martes, septiembre 12, 2006

Deudas, deudas, deudas...

Extraído de la noticia de El País: La OCU advierte sobre las prácticas de las empresas de reunificación de deudas.

Está claro que la proliferación de estas empresas no se debía a un arrebato de altruísmo por parte de estos gestores, y dice claramente lo que estaba más que cantado. Cito:

[La OCU] también ha recordado que sus servicios implican pagar más impuestos y, sobre todo, agrandar aún más la deuda.


(Las negritas son mías)

"Lo que no dicen [las empresas de reunificación de deudas] es que cobran altas comisiones (en algún caso hasta el 7%) por un servicio que los propios consumidores pueden negociar con su entidad financiera a un coste sensiblemente inferior". En la nota también se critica que estas empresas "tampoco dicen que la reunificación de deudas, supone pagar menos, pero durante más tiempo", por lo que puede tener un coste final bastante mayor para los consumidores (...).


¿Y cuál es su mecanismo?

Estas empresas, "son meros asesores", que se limitan a cancelar los créditos vivos y proponer un crédito hipotecario nuevo, por el importe necesario para pagar el capital pendiente más las altas comisiones que se cobran y los gastos que la operación supone.


El problema es que su proliferación viene dada no sólo por su omnipresencia en los medios (que no es más que una consecuencia, porque esa presencia es cara), sino porque hay una demanda, y a tenor de su rápida extensión, es una demanda amplia y jugosa.

Pero, ¿cómo no?, no parece que sea un problema prioritario en la agenda política de las Administraciones, cualesquiera colores con que se pinte el cacho del hemiciclo que forma gobierno. Quizá porque el mundo de la política, cada día más, vive del gancho de titulares apocalíptico-chisposos que poco o nada los diferencia de las declaraciones de NuriaBermúdeces (¡uy, como mi segundo apellido!), JulianMuñoces, Pantojas y GrandesHermanos que calientan las tertulias patrias.

A ver cuándo se van a poner a trabajar en serio.

7 comentarios:

Juanma dijo...

Vaya vergüenza. Dan ganas de tener todo el dinero en el calcetín... cuando tenga dinero, claro.
En cambio, la jurisprudencia está dejando de darle valor a las listas de morosos, cuando el impago proviene de operadoras telefónicas y de Internet. Algo es.

Cristina dijo...

Pues sí, es una vergüenza. De todas formas, y para sincerarnos, a veces alucino con el nivel de vida (y de deuda) que llevan algunos (muchos), que no se están de ningún capricho. Yo siempre he pensado que si no se puede, pues oye...quizá más adelante, pero siempre habrá quien recurra a estas gestoras o a los minicréditos o vete a saber tú qué. Porque, vamos, está cantado que estas no viven del altruismo ni trabajan por amor al arte.

En fin...supongo que se nota demasiado que mi paupérrimo sueldo no da para muchas alegrías, ¿no? :D

Álex Vidal dijo...

A ver quién tiene hoy en día un sueldo para alegrías... :(

Cristina dijo...

Bueno, vaaaaaaaale, tengo el día quejica :p
Si en realidad no me puedo quejar, lo sé, que a veces cuanto más tienes más quieres...dichoso materialismo capitalista...que digo yo, para mí ya es un lujazo poder comer mañana con la mejor compañía deseable en nuestro restaurante favorito...eso sí es la base de la felicidad y no el tener la Playstation 3...

Juanma dijo...

Pues sí, la vida son pequeños detalles y pequeñas satisfacciones. ¿Que no da para un pisazo y tienes que conformarte con un nidito más humilde, pero a cambio puedes permitirte caprichitos como ir a cenar un maguro tartar de vez en cuando con la persona a la que quieres? Pues oye, eso también es calidad de vida.
:-*********

Cristina dijo...

Sí, sí, pero mi pisito humilde tiene bañera hidromasaje... :pppppp

Juanma dijo...

Cierto. :-))))))))))))))))