lunes, diciembre 31, 2007

Lo mejor del año pasado, lo mejor para el año próximo

Quedan apenas unas horitas de 2007. Dentro de un rato iré a casa de mi madre, a cenar en familia y tomar las uvas (y mantener esa linda tradición que tenemos últimamente de ir echando granos de uva en las tarrinas de los asistentes para ponerlos nerviosos minutos antes de las campanadas). Y un rato después, saldremos de fiesta. Adonde siempre, al Cafè Auditori de Sant Cugat: uno de los lugares más cercanos, más baratos (a pesar de la localización), y que cuenta con un techo altísimo que, cuando permitían fumar, me suponía una mínima tabla de salvación. No sabéis lo mal que lo pasa un no fumador en un local pequeño, cerrado y asfixiante. Y a 22 leuros la entrada, como para largarse a las tres de la mañana.

El ambiente es, bueno, entre aburrido y estirado. Y la música... estoy preparando a toda castaña una playlist en mi reproductor de mp3, que llevo escondido debajo de la camiseta, y cuyos auriculares pasan desapercibidos bajo mi melena, porque los Village People ya están más que sobaos en estas fiestas, y porque no soporto a la Paulina Rubio, la Christina Aguilera y todo el petardeo pijo que rechina por los puñeteros altavoces. Lo mío es música de verdad. Algún día apartaré a los DJs a cubitazos.

2007 ha sido un año con cosas muy buenas y cosas muy malas (toma filosofía barata). Haciendo balance bloguero del año, tengo que rendirme a la evidencia: hablo mucho más de música que de literatura. Claro que también es más fácil hacer llegar, gracias a las plataformas de vídeo, extractos de música para que os sintáis el sabor y el color de lo que he ido escuchando este año; el esfuerzo para los libros es un poco más trabajoso, ciertamente, e implica que os leáis lo que yo leo (si es que os interesa en algo cotejar mis opiniones, que pa qué).

El 2007 me ha dejado una ligera sensación de bajada de revoluciones, comparando con 2006, que fue el gran año de Arcade Fire, Bloc Party y LCD Soundsystem. Para mí, no sé si lo mejor, pero sí lo que más ha girado (física o digitalmente) en casa ha sido el tremendo Myth Takes, de !!!. Así que, para cerrar el año y empezar uno nuevo, qué mejor que una descarga de sensualidad y sudor en forma de funk ácido, lisérgico e hipnótico: "Heart of Hearts":



Si tuviera tiempo, os incluiría la letra y la traducción... Pero curráoslo vosotros hoy, ¿oki?

Disfrutad del 2008 con mucha salud, mucho sexo, mucho dinero (a ser posible) y felicidad a... a cascoporro. Sed buenos, y f*ll*d como locos :)

El trasero imposible de olvidar para los bloggers

Atentos al subrayado en el panel de Blogger...

Una entrada ciertamente inolvidable...

... y no se me vale la excusa del teclado extranjero, que en el titular se ve bien claramente año.

Feliz aÑo Nuevo a todos los lectores.

domingo, diciembre 30, 2007

Un demócrata inmaculado

(...) Personalmente no quiero adelantarme a lo que ocurrirá entonces, pero teniendo en cuenta lo que fue nuestro siglo XIX y las dos Repúblicas, [el franquismo] ha sentado las bases para una España con más orden. De hecho, no hay más que comparar la España de hoy con la de los años treinta.
Manuel Fraga, demócrata inmaculado

Para evitar suspicacias por sacar frases de contexto, el contexto está en esta entrevista. Y aun tras la lectura atenta, sus respuestas mantienen ese sabor que vamos a llamar "arcano", que suena tanto a "arcaico" como a "arcada".

Por otra parte, tampoco tenemos que rechazar tan de plano su punto de vista. Desde esa misma óptica, también hay que reconocer que Hitler, que llegó al poder a través de las urnas, sacó a Alemania de la depresión económica sumida tras el crack del 29. Y desde esa óptica, insisto, incluso fue más democrático que Franco...

lunes, diciembre 24, 2007

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais...

He visto motos con piel de leopardo (esto sólo pasa en mi pueblo):


Oximorones comerciales (en auténtico e impactante auge):


Y deslices publicitarios no tan comerciales:

(perdón por la calidad de la imagen: ahí pone Ocaso. Accidentes para la mujer. Supongo que se percataron de la barbaridad y, actualmente, los anuncios rezan algo así como Seguros para la mujer)

Un jurel al jengibre (en el Machiroku), hermosamente presentado, que no se lo salta un galgo:


Y unos erizos de mar de-li-cio-sos (también en el Machiroku, ¿dónde si no?):


Esta tabla es de otro restaurante... que ahora mismo no recuerdo (Juanma, Pau, ¿sabéis de cuál se trata?):


Cosas para llevarse a la boca... para alimentarse, digo, con nombres "chocantes":


El mal gusto hecho mueble (y no veáis la alegría que nos dio verlo salir por la puerta, junto con la ... propietaria):


Un pueblo precioso (Palafrugell), pasto de la maquinaria especulativa inmobiliaria:


Y grandes ciudades, también (le doy dos telediarios a La Mina, que el Fòrum se les acerca a pasos de gigante, y nunca mejor dicho):


Cosas que se olvidan con un gran rom cremat en La Bella Lola (Calella de Palafrugell):


Después de un bello atardecer:


He visto resignación cuando podría haber habido indignación (este ha sido el año del "AVE que no emigra"):


Y ganas de diversión cuando deberíamos estar derrengados tras dos días de conciertos (esta ciudad es incombustible):


He visto pasar un año con sus cosas buenas y sus cosas malas, pero ninguna de estas cosas se perderán como lágrimas bajo la lluvia, porque para eso se hicieron los blogs. Para el 2008 os deseo lo mejor para todos vosotros. Ya sabéis: mucha salud, mucho dinero, mucho sexo y poco trabajo, a ser posible.

¡Salud!

domingo, diciembre 23, 2007

A eso en mi pueblo se le llama incompetencia

"Hemos pasado los momentos difíciles en el AVE de Barcelona. Se prefirió entrar en la ciudad [con las vías] soterradas, y eso es lo que lo ha complicado"

El pájaro de la discordiaCuando se enarbolan este tipo de excusas (¿acaso alguien había ni siquera considerado hacer pasar un tren que puede alcanzar los 350 km/h a través de las calles de zonas tan densamente pobladas como Sant Boi, Cornellà, L'Hospitalet y el distrito de Sants-Montjuïc?), a mí me queda pero bien claro el calificativo a otorgar a semejante político. Aunque tampoco es que desmerezca a la media que estamos padeciendo de un tiempo a esta parte. Con lo fácil que habría sido decir que las obras se habían complicado, que se habían encontrado con imprevistos o, simplemente, aceptar que las previsiones habían sido demasiado optimistas. Pero no: prefieren tomarnos por gilipollas en vez de asumir un mínimo gesto de sinceridad y humildad.

¿Que los catalanes somos unos quejicas? Aquí tenéis algunos ejemplos de lo que los usuarios de la segunda ciudad en cuanto a impulso económico de España hemos tenido que soportar. Seguid los links que se incluyen, y seguramente se os erizarán los vellos del espanto. En serio, yo sólo les pido a los responsables de la cosa pública sinceridad, humildad y que nos traten con inteligencia. Claro que ante una ciudadanía adocenada y que se dirige a las urnas para dirimir entre lo malo conocido y lo malo por conocer, reconozco que tenernos en cuenta sólo una vez cada cuatro años y confundirnos con los problemas "acuciantes" del país (¿en serio nos importa más el AVE que llegar a fin de mes para poder pagar un billete de tren?) es muchísimo más cómodo y seguro.

jueves, diciembre 20, 2007

La pregunta del millón más 20 segundos de gloria

¿Cuándo sale Festín de cuervos?


Hace un par de semanas, dije esto:

(Mirad hacia el final del programa. Si no conseguís verlo bien, pinchad al final de esta página 2 para ver el programa).

Ahora ya todos sabéis que, el viernes 21, se pone a la venta. Venid maqueados a la tienda, que os sacaré unas foticos :)

martes, diciembre 11, 2007

Poesía patriótica

Infinitat de poetes parlen de l'enyorança de la pàtria. Jo mai no he sabut apreciar l'art poètic.

Albert Sánchez Piñol, La pell freda

sábado, diciembre 08, 2007

Contra los dogmas

Esta entrada viene relacionada con la anterior, aunque no lo parezca. "Brilliant Disguise" me transporta a una época, en plena turbulencia adolescente, donde tomé muchas decisiones.

Y una de las que recuerdo con mayor "potencia", y de las que más me alegro, fue la de desechar de mi vida el dogma católico.

Sinceramente, era una decisión que llegó de manera natural: en mi forma de observar el mundo no encajaban tantas inconsistencias. Y en particular, me molestaba ese círculo vicioso que impide formular preguntas y satisfacer la curiosidad; algo inherente al ser humano y que nos ha permitido llegar hasta aquí: el dogma de fe. Porque, para ser católico (hablo de mi caso concreto, pero vale para cualquier terreno religioso, político y moral que uno se plantee) había que creer, y plantearse dudas, ni siquiera preguntar, era traicionar el dogma y, por ende, ir a parar al infierno. Bonito razonamiento cíclico para mantener la fidelidad de los fieles (valga la redundancia). Aquí te presento una afirmación cuya duda o negación implica tu destrucción.

A mí, este argumento ya me parece suficiente para descartar cualquier creencia (porque, en el fondo, todas me parecen sujetas a un apriorismo que me espeluzna. Aunque no tenga una solución para la muerte, prefiero no llenarme la cabeza de imaginaciones -más allá de las que pueda plasmar en una novela, claro-); aun así, respeto la sensibilidad de cada uno, aquello que se llama el hecho religioso, tan inherente al ser humano como la curiosidad, aunque esta se fundamente en la razón y aquella más bien en el miedo o, en florido eufemismo, ante la metafísica.

Pero lo que ya me rebela es lo que viene aparejado con el dogma, que no deja de ser un artero instrumento de algo tangiblemente pero: la jerarquía religiosa que se vale del dogma para administrar el hecho religioso íntimo de sus vecinos. Salvo honrosas excepciones (que a mí no se me ocurren ahora mismo), acaba con suntuosos templos, clases eclesiásticas opulentas y unos fieles sujetos a unas normas y que alimentan el poder de la jerarquía. No niego que, en ocasiones, las clases dirigentes religiosas han propiciado iniciativas más que loables (obras de caridad, lucha contra la pobreza, refugios, y un largo etcétera); pero en otras, demasiadas ocasiones, y con demasiados ejemplos en la Historia, han conducido o han justificado desmanes horribles (guerras, opresión, oscurantismo).

En el fondo, sacar a relucir ideas tan íntimas es algo en lo que no me siento muy cómodo, al menos de manera tan pornográficamente emocional, y por tanto no hablo de ello con frecuencia. Pero, junto con la entrada de ayer y esta otra de Rudy, han hecho que, tras leer esta noticia me haya visto impulsado a dejar constancia aquí. Y a aconsejar a cualquiera que recale en estas líneas algo: id a ver la película. O mejor aún, leed el libro, que es una gozada en cuanto a imaginación y originalidad. Una novela con aspecto juvenil, escrito para gente inteligente, rehuyendo de tópicos y maniqueísmos.

¿Y por qué os doy este consejo en cuestión? Aparte de lo arriba expuesto, por varias razones:

1. Me toca soberanamente los co... mis fundamentos cualquier atentado al libre albedrío y, por extensión, a la inteligencia de las personas;

2. Por coherencia: si estas asociaciones están seguras de la posesión de la verdad, ¿qué les hace pensar que las familias católicas que vayan a verla no sabrán educar a sus hijos en la Fe? ¿Inseguridad, miedo? ¿Tan endebles son los fundamentos?

3. Porque el libro, repito, es una gozada. Admite lecturas a varios niveles, tan disfrutable para los jóvenes como para adultos, y que permite el debate sobre conceptos tales como la amistad, la verdad, el poder, y algo que me maravilla, desbancar lo que es correcto a lo que, simplemente, parece correcto. Antidogmático.

Luces del Norte. Yo lo tengo en edición de bolsillo, que es más barata... :D4. Y volvemos a los dogmas: prohibir siempre ha sido una de las herramientas más efectivas para perpetuar los dogmas. Leer, viajar, contrastar ideas y opiniones es lo que nos permite adoptar diversos puntos de vista, abrir la conciencia y eludir la trampa sutil del dogma que pretenden mantener a una masa sumisa en el redil de las ideas totalitarias, sean estas políticas o religiosas. Prohibir ver La brújula dorada es tan supinamente estúpido como condenar a unos dibujantes por supuestas vejaciones a la Casa Real, como lanzar una fatwa por unas caricaturas de Mahoma, o solicitar la retirada de Polònia o Muchachada Nuí. O enarbolar banderas y alentar conflictos, ya sea aquí, allí o en todas partes.

Todo esto se reduce, al fin y al cabo, en un único mandamiento: pensad, coño, pensad.

jueves, diciembre 06, 2007

La banda sonora de una vida #04: "Brilliant Disguise", de Bruce Springsteen

Parece una entrada oportunista, y en parte tenéis razón: la ardua obtención de entradas para el concierto del Boss en Barcelona me han traído a la memoria (y al ordenador en forma de mp3) el primer disco de Bruce Springsteen que me grabaron. O quizá el segundo (es casi imposible que no me grabasen antes Born in the USA). Pero, en cualquier caso, el que dejó una marca indeleble de un tiempo, un curso y unas emociones muy concretas.

Encerrado en el estudio de mi casa, esta cinta siguió una evolución muy pareja a la del The Joshua Tree que comentaba en una entrada anterior: creo que la acabé friendo de tanta reproducción en el radiocassette del coche que presidía el fondo de la mesa. Tunnel of Love había aparecido en octubre del 87, mientras empezaba 2.º de BUP, y seguía siendo un estudiante de notas brillantes, pero más bien anodino en cuanto a la vida social.

Nacido para correrY a la luz del flexo, encodado sobre los apuntes, aislado del mundo, ahí había la voz de un artista que exploraba con melancolía el lado tenebroso de las relaciones humanas. Sin juzgar, sólo con una mirada sincera, y unas canciones desnudas de cualquier sobreproducción, tremendamente íntimas. Parecía sonar en la habitación, o directamente dentro de la cabeza, como un amigo, un muy buen amigo.

Aquel año fue también el año en que comencé a romper ciertas barreras: empezar a comprar mi ropa según mis criterios, a relacionarme con los compañeros del curso fuera de las aulas, a darle la patada (básicamente por incoherente y por represiva) a la Santa Iglesia Católica, a empezar a salir con amigos y amigas (con intenciones obvias... no tan obvias, guarretes :P ). Este último hecho, por cierto, motivó una persecución por parte de mis padres por las calles de Cerdanyola (no creí que fuesen capaces de intentar saciar la curiosidad por la chica rubia con la que caminaba, acompañando a otra pareja. Y mi madre, la muy ladina, después me lo contó frente a mis hermanos. ¡Cómo se llegaron a reír,, los joíos! Total, para una chica con la que al final no pasó na de na...).

Portada del Tunnel of LovePero volvamos al estudio en semipenumbra, y a las letras de un ex camionero que, tras la engañosa jovialidad de su obra más vendida (recordad que la canción "Born in the USA", que seguro habréis coreado más de una y de dos veces en fiestas, discotecas, o en directo -dichosos vosotros-, es una amarga mirada a las consecuencias en casa de las guerras imperialistas de su país; otra canción más en su carrera sobre el lado amargo del sueño americano), se rasgaba el corazón y dejaba fluir en las letras la purulencia de una relación sentimental que tocaba a su fin. Si algo hay que reconocerle al de New Jersey es su sinceridad a la hora de sacar a relucir los aspectos más oscuros de su ser, en las antípodas de la autocomplacencia. Evidentemente, desde su puesto como estrella casi intocable del rock es mucho más fácil; aun así, pocos se atreverían, a excepción de algunos a los que no les importa engrosas las magras ventas del entorno underground. Salvo honrosas excepciones, claro. Seguro que más de uno podría recitarme artistas tortuosos superventas. O autocomplacientes que se han dado el gran batacazo.

Volvamos, volvamos al estudio en penumbra, que me disperso... Aunque mi nivel de inglés por aquella época no era para lanzar cohetes, este disco conectó conmigo a un nivel mucho más profundo que cualquier disco suyo anterior o posterior. Y, de hecho, conectó a un nivel que pocos han conseguido: poco antes, U2 con la grandilocuencia íntima de The Joshua Tree, grandes ideales para grandes ingenuos que creíamos (y aún creemos) capaces de cambiar el mundo; Arcade Fire con su Funeral, o cómo todos le daremos la mano a la Parca algún día, y once formas diferentes de afrontarlo; o Different Class, de Pulp, porque sigue habiendo lucha de clases y los humildes lo tenemos jodido para pegarnos la gran vidorra, y seguiremos batallando para darle lo mejor a nuestros hijos sacrificando nuestros sueños.

Volvamos, volvamos, volvamos al estudio, leñe. Tenemos un disco íntimo, un cantante sincero, una adolescencia sin juergas locas, sin éxito en lo sentimental, sin grandes alharacas; libros a mogollón (sobre todo de ciencia ficción; ya, típico de nerds, ¿verdad?), algunos escarceos con la escritura... Terreno abonado para la perpetua melancolía, para deseos amorosos insatisfechos, aunque la primera castaña de verdad no llegaría hasta finales del 89.

Con todo, aun a pesar de las diversas aventuras intimistas de Springsteen, desde el alabado Nebraska hasta el reciente Devils & Dust, quizá sea Tunnel of Love el más cercano a cada uno de nosotros. Pues aun viviendo felices, ¿quién no echa nunca la vista atrás a aquel/aquella ex, o a aquel amor inasible? ¿Quién no se ha refocilado alguna vez en el dolor de una ruptura o una separación?

¿Y quién no ha fingido ser feliz para hacer daño?

¿Quién no ha hecho daño? Una vez, un amigo me dijo que mi mayor miedo era hacer daño a los demás... y creo que acertó aun sin yo saberlo. Claro, esas cosas uno no lo descubre por sí mismo, que si no de qué iban a vivir los psiquiatras.

Unos cuantos añitos más, pero la misma energíaEsta canción me retrae a aquella época. Con ella vienen recuerdos del Rockopop, de las hombreras en las americanas (aún guardo un par en el armario, aunque Nuria jamás, lógicamente, me dejaría ponérmelas), de los chalecos (esos sí, aunque soy yo quien no se los pone), de las giras de Amnistía Internacional, de las primeras discotecas, de una visión del mundo ingenua... pero que aún perdura. Y espero que por mucho tiempo. Al fin y al cabo, el mundo es nuestro.

Y una canción que, please, please, please, espero que incluya en el setlist del concierto del 19 de julio en el Camp Nou. Aunque creo que, con tantas sensaciones que conlleva, romperé a llorar ahí mismo.



Brilliant Disguise

I hold you in my arms
as the band plays
What are those words whispered baby
just as you turn away
I saw you last night
out on the edge of town
I wanna read your mind
To know just what I've got in this new thing I've found
So tell me what I see
when I look in your eyes
Is that you baby
or just a brilliant disguise

I heard somebody call your name
from underneath our willow
I saw something tucked in shame
underneath your pillow
Well I've tried so hard baby
but I just can't see
What a woman like you
is doing with me
So tell me who I see
when I look in your eyes
Is that you baby
or just a brilliant disguise

Now look at me baby
struggling to do everything right
And then it all falls apart
when out go the lights
I'm just a lonely pilgrim
I walk this world in wealth
I want to know if it's you I don't trust
'cause I damn sure don't trust myself

Now you play the loving woman
I'll play the faithful man
But just don't look too close
into the palm of my hand
We stood at the alter
the gypsy swore our future was right
But come the wee wee hours
Well maybe baby the gypsy lied
So when you look at me
you better look hard and look twice
Is that me baby
or just a brilliant disguise

Tonight our bed is cold
I'm lost in the darkness of our love
God have mercy on the man
Who doubts what he's sure of

Disfraz deslumbrante

Te abrazo
mientras el grupo toca.
¿Qué eran esas palabras que susurraste, cariño,
cuando te marchabas?
Te vi anoche
en la calle, en las afueras.
Quisiera leer tu mente
sólo para saber qué tengo en esta nueva situación.
Por eso dime qué veo
cuando te miro a los ojos,
¿eres tú, nena,
o sólo un disfraz deslumbrante?

Oí a alguien llamándote
bajo nuestro sauce.
Vi algo escondido
bajo tu almohada.
Bien, lo he intentado con todas mis fuerzas, nena,
pero sólo veo
lo que una mujer como tú
está haciendo conmigo.
Por eso dime qué veo
cuando te miro a los ojos,
¿eres tú, nena,
o sólo un disfraz deslumbrante?

Mírame, mírame, cariño,
luchando por hacerlo todo bien,
pero siempre se estropea
cuando estamos a oscuras.
Sólo soy un peregrino solitario
que transita por este mundo de abundancias.
Quiero saber si es a ti en quien no confío
porque, desde luego, no me fío de mí mismo en absoluto.

Interpretas a la mujer amante,
yo haré de hombre fiel.
Pero no te fijes demasiado
en mi palma.
Subimos al altar,
la gitana nos aseguró que nuestro futuro sería brillante,
pero cuando se cierne la madrugada,
bueno, quizá la gitana mintió.
Así, cuando me mires,
mejor mírame bien y mírame dos veces,
¿ese soy yo,
o sólo un disfraz deslumbrante?

Esta noche nuestra cama está fría,
estoy perdido en la penumbra de nuestro amor.
Que Dios se apiade del hombre
que duda hasta de su sombra.

lunes, diciembre 03, 2007

Hechos, no palabras de lenguas muertas

Fets, no paraules

(Conversación, oída por una buena amiga, mantenida entre dos parejas jóvenes, de unos veintitantos, frente al lema de la ciudad de Cerdanyola)

—¿Qué es esto de "Facta, non verba"? Para qué ponen esto en catalán, que no hay quien lo entienda.
—¿Pero qué dices, inculto? Que esto no es catalán; esto está en griego.


(Ains.)

viernes, noviembre 30, 2007

Más memes (mememás)

Pues que estaba yo tan tranquilo por aquí, leyendo el blog de Coco Violante, y me encuentro un meme y una propuesta maligna para desarrollarlo. Como que no sé decir que no y, lo que es más, a Violante soy incapaz de negarle nada, pues ahí que te va.

Coge el libro mas cercano, ve a la pagina 18 y transcribe la línea 4:

[mi]les. Una corriente ha llegado a su extremo, a su conclusión y ha[brá]

Ha sido difícil: tenía un libro a cada lado, y debajo del que he escogido, un cómic. Si llego a girarme y enfrentarme a la librería, me habría colapsado. El extracto es de El cuaderno dorado, edición (rapidísima) de bolsillo tras el Nobel concedido a Doris Lessing. Otro para esa Pila en expansión adiabática.

Cuenta lo último que viste en la tele:

¿La convencional? Lo último que vi, con intención de ver (es decir, que generó un recuerdo) fue un capítulo de Cuestión de sexo, porque el tema es ciertamente atractivo (¿y a quién le amarga un dulce?) y porque Guillermo Toledo es un pedazo de actor que, por sí solo (y, por desgracia, en ocasiones así pasa en esta serie), es capaz de dar vida a cualquier representación. Pero me decepcionó que el del martes fuese un resumen de lo acontecido en la temporada.

Ay, no, espera... el capítulo de ayer de la tercera temporada de House. Pero es que hacía meses que lo había visto en V.O. y en descarga...

En YouTube, el capítulo de la semana pasada de Enjuto Mojamuto.

Y en descarga, el segundo capítulo de la primera temporada de Curb Your Enthusiasm. ¡Cómo me llegué a reír con las vicisitudes a causa del inoportuno doblez del pantalón en... allá!

Aparte del ruido del ordenador, ¿qué más se escucha en este momento?

Aparte de las cáscaras de pipas de girasol reventando... "Pure Honey", de The Mountain Goats, en reproducción en la radio del tag indie en Last.Fm.

¿Cuando te reíste por última vez?

Pues hace un momento, metiéndome con Nuria porque llegaba tarde al gimnasio. Antes, con ella y con una amiga, y antes con unos cuantos amigos más, con un chiste muy malo que les he contado (como si contase de otro tipo).

¿Qué hay en las paredes donde te encuentras ahora mismo?

Enfrente mío, dos estantes llenos de libros, y con los altavoces de la minicadena, un dragón incensario que me regaló mi amigo Lemita, y el trofeo del Domingo Santos del 97. Detrás, una estantería con muuuchos libros. A la izquierda, la ventana, y a la derecha, un póster enmarcado de la edición especial de Star Wars. A New Hope.

¿Como estas vestido/a en este momento?

Joéee... Pantalón de chándal de felpa verde oscuro, camiseta blanca y polar gris. Violante, ¿por qué me has hecho esto...?

Algo que los bloggers no sepan sobre ti:

Uy, mucho, y en su mayor parte cosas que no les incumbe más que a mis amigos. Pero a vosotros os lo cuento ante unas cañas.

¿Cómo son tus manos?

No muy grandes, no muy fuertes, de piel seca, agrietada cuando aprieta el frío... y con dos vellitos en la falange media del dedo anular de la derecha que a Nuria le hacen mucha gracia.

¿Qué ves desde tu ventana?

Pues lo que se ve en la cabecera de este blog. Ahora, de noche, es un perfil negruzco salpicado con poquitas luces sobre un fondo pardo, teñido de un naranja sucio debido a las luces de Barcelona que contrasta mejor el perfil de la sierra. En primer plano, por debajo del nivel de la ventana, las casitas de entrente, ventanas iluminadas atenuadas por las cortinas, y silencio. Aquí se puede verlo y disfrutarlo.

¿Qué imagen podría definirte?


Ni me parezco físicamente, ni canto ni mucho menos tan bien como él, pero como Freddie, soy un tímido compulsivo con muchas cosas que decir y con ganas de comerme el mundo.

Ha llegado el momento de buscar víctimas propiciatorias... Juanma, Helena, Pau, Manu y Nacho.

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domingo, noviembre 25, 2007

El verano del Summercase (y 6.ª parte)

Supongo que fue en aquellos momentos de relax, tumbados en la ladera frente a la Terminal E, hablando de libros (¡cómo no!) y de lo divino y lo humano, que liquidé uno de los bocatas que me había traído al recinto. Porque, no os lo perdáis, el peor momento del festival lo vivimos la noche anterior: esa media hora larga para un par de bocadillos de miga compacta que no pasaba ni vaciando todo un barril de cerveza. Para unos precios de infarto, la comida era digna de un establo (y yo no alimentaría a los animales con eso: me parecería crueldad animal), y la bebida... Hice caso de un buen consejo, y ese día me guardé un par de tapones de agua en el bolsillo. Así, al hacerme descartar el tapón de la botella de agua (gilipollez supina donde las haya, porque en el recinto te servían la botella con el tapón), la restituí en cuanto me alejé unos pasos del control de acceso. Iba a pagar yo 3 euros por botella, sí. Ja.

A lo que íbamos: tras descansar con Air, nos dirigimos de nuevo a la Terminal S. Las sensaciones sobre el concierto de los franceses me dejaron más tarde un regusto amargo: no apostábamos por el regreso de los OMD pero, por lo que nos comentaron amigos que sí que estuvieron, fue un show vigoroso y de calidad. Electrónica por electrónica, nos decantamos por la actual en vez de la naftalinosa de los ochenta. Lástima. Otra vez será.

Eso sí, de camino hacia la carpa del infierno, ninguno de los cuatro hizo amago de ir a ver a los Kaiser Chiefs. Y no es que no me gusten: me parecen simpáticos, pero que su discurso musical es simplemente para pasar el rato. Me gustaron cuando telonearon a los U2, pero no pagaría por verlos. Por otra parte, su tirón mediático contribuiría a arrastrar a aquellos que no conocen a los americanos !!! (léase chk chk chk). Ya comenté por aquí mis impresiones sobre el que, quizá, sea el álbum más redondo del año. Y si en directo eran capaces de traducir la sexualidad y la energía del Myth Takes con un mínimo de contundencia, el concierto prometía.

Superaron con creces mis expectativas. Y creo que las de todos los que disfrutamos de esa hora larga de baile, sudor y provocaciones, que hace poco reviví (pero con un sonido infame, no como en el verano). Igual que en el caso de The Gossip, vimos a un tipo con bigote y bermudas que empieza a probar la batería. Un bombo, otro, platillos, redoble, repiqueteo, flojito, fuerte, más fuerte, redoble rápido, un ritmo parecido a la canción "Myth Takes", aparece otro tipo, otro operario de sonido, creíamos, otro, otro, se sitúan en dos sets de percusión, al bajo, salen dos tipos más... y es que aquello ya era el "Myth Takes". Y cuando se miran los siete tipos y el batería asiente, ¡madre mía del Amor Hermoso, vaya tsunami sónico! El arranque fue arrollador, pero es que ni en los temas de tempo más moderado bajaron la intensidad. Y en cabeza un larguirucho de constitución relajada (barriga cervecera, vamos), con shorts dignos de Magnum, gesticulando cual Jarvis pero sin su elegancia, bailando como Betty Boo, y provocando (almost, almost... almost like in Madrid; ¡qué capusho!. O el you Barcelonian people, is this what you do on Saturday night? Take some drinks, chat a while... I've been in Barcelona twice and it was fucking awesome. What happens tonight? Oh, your pussy queenies..., o algo similar). ¿Resultado de las continuas provocaciones? Pues que el orgullo del público que se cree el mejor del mundo, pues todas las bandas menos esta te lo han asegurado desde el escenario, te pones a saltar más alto, a batir palmas más fuerte y a gritar (porque si algo tienen las canciones de este combo es su práctica ausencia de estribillos cantables, en las antípodas de Arcade Fire, por poner un ejemplo), y acabas agotado, con agujetas en las piernas, las palmas al rojo y afónico. Pero has disfrutado tanto, que no puedes más que recordar con una sonrisa a ese pillo que, replicando a la cantante (otro vozarrón impresionante) cuando lo presentaba como the wonderful Nic Offer, anunciaba I'm a fucking bastard, I'm a bad guy, que bajaba al público y le exigía más, y más y más.

Pero me estoy centrando demasiado en el espectáculo. ¿Qué tal la música? Siento repetirme, pero el mejor adjetivo es arrolladora. Una especie de orgasmo musical de más de una hora de duración. El truco, a mi entender, está en la base rítmica: una o dos baterías, y uno o dos sets de percusión; en ocasiones, cuatro de los componentes tamborileaban al unísono. Y un bajo potente de tipo melódico, sobre el que las guitarras pueden desarrollar la melodía en varios niveles. Todo muy orgánico: en ocasiones es como si todo el engranaje batiese en tu piel, como un masaje de aquellos, ya me entendéis.



Sinceramente, estoy rendido ante su último trabajo y su directo. Teniendo en cuenta que los dos anteriores álbumes no es que me convenciesen en exceso, si siguen esa progresión, forjando un repertorio tan sólido como su último trabajo. es posible que en breve rompan el estatus de banda de culto. O no. Porque temo que demasiado bien se lo pasan tocando en clubes.

!!!, 15/07/2007, 02:30h, Terminal S: 9,8

Las tres y media de la madrugada. Y para mí que ni siquiera eran las doce. Debería estar agotado, y lo que me pide el cuerpo es más marcha. Queda lo que se supone era el final de fiesta, la traca final: The Chemical Brothers. Nos encaminamos de nuevo a la Terminal E y decidimos intentar unirnos al gentío que bulle en la pista. Pero como unas 50.000 almas están allí agolpadas, sólo podemos bajar jugándonos el tipo por la ladera arenosa. A mí, como las pendientes de más del 45% me dan un no sé qué que qué sé yo que yo que sé, bajo a cuatro patas como un alacrán. Y Juanma y Jordi, los muy bellacos, se adentran en la maraña y los perdimos. Así que Kaoss y un servidor nos quedamos a cierta distancia del escenario, tocando casi las vallas del backstage, viendo por las pantallas gigantes el espectáculo, y bailando... bueno, al principio mucho; a los diez minutos, cuando los ritmos iban variando pero la melodía no quedaba demasiado clara, nos enfriamos... Y más tarde, cuando nos convencimos de que aquello tan sólo se podía disfrutar estando colocado, como hacían los que estaban a nuestro alrededor... Aguantamos por aquello del renombre, pero valiente y soberano COÑAZO de directo. Eso sí, la tapa del contenedor de basura que teníamos cerca quedó blanca de la coca residual de tantas rayas que vimos; lo flipamos cuando chicos y chicas usaban ese mismo contenedor como parapeto para hacer sus aguas menores (si había algún voyeur a la derecha del escenario, fijo que fue la mejor noche de su vida); y comprendí que ese liquidillo incoloro en el que mojaban los chupachups no era precisamente azúcar. Tuvimos a un tío que, durante diez minutos, orbitó a nuestro alrededor (literalmente). Y la gente reía, y parecía disfrutar. Mi opinión sincera: si para alcanzar el éxtasis con un concierto hay que colocarse, señal de que hay que mejorar ese directo. (Eso no quita que la gente disfrutase el colocarse; por lo menos se lo pasaron bien, que a eso venían.) O es que no estoy en la onda de la electrónica hardcore. Pero ni a Juanma ni a Jordi les gustó esa concatenación de sonidos taladrantes e imágenes surrealistas. Algo falló, sin duda.

The Chemical Brothers, 15/07/2007, 03:30h, Terminal E: 5 (y porque tocaron el "Hey Boy, Hey Girl", que si no, suspendían y a septiembre)

Las cinco. El cuerpo ya empieza a mandar señales de cansancio. Kaoss, agotado, se fue del recinto con la esperanza de poder pillar el tranvía. Iluso. Yo me quedé tirado en la hierba, en el área de descanso más cercana a la Terminal E, para reponer fuerzas (aún tenía un emparedado) y esperar a Juanma y Jordi. Allí sentado, viendo pasar a la gente, bajo una ligera brisa del mar (por fortuna, esta vez sin acarrear consigo los efluvios de la depuradora), bajo las estrellas de un cielo negro pálido, quedaba una sensación como de haberme vaciado y tener los sentidos relajados y atentos a los estímulos, extrañamente consciente de la felicidad (hedonista) que colmaba al público, de la llegada del amanecer, de la plenitud del verano.

Las cinco, y qué pocas ganas de dar por concluido el festival.
En la Terminal N aún había ganas de seguir la fiesta. Y allí que fuimos.
Así que, después de poner a parir a los Brothers y de charlar un ratillo, dirigimos renuentes nuestros pasos hacia la salida, pero... de camino estaba la Terminal N, y una pareja de DJs pinchando buena música, desde Bloc Party a The Rolling Stones. Qué carajo, la noche aún estaba viva y queríamos quitarnos la mala experiencia del fin de fiesta fallido. La carpa estaba a tope, pero es igual: nos pusimos a bailar mirando al parque industrial del Besòs: como describe Juanma mucho mejor que cualquier cosa que pueda decir, un escenario digno de Blade Runner para despedir un festival que recordaré toda mi vida con mucho cariño.

Ciberpunk en Barcelona.

Y después, con el día ya despuntando, el largo camino hacia el coche (sí, aun habiendo acabado el festival, el puente que comunica Fòrum con el Parc Besòs seguía cerrado, medida de seguridad estúpida donde las haya) y a casa, donde me ensobré a eso de las siete.

El largo camino a casa, flanqueado por torres tan altas como la especulación inmobiliaria.

A ver qué tal el cartel del año que viene :)


(Os preguntaréis... ¿y el vídeo de The Chemical Brothers? Pues como me decepcionaron tanto, os pongo dos vídeos: uno de Guillemots, que tanto me gustaron -no estaba disponible cuando redacté la entrada correspondiente-, y otro de OMD, cuyo concierto lamento haberme perdido.)



sábado, noviembre 24, 2007

El verano del Summercase (5.ª parte)

Ya va siendo hora de que cierre esta crónica, que se ha alargado desde el verano hasta casi los estertores del otoño.

Nos quedamos con el bueno de Jarvis, que ofreció un espectáculo exquisito (como las uvas, me supongo, que iba deglutiendo al arrancar el show con su típica pose de larguirucho provocador sensual y divertido -en resumidas palabras-). En la Terminal E iba a arrancar el concierto de The Jesus And Mary Chain, cuya reunificación no nos convencía a ninguno, aunque los rumores de que Scarlett Johansson, que se encontraba en la ciudad rodando la nueva peli de Woody Allen , iba a subir al escenario para interpretar con los escoceses "Sidewalking" era el argumento que esgrimíamos para acercarnos a verlos. Corrijo, a verla.


Pero Jordi, que se vino junto a Juanma a primera fila de la carpa de la Terminal S, donde Kaoss Carlos y yo habíamos disfrutado del concierto de Jarvis, nos dijo que se había bajado que había escuchado la discografía de The Gossip y que había que verlo. Que íbamos a flipar con la música. Que íbamos a sudar la camiseta como en pocos directos. Y añadió que, además, la cantante rompía moldes, que ni Johansson ni puñetas, que Beth Ditto era la mujer del momento. Decidimos hacerle caso, pues Jordi sabe muy bien de qué habla. Además, nos ahorramos el show decepcionante de The Jesus And Mary Chain y la decepción de que Scarlett Johansson se había quedado bien tranquilita en alguno de los espacios VIP del festival. Ella se lo pierde.

Y vaya que Beth Ditto rompe moldes. En muchos sentidos, y no tan sólo en el físico al que, en guasa, se había referido Jordi. Por derrochar energía, por burlarse de las convenciones con un traje de cuero y lentejuelas ajustadísimo, y por su penetrante voz soul que se impone a la maquinaria punkarra de Brace Paine a la guitarra, en ocasiones al bajo, y Kathy Mendonça a la batería. Que un grupo del que no había oído absolutamente nada me hiciese saltar y bailar sin parar dice mucho de una banda hecha para el directo. Beth puso absolutamente todo en el asador: se bajó al público, se echó en sus brazos, se bañó en multitudes, se movía cual Mick Jagger por todos los rincones del escenario, echaba a los técnicos de sonido mientras cantaba (como podéis ver en el vídeo adjunto, que tuvo que filmar alguien que estaba justo a mi lado)... Toda una polvorilla.



The Gossip, 14/07/2007, 23:30h, Terminal S: 9

Abandonamos la Terminal S tras cuatro horas seguidas, con los aullidos de la Ditto y sus chicos de Arkansas retumbando en los oídos, y fuimos a degustar algo más sofisticado y chic (dado que Air es una banda francesa, supongo que ese es el adjetivo que mejor se les ajusta). A esas horas del sábado, el recinto era todo un hervidero de gente. Como llegamos cuando el show ya había comenzado, y como tampoco es que fuésemos a bailar con el dúo de música chill-out, al no encontrar sitio en las gradas nos sentamos en la ladera arbolada a la derecha de las mismas, mirando al escenario. O al cielo, en mi caso, que me dio por hinchar la bolsa-almohada que me regalaron en un stand de viajes y, de esa guisa, me dejé llevar por la música etérea.
¿Que parece aburrido? Bueno, la música electrónica sofisticada o tiene unas dosis ingentes de talento u, os lo concedo, puede llegar a ser monótona. Y de Air recuerdo que la música era agradable, pero el mejor recuerdo que tengo es de estar tumbado bajo el cielo estrellado, con un paraguas de hojas y ramas por encima, y charlando en la mejor de las compañías.



Air, 15/07/2007, 00:40h, Terminal E: 7

domingo, noviembre 11, 2007

La propiedad de La bola de cristal

Hoy aparece en el diario Público un artículo de opinión de Santiago Alba Rico, guionista de La bola de cristal, recriminando a Leire Pajín, miembro de la directiva del PSOE, la "apropiación" del concepto del mítico programa infantil, juvenil y revolucionariamente humanista, para hacer propaganda electoral en forma de columna de opinión, en el mismo periódico hace un par de semanas.

Os dejo ahí arriba los enlaces de ambos artículos, simplemente porque me parece interesante (y paradigmática) la carrera de apropiación de todo tipo de símbolos por parte de los partidos políticos (sobre todo por parte de los dos "grandes", pero me parece que no se libra ni uno), y que da una idea del nivel del debate político en este país, que antepone símbolos a propuestas, ideas a realidades, en un intento (sin duda efectivo) de marearnos a los electores y mandarnos a votar con una especie de resaca-borrachera de eslóganes, ajenos a nuestras propias inquietudes y necesidades.

viernes, noviembre 09, 2007

"Unravel", Bj... eh... ¿Radiohead?

Pues sí:



Y, ¡la leshe!, webcast ahora mismo en Radiohead TV.

Visto en Cuchara Sónica.

(Sí, ya, más deberes: dejar aquí mis comentarios sobre In Rainbows, el disco "optimista" de los Radiohead.)

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Si estás leyendo este post en vez de trabajar, vigila que algún día el día no acabe así...



Visto en Microsiervos, creo que en Alt1040, seguro que en Muchachada Nuí y en un montón de otras webs.

(Y mira que tenía reparos a ver La hora chanante, y ahora me arrepiento. Si es que me tengo que fiar más de Antonio —el que os recomienda buenos libros en vuestra librería—).

(Segundo paréntesis: el humor absurdo es, eso, absurdo. Fácil de hacer, difícil de hacer gustar. Quizá uno de los instrumentos más potentes, si se usa con inteligencia, para revelar el absurdo de nuestras acciones y relaciones. Ahora, al leer esta noticia, compruebo en el país que el humor absurdo se vuelve deliciosamente recursivo y metaliterario... porque el absurdo está en la vida real, y no en la Muchachada.)

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jueves, noviembre 08, 2007

Why go HispaCon

Juanma se pregunta cuáles pueden ser los motivos para que muchos asistentes habituales hayan preferido no asistir a la HispaCon de este año.

Para aquellos de vosotros que me leáis y no sepáis lo que es (pero, ¿hay lectores de este blog que no lo sepan? Es más, ¿hay lectores de este blog...?), aquí encontraréis información sobre el concepto de las HispaCones.

Bueno, embarrando pies y manos en el ombliguismo más absoluto (al fin y al cabo, es un blog, y como dice Juan Luis Cebrián...), dos han sido básicamente los motivos por los que he decidido no acercarme este año a Sevilla. Voy a intentar analizarlos con un poco de detenimiento:

Primer motivo: resulta que el concierto de !!! está programado dentro de la sesión de viernes del Razzmatazz. Así que mucho hacer cola en la puerta, para pasarnos las dos primeras horas pegados a la valla de primera fila (sí, soy de esos masocas que prefieren que lo aplasten y berrear ante el grupo) bailando al ritmo de los DJs, cosa que no habría estado del todo mal si no fuese porque la segunda hora fue de un agobio agobiante (empellones quiero creer que accidentales, luchas subrepticias por nuestro bien defendido hueco, el humo del tabaco y de los porros -estos últimos menos molestos que los primeros- en una sala supuestamente "libre de humos"). Nuria, que decidió el día antes venir porque, por fin, escuchó sin prejuicios el Myth Takes, visto el percal se subió a la balconada a la derecha del escenario, donde pudo sentarse tranquilamente sin que la aplastasen.



Y a las tres se corrieron las cortinas y se puso en marcha la máquina rítmica, a todo trapo, y evidenciando la pésima infraestructura de sonido de la sala. Donde la música tenía que ser apabullante, acabó siendo confusa; un engranaje nítido quedó en un sucio barrizal de sonido: bajos distorsionados, agudos estridentes, y voces perdidas en el maremágnum. Pero la actitud, ¡ah, amigos!, la actitud pagó con creces la carencia acústica, y Nic Offert y los suyos encararon al público desde el primer momento. Si los comentaristas deportivos, en los demasiado habituales momentos de ahuyentar silencios con cháchara sin sentido, aseguran que el público es el duodécimo jugador del equipo local, !!! busca, casi exige, y obtiene la participación del público en su música, como un cantante más (o más bien como un alocado y enfervorizado fan), el miembro número ocho del grupo (tras la deserción de John Pough) aunque en muchas ocasiones, dado el sonido tan voluptuoso, quienes estamos más habituados a los sencillos coros del pop nos encontramos perdidos, sin saber qué toca: intentar seguir el estribillo en neoyorquino a todo trapo, batir palmas, saltar, o todo ello a la vez.

Soy muy malo recordando setlists, y muy perezoso para apuntarlo durante el concierto (y qué demonios, voy a disfrutar de él, no ha hacer reportajes para Rockdelux) pero casi todo el repertorio se centró en Myth Takes: como dije en su momento, un disco compacto (no me refiero al formato, sino al contenido) y directo al escroto, mucho más adecuado para un directo que no las canciones más desvaídas de sus anteriores trabajos. Arrancaron con "Bend Over Beethoven" (creo recordar), para atacar "All My Heroes Are Weirdos" (el despiporre, con Offert bajando al nivel del público, chocando las manos, agarrándose y volcando su torso sobre el público), "Must Be the Moon", "A New Name" y "Pardon My Freedom". Después creo que llegó el éxtasis con "Heart of Hearts", "Yadnus", me parece recordar el "Sweet Life", cantado por Shannon, todo un chorro de voz y de energía, y sólo puedo suponer que acabaron con "Take Ecstasy With Me", pero a estas alturas no me pidáis grandes esfuerzos... Poco más de una hora que se hizo corta, muy corta, pero muy muy intensa.



Offert es un vendaval que focaliza toda la atención. Choqué manos dos veces con él; Nuria, sentada en la balconada a sus buenos seis metros de altura lo tuvo a apenas dos palmos cuando se subió sobre una de las torres laterales de amplis, cosa que ya había hecho en el lado opuesto del escenario. Precisamente en "A New Name" una colgada (en sentido literal; su cara de beatitud sugería mucha sustancia lisérgica en un cuerpo tan juncal) se subió al (bueno, logró encaramarse y sentarse en el borde del) escenario para recibir los cariños de los cantantes, a los que lanzó un beso tan etéreo como su sobriedad. El pobre segurata (lo de pobre se explica después) la bajó con cuidado, no sin poder evitar que se le resbalase dos veces, y en cuanto se giró, tres chicas más habían asaltado el escenario ante el regocijo de Nic Offert, que disfrutó de lo lindo bailando, y desconcertó al pobre miembro de la seguridad, pidiéndole que las dejase estar allí con él. Estos asaltos se repitieron tres veces (la última ocasión me permitió leer la talla del zapato de la última chiquilla que subió...), con tocamientos impúdicos por ambas partes, a mayor hilaridad del público.

Ronco, empapado en sudor y completamente extenuado (horas antes había ido al gimnasio, si es que ya me vale...), aun así nos quedamos un ratito a la sesión de baile, con la pista ya más despejada y con esa música del Déjà Vu que ya no nos ponen en ningún sitio.

Bueno, después de desmenuzar el primer motivo, vamos a por el

Segundo motivo: si tengo que escoger entre una HispaCon y un concierto de !!!, o de Arcade Fire, o de Simple Minds, o de algún artista que me guste, mucho o poco... creo que me inclino por la música.

Y no me malinterpretéis: me lo paso bien en las hispacones: veo a amigos de las cuatro direcciones de la rosa de los vientos, comentamos nuestros gustos y aficiones (no sólo sobre género), y comemos y bebemos y nos reímos e, incluso, de vez en cuando asisto a algún acto, algunos tan sublimes como la mesa redonda en que participaron César Mallorquí, Fernando Ángel Moreno, José Luis Merino, Lorenzo Silva y José Carlos Somoza. Pero cada vez asisto a menos actos, porque muchos de ellos ya me suenan, ya los he visto, ya ha habido algo parecido. Es como una especie del día de la marmota, más sutil y temática. No es, ni mucho menos, una crítica a los programas de cada HispaCon en particular, sino al concepto en sí. Es inevitable que haya alguna mesa redonda en la que se hable del estado del género en España, o del gueto, o de la edición; charlas con autores a los que, en su gran parte, conocemos por habernos tomado unas cañas con ellos y haber pasado buenos momentos. ¿Se podría ofrecer algo más, alguna innovación, alguna renovación? Quizá sí. Quizá sería necesario un enfoque hacia la promoción de la lectura, a indagar en corrientes paralelas, o que cruzamos sin advertirlas: no me cabe en la cabeza pasar por alto libros y autores de fantasía que venden a cascoporro, caso de Laura Gallego o Philip Pullman, o a los autores arriba mencionados, pero que cada alberga una convención dedicada en exclusiva a la figura de Pascual Enguídanos; u omitir a la literatura infantil y juvenil, cuando una parte nada despreciable de este sector del público se nutre, de una forma a otra, del fantástico. Y que no haya más representación editorial que las editoriales "de género".

Quizá la solución sea la profesionalización. O quizá nos falte el elemento adecuado, la piedra filosofal del fándom. Pero sería buena cosa desperezarnos un poquito y darle vueltas al asunto.


Pearl Jam: Why Go

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domingo, noviembre 04, 2007

Bruce Springsteen & The Arcade Street Band

¿Qué? ¿Que no me creéis? Pues pulsad aquí, subid el volumen y disfrutad.

(Sí, tengo pendiente hablar del Neon Bible. Igual más tarde, cuando acabe unas tareas.)

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jueves, noviembre 01, 2007

Me and a neighbour up in an elevator yard (a true story)

Hace cosa de un mes, más o menos, subí con mi madre a su piso para dejar unos paquetes. Su vecina, la que vive justo en el piso de debajo del de mi madre, subió en el ascensor con nosotros. Empezó a hablar, en tono quejumbroso, de algún achaque y de que había tenido que dejar a sus amigas para venirse, aunque por el tono no parecía que les tuviese excesivo aprecio.

Entonces se me giró y se desarrolló la siguiente conversación:

Ay, qué gordo que te has puesto espetó, sin ocultar cierto desagrado por mi volumen.
Tras un breve silencio, molesto por su mala educación, me agaché ligeramente sobre ella.
Y usted está más mayor... y yo me callo le dije, con los labios apretados.
¡Ay, sí, mejor te callas! -replicó, apartando la vista.


Mi madre empezó a reírse y a justificar que, de los tres hermanos, yo era el más "fuertecito" (eufemismo muy gracioso, por otra parte).

En fin, aquella fue la segunda vez que la vecina me afeaba mi sobrepeso... y seguro que la última.

Os dejo, como mi buen amigo Manu, con la banda sonora de estos días, el preludio al peaso consierto al que asistiremos mañana, después de "seducir" a Nuria con la música de este combo neoyorkaliforniano. No he encontrado el simpar "Me and Giuliani Down the School Yard (A True Story)" que parafraseo para esta entrada chorras, pero el coro final dice mucho de lo que pienso de los que se meten en vidas ajenas:

!!!: "Pardon my freedom"

martes, octubre 23, 2007

Mañana empezamos

No, no es la expresión de uno de esos deseos que nunca se materializan, en plan Año Nuevo; nada de eso. Mañana empieza la segunda temporada del club de lectura dedicado a la literatura fantástica que se organiza en la Biblioteca Jaume Fuster de Barcelona.

Y por esas vicisitudes que son características de la vida, este año le tomo el relevo a Pau en la conducción del club. Al menos nominalmente; en la práctica, acabaremos ayudándonos, o llevándolo a la par, o estorbándonos, o vete a saber qué otras sorpresas nos puede deparar la interacción de nuestras ecuaciones de onda colapsando una vez al mes en la plaça Lesseps.

La tarea será complicada: Pau dejó el listón muy alto el año pasado (no, Pau, no te estoy haciendo la pelota, que yo no soy de esos). Además, me enfrentó a mi proverbial (irónicamente hablando) colapso vocal ante un público de más de dos personas dispuestas en acto oficial (después, en un bar o en un restaurante, no me corto ni un pelo; ¿para qué creéis, si no, que escribo aquí?).

No os voy a ocultar lo que siento ahora, a unas horas de la inauguración del club 2.0: ilusión :)

Las sesiones se celebrarán el cuarto miércoles de cada mes y, según me comentaron la semana pasada, el club ya está lleno. Las fechas en que se celebrarán, y el libro que se repartirá para comentar en la siguiente sesión, serán:

24/10/07 Un mundo feliz, de Aldous Huxley
21/11/07 Aranmanoth, de Ana María Matute
19/12/07 La pell freda, de Albert Sánchez Piñol
23/01/08 La invención de Morel, de Alfredo Bioy Casares
27/02/08 Leyes de mercado, de Richard Morgan
26/03/08 La historia de tu vida, de Ted Chiang
30/04/08 Pedro Páramo, de Juan Rulfo
28/05/08 El prestigio, de Christopher Priest

Un listado ecléctico, condicionado en parte por las restricciones bibliotecarias (algunos libros se aprovechan de otros clubs de lectura), pero con novedades que a Pau y a mí nos parecían suficientemente interesantes para ampliar la panorámica y no quedarnos sólo en los clásicos.

Ya os iré comentando cómo se desarrolla el asunto. Por el momento, Un mundo feliz me ha proporcionado unas cuantas horas intensas de reflexión y de curro.

Deseadme suerte ;)

miércoles, octubre 17, 2007

Watch more TV

La sociedad que se ha ido generando en torno a la televisión está acostumbrada a no creer salvo lo que ve y creerse todo lo que ve.


Daniel Innerarity, La sociedad invisible

domingo, octubre 14, 2007

El prestigio, Christopher Priest


Retomé su lectura hace poco, pues quedó varado en su nicho en el anaquel, hace algún año o dos, víctima de la procrastinación lectora.

No era buena señal. No tiene por qué ser mala, pero esos hechos, por ser naturales, acostumbran a ser sintomáticos.

Y ahora que he conseguido acabarlo, puedo confirmar mis peores sospechas: me ha aburrido.

No todo va a ser culpa del autor: una traducción que confunde el Middle East con el Levante tiene su miga. Si unimos eso al hecho de que dos de los cinco apartados en que se divide el libro está narrado por dos magos con ínfulas de finales del XIX, con su lenguaje engolado, os podéis hacer una idea de lo difícil que cuesta a veces desgranar pasajes completamente áridos.

Pero es que, además, la narración no ha conseguido interesarme en ningún momento. Quizá, como dice Juanma, gana en la relectura (si uno tiene buena memoria y, tras ese castellano anquilosado y antinatural, uno es capaz de recordar los detalles de la trama), pero sinceramente, no me han quedado ganas. A pesar de ser menos ambicioso que The Separation, y quizá siendo una obra más pulida (en inglés, casi seguro), y más breve, no me han interesado en absoluto las andanzas de los magos. He visto una versión, otra, dos nexos de unión (los descendientes de los magos), y un capítulo final que me ha parecido una llufa, un "¿y para esto las 300 páginas anteriores?".

Viniendo del autor de El mundo invertido, La afirmación y El glamour, el término que se deriva de esta lectura, para mí, es decepción. Igual me equivoco. Ojalá me equivoque. Quizá alguno de vosotros pueda explicarme qué es lo que me he perdido, qué me ha fallado. Aquí dicen que está bien. Y aquí, también. Y aquí. Y conozco a los reseñistas y su criterio es particularmente fiable.

Igual sí que necesita una relectura... Pero es que no me apetece nada, nada, nada, volver a encontrarme con "pasé dos semanas alojado en tal casa, comiendo comida nutritiva y vigorizante". ¡Argh! Además, ni el final me aterró ni, por otra parte, me pareció en absoluto inesperado. Y el ritmo me ha parecido perezoso.

Me quedo una y mil veces antes con El glamour.

domingo, octubre 07, 2007

El verano del Summercase (4.ª parte)

No sería justo empezar esta entrada sin agradecer, y sin pedirles disculpas, a nuestros amigos Òscar y Elena, quienes se casaban el sábado 14 en el Ajuntament de Sant Cugat; una confusión entre Òscar y un servidor nos hizo ir confiados aquel sábado, cuando nos despertamos pasado el mediodía, creyendo que llegábamos a tiempo para la ceremonia: así que aparecimos antes de las 13.30h cuando la boda empezó a las 13.00h y a las 13.15h ya estaba más que finiquitada. Está claro que a los alcaldes la verborrea les dura lo que la campaña electoral, pero cuando se trata de trabajar de verdad para el pueblo... Esta ha sido la única ocasión en que lamenté que una boda no hubiese sido por la iglesia, con su cura y su sermón interminable: hubiéramos llegado al menos para el sí, quiero.

Y aun así, después de la reprimenda cariñosa (y bien merecida) de la novia desde el balcón del Ajuntament (aún correría a esconderme debajo de una piedra cual vulgar alacrán), asistimos a la que, para mi, fue una de las celebraciones más entrañables en las que hemos estado: una parrillada de carne en Can Borrell, sin protocolos ni zarandajas, una celebración entre amigos y familiares.

Nuria estaba rendida, le dolía la cabeza y ante la perspectiva de, tras dormir apenas seis horas, salir corriendo, cambiarse y meterse en el bullicio del Fòrum para ver a grupos que apenas conocía, decidió pasar de la segunda jornada. Se consiguió sacar el brazalete, y con eso y un beso por equipaje, tomé el camino a Barcelona.

Aparqué casi en la puerta de la incineradora, en la parte posterior del recinto, junto a la pasarela que conduce al otro extremo del parque por encima de la Ronda Litoral, extremo en el que estaba ubicada la entrada al recinto, pasarela... cortada al paso de personas por vaya-usted-a-saber-qué-gilipollez-de-motivo. Empezábamos bien el día: tuve que dar la vuelta a la parte terrestre del recinto, atravesando un par de puentes de aspecto desolado junto a la Ronda Litoral, con el consiguiente trasiego de coches, y atacar la entrada casi desde la Vila Olímpica. Media hora a toda castaña: sudor y mala hostia. Si el día anterior fue la inoperancia de la organización con las entradas, el sábado me perdí unas cuantas canciones por culpa de una decisión arbitraria y estúpida.

Para un servidor, las actuaciones más interesantes de aquella jornada iban a concentrarse en la carpa del Infierno, sí, en la que llovía sudor. Supongo que, a tenor de lo que sucedió en la jornada anterior, la organización decidió retirar las lonas laterales y mantener la techumbre. Lo ideal habría sido dejar el escenario al aire libre, pero supongo que por cuestiones de acústica sobre la terminal O, allí al ladito, decidieron dejarla. Así que mi primera visita, todo solito, fue para llegar a ver el final de la actuación del irlandés Perry Blake, artista del cual poco me quedó: una canción acústica, de emoción contenida, pero que sola me dejó frío. Así que la dejaré sin puntuar, aunque me causó una grata impresión. Y, además, siendo natural de Sligo (quizá la ciudad más musical de Europa, y no exagero) seguro que deparará buenos momentos.



Como que mis compinches de andanzas summercaseras no iban a asomarse hasta las ocho y pico, lo justo para llegar a ver a Jarvis Cocker, me dirigí a la terminal O a ver la actuación de Badly Drawn Boy (la otra opción era Miqui factor X Puig; en serio que no podía ir a verlo y no descojonarme en su cara por ser una bad cover version de Risto Mejide. Además, me repatean las gónadas todos los realities). Absolutamente desconocido para mí, su show empezó con un set acústico en el que ejercía de one-man bands, abrigado y bajo un gorro de lana en medio de la canícula que castigaba la terminal O. Aislado, tanto físicamente (solo en medio de un escenario inmenso) como anímicamente, la acogida fue más bien fría, y el grupo que lo apoyó en la segunda parte de la actuación no ejerció la garra suficiente como para remediar la situación. Su pop era, quizá, excesivamente delicado, y si se apoyaba en la lírica, sinceramente, crudo lo tenía para ganarse a través de las palabras al público que se congregó.



Badly Drawn Boy, 14/07/2007, 19:55h, Terminal 0: 6

Si me dan a escoger entre una banda que encarna lo más aburrido de los 80 y una nueva promesa, me voy a la nueva promesa de calle. Si, además, preceden a Jarvis Cocker, estaba cantado que iba a pasar de James como al final hice. Les di una oportunidad, no creáis: crucé por delante de la terminal E y, efectivamente, la canción que estaban interpretando (y que, a la sazón, resultaba ser uno de sus mayores éxitos, según leí en la prensa) no me atrajo lo más mínimo.

La actuación de los Soulsavers fue sobria, y sombría también. Mark Lanegan tomó posesión del micrófono y, como un Leonard Cohen rejuvenecido y vigoroso, describió sombras y claroscuros con voz rasposa y gutural. Los escalofríos que producía los acompañaba un sonido de indudable alma eléctrica, pero al que le encontré a faltar el elemento más melódico, tal como si fuesen unos Radiohead haciendo pruebas de sonido. La crítica especializada aclamó la actuación como el momento estelar del festival, junto al recital de PJ Harvey, pero me temo (y en el caso de Rockdelux me temo que es ser reiterativo) que se debe más a cierto snobismo que no al impacto real del concierto, al menos en cuanto a respuesta del público.



Soulsavers, con Mark Lanegan, 14/07/2007, 20:45h, Terminal S: 8

En cuanto se acabó el denso show de Soulsavers y el público empezó a retirarse (o sea, a los diez segundos de acabar), Kaoss y un servidor nos agarramos a la barandilla frente al escenario para esperar al ex cantante de Pulp. Ya os conté en un post previo las impresiones del concierto del pasado diciembre en el Razzmatazz. Javris seguía ejerciendo como uno de los mejores showmen de la escena rock, pero la brevedad de su discografía y una banda titubeante deslucieron aquel concierto. Pero en el Summercase, ¡dioses de Kóbol!, venían más que rodados. Venían a por todas, a romper, a llevarse a la gente en el bolsillo. Y no les costó más de un par de minutos. Jarvis Cocker, el hijo pródigo de Sheffield, se subío a los monitores, arqueando su espigada figura, lamiendo provocativamente un racimo de uvas y dándose al público sin tregua. No hubo sensación de que el repertorio era escaso, sino de que faltó tiempo para redondear el concierto. Charló, bromeó (el momento más hilarante fue cuando preguntó si la "jungla de cemento" del Fòrum la construyeron para los Juegos Olímpicos y, al contestarle que no, echó mano de su vena cínica para preguntarnos para qué demonios sería aquello. Pregunta que, por otra parte, nunca ha recibido una respuesta satisfactoria por parte de las autoridades). Contundencia pop, melancolía elegante, fina ironía, y talento, un talento que brota en cascadas melódicas y líricas, uno de los mejores storytellers, porque, insisto, es uno de los mejores narradores que existen.

No nos vamos a quedar cortos con la valoración, aunque... el 10 no lo conseguirá hasta que no vuelva a cantar "Common People". Pero, si lo cantase, estaría traicionando su ruptura con el pasado, con lo que tampoco se llevaría el 10. Está condenado a menos :)

Jarvis Cocker, 14/07/2007, 22:00h, Terminal E: 9,8



(Ah, y la primera canción del set, "Fat Children", la escuchó Nuria a través del móvil.)

martes, octubre 02, 2007

Crossposweezerando

No es que Weezer se parezcan mucho a Talking Heads (su influencia más clara es de los Pixies, aunque del grupo de David Byrne no descartaría la estructura y el amor por el pop; vamos, algo así como si hiciesen new noise), aunque si echáis un vistazo a este simpático post de Juanma y le dais al play al siguiente vídeo que os traigo, veréis que tienen, cuanto menos, algunos "músicos" en común.



Bueno, a ver si me pongo las pilas y sigo con la serie de canciones de una vida, donde incluiré "Buddy Holly". Y aprovecho y hago un post sobre Weezer, un grupo no desconocido, pero tampoco bien conocido (por culpa de un anuncio de telefonía móvil, básicamente). Y acabo la crónica del Summercase, amén de acabar cierta reseña que debo de hace meses, y me pongo también con la novela, y... y... y...

(Overflow at 2007)

jueves, septiembre 27, 2007

El atlas de las nubes, David Mitchell


Prolijo. Fascinante. Vasto. Tres adjetivos a bote pronto para este libro. Una magnífica muestra de que si la ciencia ficción está estancada... Bueno, ni es toda la ciencia ficción, ni toda está junto a los libros de Tolkien y Asimov en el estante de El Tajo Británico.

Y eso aunque, al cerrar el libro, quedan más preguntas en el aire que respuestas a los enigmas planteados. De no ser por la calidad del libro, ahora mismo me estaría acordando de los ancestros del autor hasta el Australopitecos. Pero sólo está al alcance de los buenos libros dejar tan buen sabor de boca a base de interrogantes sin resolver.

Vale, y ¿de qué va el libro? Pues de cinco seis historias diferentes, narradas con distintas técnicas, distintos ritmos, distintos lenguajes, que abarcan desde el siglo XIX hasta un futuro postapocalíptico, engarzadas cual matriuskas, cada historia conteniendo a la siguiente y cerrándose desde el futuro hasta el pasado. Los hilos que las unen son, en su mayor parte, azarosos, y el motivo de que estén así enlazados es uno de los misterios que, al menos yo, no he sabido resolver.

Pero, además de las cinco seis historias, cuando uno menos se lo espera, estallan las auténticas minas que Mitchell ha dejado plantadas, agazapadas en diálogos, observaciones, hechos cotidianos que, sin sospecharlo, conducen al lector a reflexionar sobre los aspectos más diversos de la naturaleza humana: su destino, su impronta en el mundo, su aparentemente innata crueldad, la validez de los códigos morales...

Contenido brillante, estructura asombrosa, dominio de las técnicas literarias completo (y diría que casi un pelín exhibicionista, pero se le perdona)... y una traducción limpia y muy bien resuelta en sus capítulos más complicados. El mejor libro que llevo leído este año.

Y, además, está en la biblioteca Ca n'Altimira. Si eres de Cerdanyola y te gusta la ciencia ficción, es que no tienes excusa. Está disponible, que lo acabo de soltar hoy :)

Editando: Creo que pasé demasiado de puntillas sobre el tema de la traducción. Ya, trabajando donde trabajo, estoy excesivamente sensibilizado con el tema; por otra parte, como muchos de los lectores que crecieron con las traducciones de Ultramar y otros, mamé falsos amigos, modismos y otros errores que incorporé (como muchos) a nuestro lenguaje.
Así que, cuando nos encontramos con una buena traducción, es que ni reparamos en ella. Y si nos quejamos de otra, es que acostumbra a ser deleznable. Pero en el libro que aquí nos ocupa, el traductor ha realizado una labor encomiable que le tuvo que costar su buen trabajo. Cada historia está narrada en un registro diferente (culto, jocoso, policiaco, diario, cyberpunk, postapocalíptico con jerga) y en todos ellos la narración-traducción fluye y refleja casi a la perfección el tono y el estilo, resolviendo además a la perfección (bueno, sí, hay algún gazapo, pero ¿en qué libro no hay?) las dificultades, que en el caso de la narración postapocalíptica estan presentes en cada frase.

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lunes, septiembre 24, 2007

Con los ojos puestos en las estrellas...

... los codos hincados en la mesa y, algo que no se prodigaba hace diez años, con prácticas en observatorios y empresas. Si estás estudiando Física y sueñas con entender qué pasa ahí fuera, no dejes escapar esta oportunidad. Yo lo hice, aunque no me puedo quejar del camino por el que transitó mi currículum. Aunque aún hoy es un sueño por cumplir, aunque quede para otra próxima vida:

Artículo de El País sobre másters en astrofísica.

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sábado, septiembre 22, 2007

Desplazándose por la Ciutat

Pues no que ahora que el Ajuntament de Barcelona aplica la nueva ordenanza sobre circulación, voy y me saco el carnet del Bicing...

Es, simplemente, fascinante (el servicio, y en concreto el hecho de ponerlo en marcha; no, desde luego, que un patoso a dos ruedas como yo se abone al mismo): una idea tan sencilla que, supongo, necesitaba de una tecnología lo suficientemente "barata" para implementarse en una ciudad de más de millón y medio de almas, más de tres si contamos el área metropolitana, pues, al fin y al cabo, gran parte de la población de los aledaños trabajamos y/o hacemos vida social en la capital. Una idea que, vistos los malos humos que se gasta la ciudad, era necesaria: ahora mismo, 1.500 bicicletas adicionales al parque ciclístico que, hagamos una suposición a vuelapluma, puede suponer dejar aparcados unos 200 vehículos de motor. Ya es un inicio. Y no tan sólo por la contaminación: pensemos en el volumen que "gasta" un utilitario. Y el ruido. Y los precios del seguro. Y...

Pero, ¡ay!, la ciudad no está construida pensando en las bicicletas. Y, en ocasiones y en ciertos rincones, juraría que ni siquiera para el peatón. Queramos o no, la ciudad tiene arterias de asfalto y gasolina por sangre, y los vehículos a motor tienen coraza, mientras peatones y ciclistas sólo tienen su pericia para no dejarse la piel.

Si nos ceñimos a los carriles bici, comprobamos que no hay suficientes para circular con seguridad por la ciudad, e ir entre dos puntos relativamente cercanos implica, en muchas ocasiones, subirse a la acera o bajarse a la calzada.

Yo, en serio, alabo que se haya tenido en cuenta desde el consistorio el problema y se haya intentado regular. Y creo que, en un mundo ideal, esas leyes asegurarían una convivencia en torno a la movilidad encomiable. En un mundo ideal donde el peatón no se mostraría huraño con el ciclista, el ciclista no torcería el gesto al güevón que bloquea su carril y el conductor no se pondría a dos palmos del ciclista para pegarle un grito e intentar arrojarlo al suelo del susto. (Que, por cierto, si el espongiforme del conductor del Opel plateado que me abordó de esta guisa, cuando circulaba tranquilamente por el carril izquierdo de Bruc, entre Gran Via y Diputació, está leyendo esto, que sepas que maldigo el día en que a tus padres les reventó el condón).

Es cierto: el espacio para la convivencia entre peatones, ciclistas y tráfico rodado es realmente estrecho. Y es justo en este momento en que me decido a dar el paso y transformarme de peatón empedernido a ciclista ocasional. Peatón, por cierto, que siempre ha respetado el carril bici (que para algo estaba allí) y se maravillaba de ver cómo muchos invadían un espacio que no era suyo (no me escandalizaba, qué va: la ciudad del civismo es la ciudad de los coches aparcados en la acera y de las papeleras vacías rodeadas de desperdicios).

Uso los términos peatón, ciclista y conductor a la manera platoniana; en ningún caso un colectivo es monolítico, y desde luego hay peatones cívicos e incívicos, ciclistas cautos y temerarios, conductores prudentes y auténticos kamikazes. Yo apuesto por un sistema divertido, ecológico (aunque no exento de malos olores: pedalear en verano es acabar con la ropa empapada) y "pacificador" de la movilidad. Pero queda claro que no hay espacios adecuados. Y hay actitudes personales nada adecuadas. Para ilustrarlo, dos artículos casi antagónicos, uno empático, racional y, aun así, hermoso de Joan Barril y otro, realmente estúpido (en cuanto la tesis central traslada toda responsabilidad al otro, en este caso al ciclista como generalidad, negando que una ciudad sea la suma de actos de la colectividad que la conforma), de Antoni Bassas. El problema está ahí, y en las manos y la voz de cada uno, la posibilidad de señalar los defectos e indicárselos a las instituciones para que les pongan remedio.

Está claro que de las infracciones y de los accidentes no nos va a proteger las leyes, sino la educación. Esperemos que, hasta que alcancemos ese nivel, no tengamos que lamentar ninguna desgracia.