Heinlein es un autor rodeado de un aura polémica respecto a su ideología, que en su obra parece vislumbrarse aunque no de forma completamente clara. O, por lo menos, no muy clara para sus lectores, que se dividen entre los que lo consideran un ultraliberal furibundo o un anarquista radical.

Sea como fuere, si Robert A. Heinlein aún es leído es, indudablemente, por su calidad a la hora de escribir. Este
Puerta al verano es un ejemplo entretenido de qué te puedes encontrar en un libro de Heinlein. El sentido del ritmo es ciertamente notable en esta obra, menor en comparación con sus grandes clásicos del estilo
La luna es una cruel amante o
Tropas del espacio. El protagonista es el arquetipo heinleiniano del hombre que, con su voluntad, vence (casi) todas las adversidades y es capaz de hacerse un hueco en la sociedad: honesto aunque agresivo, desconfiado del resto del mundo y un punto misógino (las dos protagonistas varían entre la que en catalán llamaríamos una
mala pècora que es la que genera el conflicto, y la chica que espera pacientemente a su hombre figura protectora... aunque tengan que pasar varias décadas. Una fidelidad a prueba de bombas).
Dan Davis es sin duda un personaje que se nos quedará grabado por el desparpajo con que expone su ideología (aquí yo voto por la ideología ultralibreal), un personaje consistente, bravucón, pero a la vez fiel y obstinado, cuya evolución gratifica al lector al identificarse con alguien de convicción fuerte, aunque para conseguir el objetivo justo acabe cometiendo algunos "delitos" según la sociedad, no según su escala de valores.
Por otra parte, hay que destacar, además del ritmo, las excelentes descripciones de Heinlein, útiles y precisas durante la acción, y poéticas durante los momentos de remanso (impagable esa puerta al verano que reclama el gato de Davis cada invierno).
Yo me decidí a comprar
Puerta al verano tras oír una deliciosa descripción del mismo de boca de Fernando Ángel Moreno y comprobar que era uno de los primeros títulos que La Factoría publicaba en bolsillo bajo la
joint-venture de Puzzle. Porque, de verdad, pagar
18 o 20 euros por un libro con una traducción bastante poco natural (por ser finos) y una edición que incorpora como extra el juego "adivina dónde acaba el diálogo y dónde empieza el inciso", o el más divertido aún "adivina qué criterio uso aquí" me hubiese dolido en el bolsillo y en la moral. El poco cuidado puesto en la edición es de juzgado. Y que se mantengan en esta edición puede dañar el prestigio del
sello creado para bolsillo por La Factoria y otras editoriales.
Robert A. HeinleinPuerta al veranoPuzzle/La Factoría de Ideas, col. Ciencia Ficción
ISBN: 84-96525-34-1
P.V.P.: 7,95 euros