jueves, abril 12, 2007

La banda sonora de una vida #02: "She's Leaving Home", The Beatles

Hubo un tiempo en que en esto del rock y el pop estaba casi todo por inventar. Y entonces llegaron The Beatles. Con el descaro de su ardor (y candor) juvenil, y partiendo de las bases establecidas a partir del soul, el blues y el jazz por los pioneros de todo esto (Chuck Berry, Little Richard y, por encima de todos, por ese blanco de alma negra llamado Elvis Presley), a partir del Rubber Soul empiezan a expandir el universo conceptual del rock en múltiples dimensiones, introduciendo temáticas amargas y sociales (de mano sobre todo de John Lennon), instrumentos exóticos y cierta trascendencia inédita (gracias sobre todo a George Harrison) en un género considerado por muchos como frívolo, y una maestría melódica (Lennon y, sobre todo, Paul McCartney, tuvieron mucho que ver) pocas veces superada. Empezaron como un grupo de covers no especialmente virtuoso (sus limitaciones técnicas son palpables, aunque se le otorga a Ringo Starr la paternidad del golpeo del parche con todo el brazo, tan característico del rock, en sustitución del juego de muñeca heredado del jazz y que imperaba entonces), pero su talento y la perspicacia de su productor, George Martin, y de su manager, Brian Epstein, sembraron las semillas de su temprana (y arrolladora) eclosión. De la ortodoxia de sus primeros dos trabajos, la inmediatez pop de sus trabajos más famosos, hasta la experimentación y la ruptura, su discografía incluye en once discos imprescindibles el germen de la práctica totalidad de los sonidos de las décadas que siguieron. (¿Una afirmación osada? Para los que crean que exagero, que escuchen "Helter Skelter" y, acto seguido, "Smells Like Teen Spirit". O "Back in the USSR" y, después, cualquier canción de The Strokes o Franz Ferdinand. Eso no quita que en su cancionero existan estrepitosas muestras de vergüenza ajena como "Revolution no. 9" o "Ob-La-Di, Ob-La-Da".)

¿Es esta una visión demasiado subjetiva? Necesariamente.

Hubo un tiempo en que la llegada de la primavera anunciaba los parciales, el olor a hierba tumbados en el césped perfumaba las conversaciones de un futuro que soñábamos desde el umbral de la mayoría de edad, de conceptos trascendentales que recién descubríamos. Todo parecía nuevo, excitante, lleno de promesas de futuro. Y el Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band ejerció de banda sonora de aquellos momentos.

Sgt. Pepper's, quizá el mejor disco de la historia
En 1987 (año en que empecé a interesarme en esto del rock) se cumplía veinte años de la publicación de la que es considerada la primera obra conceptual de la historia del rock. La misma edad que hoy en día tiene el The Joshua Tree. El primero de junio, el Sergeant Pepper's Lonely Hearts Club Band cumplirá cuarenta años.

Y sigue sonando tan fresco y vigente como entonces.

¿Cuál es el secreto para que, cuarenta años después, este LP siga apareciendo en los tops (normalmente en el primer puesto) de los mejores discos de la historia? Quizá esa conceptualidad que cambió el mercado discográfico hasta nuestros días (donde, gracias a las descargas, se ha vuelto a la preeminencia de la canción sobre el contenedor, desvirtuado tras largos decenios de discos con mero relleno entre dos o tres hits); la madurez en las letras; la valentía a la hora de incorporar nuevos instrumentos, nuevas influencias más allá del soul y el rock de los cincuenta y los sesenta.

Pero yo no soy crítico ni teórico musical, y volviendo al plano personal, la grandeza del Sgt. Pepper's, la atemporalidad de la propuesta de Lennon, McCartney, Harrison y Starr en 1967 estriba en la construcción de un universo agridulce, donde la banda de los corazones solitarios te da la bienvenida con un himno naíf y hippie ("With a Little Help From My Friends"), y cabalga entre la evasión y la mirada más cruda y lisérgica a un mundo desquiciado donde la banda se despide y te abandona ("A Day in the Life" tras el reprise de la canción que da título al álbum).

Posteriormente, el conocido como White Album inauguró, con la muerte de Brian Epstein, la etapa más excitante, pero también la de las peleas, las sesiones en que cada músico grababa su parte y dejaba las instrucciones para el siguiente, con tal de no verse; la bofetada de Harrison a Yoko Ono, las aventuras de la Plastic Ono Band y los Jets y la inevitable separación. Así, pues, el Sgt. Pepper's suena más conjuntado, menos tenso... magistral. Muchos de los grandes éxitos que todos conocéis surgieron de esta obra: el multiversioneado "With a Little Help...", "Lucy in the Sky with Diamonds", "A Day in the Life"...

Pero quiero detenerme en esta canción, una perla prácticamente desconocida.

Narra la huida de una joven de casa de sus padres: una hija en apariencia mimada, a quien sus padres le dan todo, y que sin embargo le falta algo. La premisa puede parecer simple; sin embargo, para aquella época de ruptura generacional, representa la rebelión, la asunción de unos valores fuertemente reprimidos en la sociedad (la libertad personal, la validez de una generación ninguneada, la rebelión de la mujer en una sociedad machista). Por otra parte, el tono melancólico (la chica abandona la casa no sin dolor, consciente del daño que va a causar; la madre rompiendo a llorar mientras corre escaleras abajo, imagen que siempre, siempre, provoca que se me humedezcan los ojos -si me veis en el tren o en la calle de esa guisa, con los auriculares calzados, ya sabéis qué canción estoy escuchando-) explora la culpa y la incomunicación desde un narrador objetivo, evitando la moralina y dotando a la canción una amplitud inusual en el pop. La instrumentación es efectiva y muy acertada, con un cuarteto de cuerda que conduce la narración con suavidad, diríase que mimándola, acentuando las emociones en juego con mesura, e induciendo un clímax dramático en el momento álgido de los hechos narrados.

La canción, en el conjunto del álbum, marca también un punto de inflexión entre la primera cara, más alegre, extrovertida y psicodélica, a una segunda cara que arranca con la canción más mística que firmó Harrison y que se adentra en aspectos más serios y controvertidos (la vejez, la muerte, el absurdo social, los viajes de ácido).


Si sois de los que no habéis escuchado este disco por algún tonto prejuicio (os aseguro que no hay ni asomo de la frivolidad del "She Loves You" o "I Want to Hold Your Hand" -y eso que también son grandes canciones-), haceos un favor, buscad tres cuartos de hora libres, apagad el móvil, la ADSL... y disfrutad.

Ah, sí, la canción:

She Is Leaving Home
(Lennon/McCartney)

Wednesday morning at five o'clock as the day begins
Silently closing her bedroom door
Leaving the note that she hope would say more
She goes downstairs to the kitchen clutching her handkerchief
Quietly turning the backdoor key
Stepping outside she is free

She (We gave her most of our lives)
Is leaving (Sacrificed most of our lives)
Home (We gave her everything money could buy)
She's leaving home after living alone for so many years. Bye, bye

Father snores as his wife gets into the dressing gown
Picks up the leter that's lying there
Standing alone at the top of the stairs
She breaks down and cries to her husband
Daddy, our baby's gone
Why would she treat us so thoughtlessly
How could she do this to me

She (We never thought of ourselves)
is leaving (Never a thought for ourselves)
home (We gave her everything money could buy)
She's leaving home after living alone for so many years. Bye, bye

Friday morning at nine o'clock she is far away
Waiting to keep the appointment she made
Meeting a man from a motor trade

She (What did we do that was wrong)
Is having (We didn't know it was wrong)
Fun (Fun is the one thing that money can't buy)

Something inside that was always denied for so many years
She's leaving home, bye, bye.


Ella se va de casa
(Lennon/McCartney)

Miércoles por la mañana, a las cinco, cuando el día despunta,
cierra sigilosamente la puerta de su habitación,
deja atrás la nota que, desea, pueda decir algo más.
Baja las escaleras hacia la cocina, estrujando el pañuelo,
despacio, gira la llave de la puerta trasera,
sale al exterior, es libre.

Ella (Le dimos lo mejor de nuestras vidas)
se va (Sacrificamos lo mejor de nuestras vidas)
de casa (Le dimos todo lo que se puede comprar con dinero)
Ella se va de casa tras vivir sola tantos años. Adiós, adiós.

El padre ronca mientras su mujer se viste,
recoge la carta que han dejado allí,
de pie, sola, en lo alto de las escaleras.
Rompe a llorar y le grita a su marido:
"Papá, nuestra niñita se ha ido.
¿Por qué nos trata con esa desconsideración?
¿Cómo puede hacerme esto a mí?"

Ella (Nunca pensamos en nosotros mismos)
se va (Ni un sólo pensamiento)
de casa (Le dimos todo lo que se puede comprar con dinero)
Ella se va de casa tras vivir sola tantos años. Adiós, adiós.

Viernes por la mañana, a las nueve, ella está lejos,
esperando a su cita,
al encuentro de un vendedor de coches.

Ella (¿Qué hicimos mal?)
se está (No supimos qué iba mal)
divirtiendo(La diversión es lo único que el dinero no puede comprar)

Algo en su interior que le habían negado durante tantos años.
Ella se va de casa, adiós, adiós.

4 comentarios:

Juanma dijo...

Qué canción más bonita, aunque mi favorita del Sgt. Pepper's es "A Day in the Life". Además, está puesta exactamente donde tiene que estar, como todas las del Sgt. Pepper's. A lo mejor tienen discos mejores (Revolver o el blanco), pero, como obra conceptual, como un todo, el Sgt. Pepper's es el más redondo de todos. La secuenciación del disco quiso que estuviera emparedada entre dos de las canciones más pasadas de vueltas del disco, "Fixing a Hole" y "Being for the Benefit of Mr. Kite", donde hicieron lo que les dio la gana, revolviendo y acelerando grabaciones y casetes. En medio, ese remanso de paz y ese pedazo de historia que es "She`s Leaving Home".

Magnífica elección. :-)

Juanma dijo...

Por cierto, te acabo de enmarronar para que hagas un meme:

http://juanmasantiagoblog.blogspot.com/2007/04/meme-lector.html

Álex Vidal dijo...

Eres un mamoncete... :P'' Hala, ya está creado el meme.

rudy dijo...

Y además, la canción tiene un ritmo perfecto de vals. Un vals triste y ligeramente desesperado.

Aunque mi disco favorito es el Abbey Road (y algunas partes del White Album) Sgt Peppers fue el primero que se atrevió a hacer lo que hizo y ya sólo por eso merece estar donde está.

Vamos, como La guerra de las galaxias. Quizá "El imperio contraataca" sea mejor. Pero fue la anterior la que abrió camino y rompió moldes.

Perdó, que me entusiasmo.