Sí, ya sé que este vídeo lo he colgado antes, pero no puedo estar de volver a incluirlo en esta sección.
¿Qué cambia de Pulp a Jarvis Cocker en solitario? Quizá la tensión, lírica y literaria. Y ambiental. This is Hardcore es, en ocasiones, insoportablemente doloroso. Suelta también algo de lastre abrazándose a sonidos más clásicos, más de vodevil, de revista, de canción romántica y glamurosa, que comentan en Mondosonoro. El autor parece también más asentado, más centrado. Pero no ha olvidado afilar el dardo y acertar allí donde más duele: la soledad, la decadencia de la edad, las ocasiones perdidas. Se acerca más al territorio por el que hace tiempo transita un paisano suyo, y compañero de filas en los ochenta: Richard Hawley.
En serio: si pasas por aquí, espera a ver el vídeo completo. Es ingenioso y divertido. Y, si puedes, presta atención a la canción, y si ya tienes una cierta edad o una cierta experiencia en el terreno sentimental, seguramente acabarás con una lagrimilla en la comisura de los ojos y con un ligero resquemor dentro. Dónde, eso sólo tú lo sabrás.
martes, febrero 17, 2009
lunes, febrero 16, 2009
El vídeo del día: Weezer, "El Scorcho"
Hoy podría haberos traído "Buddy Holly", canción con la que se hicieron mundialmente famosos y que todos recordarán por la recreación del Happy Days por Spike Jonze; o "Island in the Sun", single a medio camino entre su tercer y cuarto álbum, y que todo dios asociará con una operadora de telefonía móvil, y que más vale que no mencionéis en mi presencia; o del recientemente premiado "Pork and Beans", premiado recientemente en los... ¿Grammy, NME, British...?, vídeo absolutamente geek, nerd y freaky grabado con la ayuda de chorrocientos fans de la banda, y que ya ha rebasado en YouTube las 16 millones de reproducciones pero de largo.
Pues no: hoy os traigo esta gema del segundo, injustamente infravalorado álbum de estos aventajados alumnos californianos de los Pixies, "El Scorcho".
El sonido del álbum, Pinkerton es más denso y oscuro que el primer Weezer (el álbum azul), y no tiene canciones tan pegadizas, pero tiene una fuerza que en posteriores discos se fue diluyendo.
Pero reivindicar Pinkerton y "El Scorcho" no es el único motivo de esta elección: también el encontrarnos con un grupo que, a pesar de las inseguridades de su líder, Rivers Cuomo, muestra un lado dicharachero, cómplice y musicalmente áspero. También por el sabor californiano y homenaje latino del título.
Y también, claro está, por esa camiseta del Barça que luce el primer bajista de la banda, Matt Sharp ;)
Pues no: hoy os traigo esta gema del segundo, injustamente infravalorado álbum de estos aventajados alumnos californianos de los Pixies, "El Scorcho".
El sonido del álbum, Pinkerton es más denso y oscuro que el primer Weezer (el álbum azul), y no tiene canciones tan pegadizas, pero tiene una fuerza que en posteriores discos se fue diluyendo.
Pero reivindicar Pinkerton y "El Scorcho" no es el único motivo de esta elección: también el encontrarnos con un grupo que, a pesar de las inseguridades de su líder, Rivers Cuomo, muestra un lado dicharachero, cómplice y musicalmente áspero. También por el sabor californiano y homenaje latino del título.
Y también, claro está, por esa camiseta del Barça que luce el primer bajista de la banda, Matt Sharp ;)
domingo, febrero 15, 2009
El vídeo del día: U2, "Numb"
Ahora que parece que se confirma el inicio de la nueva gira de U2 en Barcelona (29 y 30 de junio, según Jordi Tardà ayer en el Tarda Tardà, recogido por casi todos los diarios hoy), vamos a echar un vistazo atrás.
1993, con el grupo aún de gira, los chicos de Bono deciden rizar el rizo de Achtung Baby. El resultado es, por desgracia, desigual. "Lemon", por ejemplo, no deja de ser un divertimento un pelín un pelín estridente; y una "cara B" del álbum demasiado homogénea. Sin embargo, contiene algunas de las perlas que hace de este trabajo uno realmente interesante y, diría, inspirado.
Una de ellas la podríamos definir como su auténtico antisingle: "Numb". Si con "The Fly" ya inquietaron a parte de sus die-hard fans, con esta canción consiguieron restarse seguidores. Cosa que a Bono parecía importarle más bien poco, y no dejarse influir por ellos a la hora de componer. Lástima que, en eta década, parece que la actitud es justo la contraria.
Y junto con una canción musicalmente tan fuera de lo común, el vídeo también se sale de la norma: divertido, irreverente, minimalista... Una gozada.
Antes de dejaros con el vídeo, aquí un extracto de una entrevista a Bono, que hará las delicias de los lectores de ciencia ficción:
1993, con el grupo aún de gira, los chicos de Bono deciden rizar el rizo de Achtung Baby. El resultado es, por desgracia, desigual. "Lemon", por ejemplo, no deja de ser un divertimento un pelín un pelín estridente; y una "cara B" del álbum demasiado homogénea. Sin embargo, contiene algunas de las perlas que hace de este trabajo uno realmente interesante y, diría, inspirado.
Una de ellas la podríamos definir como su auténtico antisingle: "Numb". Si con "The Fly" ya inquietaron a parte de sus die-hard fans, con esta canción consiguieron restarse seguidores. Cosa que a Bono parecía importarle más bien poco, y no dejarse influir por ellos a la hora de componer. Lástima que, en eta década, parece que la actitud es justo la contraria.
Y junto con una canción musicalmente tan fuera de lo común, el vídeo también se sale de la norma: divertido, irreverente, minimalista... Una gozada.
Antes de dejaros con el vídeo, aquí un extracto de una entrevista a Bono, que hará las delicias de los lectores de ciencia ficción:
‘That’s what I want it to be. Legal drugs! Why else would you buy an album these days? Have you read anything by (William) Gibson? It’s sort of fucked-up sci-fi. And (‘Zooropa’) shows you what I mean when I say the textures on this record were very much influenced by what he writes about the future.’
Bono, August 1993.
sábado, febrero 14, 2009
El vídeo del día: The Cure, "Lullaby"
Ayer fue viernes 13; hoy, san Valentín. Dos efemérides ideales para el videoclip que os cuelgo hoy.
Otro grupo que empezó como banda de culto y que, antes de recalar en las aguas del pop gótico tenía un sonido oscuro, inquietante, asfixiante. Incluso el Disintegration, con el cual rompieron las listas al extraer esta canción de cuna como primer single, contiene paisajes malsanos que, en discos posteriores, dejarían paso a unos sonidos más amables, más optimistas.
Pero esta canción y este vídeo son el paradigma de inquietante. Que lo disfrutéis. Feliz san Valentín ;)
Otro grupo que empezó como banda de culto y que, antes de recalar en las aguas del pop gótico tenía un sonido oscuro, inquietante, asfixiante. Incluso el Disintegration, con el cual rompieron las listas al extraer esta canción de cuna como primer single, contiene paisajes malsanos que, en discos posteriores, dejarían paso a unos sonidos más amables, más optimistas.
Pero esta canción y este vídeo son el paradigma de inquietante. Que lo disfrutéis. Feliz san Valentín ;)
viernes, febrero 13, 2009
El vídeo del día: R.E.M., "Everybody Hurts"
Con Out of Time pasaron de ser un grupo de culto (con unas ventas ya envidiables desde el Green) a ser conocidos por todo el mundo mundial gracias a éxitos como "Losing My Religion" y "Shinny Happy People".
Como si os viese: ahora mismo todos vosotros estará reproduciendo en su mente, silbando, tarareando o cantando una de las dos canciones. Y quizá alguno esté imitando los movimientos espasmódicos de Michael Stipe. Fijo :)
Sin embargo, mi disco favorito es el "Automatic For The People". Otro de esos trabajos hechos para escucharlo a solas en una habitación en penumbra, de noche, y tristón. Un disco sobre decepciones, roturas, rabia (atención a la estimable "Ignoreland", un alegato contra la estupidez de Bush Sr. que pudieron reaprovechar años después con su hijo bobo).
Y de las canciones de este álbum, la más redonda es, sin duda, "Man on the Moon", que se incluyó en la película homónima de Milos Forman sobre la vida de Andy Kaufman. Sin embargo, como vídeo más logrado, me quedo con "Everybody Hurts". Ambientar una canción sobre la incomunicación en esa aglomeración de espacios territoriales unipersonales que es un atasco en la autopista me parece un acierto prácticamente insuperable.
¡Qué caramba! Es viernes. Ahí va "Man on the Moon":
Como si os viese: ahora mismo todos vosotros estará reproduciendo en su mente, silbando, tarareando o cantando una de las dos canciones. Y quizá alguno esté imitando los movimientos espasmódicos de Michael Stipe. Fijo :)
Sin embargo, mi disco favorito es el "Automatic For The People". Otro de esos trabajos hechos para escucharlo a solas en una habitación en penumbra, de noche, y tristón. Un disco sobre decepciones, roturas, rabia (atención a la estimable "Ignoreland", un alegato contra la estupidez de Bush Sr. que pudieron reaprovechar años después con su hijo bobo).
Y de las canciones de este álbum, la más redonda es, sin duda, "Man on the Moon", que se incluyó en la película homónima de Milos Forman sobre la vida de Andy Kaufman. Sin embargo, como vídeo más logrado, me quedo con "Everybody Hurts". Ambientar una canción sobre la incomunicación en esa aglomeración de espacios territoriales unipersonales que es un atasco en la autopista me parece un acierto prácticamente insuperable.
¡Qué caramba! Es viernes. Ahí va "Man on the Moon":
jueves, febrero 12, 2009
El vídeo del día: Talking Heads, "Road to Nowhere"
Corría el 1985. Habían surgido cuando el punk estalló violentamente en reacción contra un rock cansado y soporífero, un rock que había perdido sus esencias y se había corrompido a base de indulgencia, adocenamiento y hastío. Ellos, sin embargo, no se dejaron llevar por la energía anárquica, que a la larga podía haber significado su propia muerte, y la recondujeron al terreno lírico. Del art-punk a la New Wave sin por ello sonar tremendamente ochenteros: sus melodías demostraron que hay un rock y un pop que puede ser a la vez bonito, inteligente y, por qué no, alcanzar el éxito. Y sentaron las bases del pop. Y del indie. Y de casi todo.
Corría el 1985. Llevaban ocho años en la carretera. Y sacaron una canción redonda: tan bonita en la música como tan inquietante en la letra. Y con un vídeo tan original como ellos. No podemos dejar de tararearla, como no podemos dejar de caminar por la vida. Así fueron ellos. Este es el legado que nos dejaron. Casi todo se lo debemos a ellos. Y a los Beatles, claro.
Ladies and gentlemen: the Talking Heads.
Corría el 1985. Llevaban ocho años en la carretera. Y sacaron una canción redonda: tan bonita en la música como tan inquietante en la letra. Y con un vídeo tan original como ellos. No podemos dejar de tararearla, como no podemos dejar de caminar por la vida. Así fueron ellos. Este es el legado que nos dejaron. Casi todo se lo debemos a ellos. Y a los Beatles, claro.
Ladies and gentlemen: the Talking Heads.
miércoles, febrero 11, 2009
El vídeo del día: Franz Ferdinand, "Take Me Out"
Lo dicho: un poco más moderno :)
2004. Revival del rock & blues más sucio, más de garaje. Unos niños de papá montan un grupo muy artie en Nueva York. Entre el 2001 y el 2003 fabrican dos discos repletos de canciones sucias y pegadizas que se bailan y se celebran sin oposición alguna en las discotecas más trendies del momento.
Y van y llegan estos cuatro chicos de Glasgow, se apropian de ese sonido art-rock (sea lo que sea que esa etiqueta signifique) que se ha puesto tan de moda, lo desnudan de afectación y le inyectan una buena dosis desparpajo.
Con un sólo single, este "Take Me Out", hacen olvidar a The Strokes casi de inmediato.
Y el vídeo es tan memorable como este primer single, que por el momento no han sido capaces de superar. Esperemos que tengan cuerda para rato y no se quede este primer éxito como la cima de su carrera.
2004. Revival del rock & blues más sucio, más de garaje. Unos niños de papá montan un grupo muy artie en Nueva York. Entre el 2001 y el 2003 fabrican dos discos repletos de canciones sucias y pegadizas que se bailan y se celebran sin oposición alguna en las discotecas más trendies del momento.
Y van y llegan estos cuatro chicos de Glasgow, se apropian de ese sonido art-rock (sea lo que sea que esa etiqueta signifique) que se ha puesto tan de moda, lo desnudan de afectación y le inyectan una buena dosis desparpajo.
Con un sólo single, este "Take Me Out", hacen olvidar a The Strokes casi de inmediato.
Y el vídeo es tan memorable como este primer single, que por el momento no han sido capaces de superar. Esperemos que tengan cuerda para rato y no se quede este primer éxito como la cima de su carrera.
martes, febrero 10, 2009
El vídeo del día: The The, "The Beat(en) Generation"
Aunque conocidos (poco, por eso) por otras canciones como "Uncertain Smile", "Armageddon Days", conocí a este grupo (el proyecto personal de Matt Johnson, un músico precoz londinense) de camino del instituto a la universidad. Su carrera es similar a la de otros artistas malditos, como Billy Bragg, con escasa difusión pero con composiciones que hoy en día harían las delicias de los trendies.
Este vídeo no es en absoluto novedoso. Sobrio, eficaz, funcional, deja que sea le melodía, y la letra combativa, la que protagonice los poco más de tres minutos. Una joyita de casi veinte años. Mañana procuraré ser un poco más modelno.
Este vídeo no es en absoluto novedoso. Sobrio, eficaz, funcional, deja que sea le melodía, y la letra combativa, la que protagonice los poco más de tres minutos. Una joyita de casi veinte años. Mañana procuraré ser un poco más modelno.
lunes, febrero 09, 2009
El vídeo del día: Peter Gabriel, "Big Time"
Dado que me cuesta horrores actualizar a diario, y YouTube es una herramienta tan golosa para nosotros, los vagos, ahora me ha dado por colgar un vídeo musical cada día, en paralelo con Facebook.
Hubo un tiempo en que Peter Gabriel no se parecía a Obi-Wan Kenobi fondón y, seamos sinceros, aburrido. Gabriel siempre había destacado por eso, por destacar, por innovar tanto en lo musical como en lo teatral.
So es su hito musical en cuanto a reconocimiento, popularidad y ventas. Y sus vídeos, allá por 1986, resultaban de lo más impactante con sus collages y su animación stop-motion.
Posteriormente, en el aspecto visual, Peter Gabriel ha ido refinando en ocasiones, arriesgando en otras, y tratando de superar el sonido tan comercial de So a la vez que volver a obtener el crédito que con él perdió (la crítica lo acusó de venderse al soul más comercial). Pero, aparte de algún destello en Us, de 1992, la verdad es que su camino artístico se encuentra, hoy en día, bastante desnortado.
Ahí os dejo el vídeo. Disfrutad.
Hubo un tiempo en que Peter Gabriel no se parecía a Obi-Wan Kenobi fondón y, seamos sinceros, aburrido. Gabriel siempre había destacado por eso, por destacar, por innovar tanto en lo musical como en lo teatral.
So es su hito musical en cuanto a reconocimiento, popularidad y ventas. Y sus vídeos, allá por 1986, resultaban de lo más impactante con sus collages y su animación stop-motion.
Posteriormente, en el aspecto visual, Peter Gabriel ha ido refinando en ocasiones, arriesgando en otras, y tratando de superar el sonido tan comercial de So a la vez que volver a obtener el crédito que con él perdió (la crítica lo acusó de venderse al soul más comercial). Pero, aparte de algún destello en Us, de 1992, la verdad es que su camino artístico se encuentra, hoy en día, bastante desnortado.
Ahí os dejo el vídeo. Disfrutad.
sábado, febrero 07, 2009
Lo mejor del 2008 porque lo digo yo
Buenasss. Cuánto tiempo... Una entrada en diciembre, ninguna en enero. Con un par, sí señor.
Yo y el otro Álex hemos estado pelín desconectados de este lugar, cada uno con sus compromisos y sus jaleos. Prometo ser más constante (no puedo hablar por Álex, pero sí por mí).
Una de las tradiciones del primer mes del año es la de hacer listas temáticas sobre el año anterior. Lo mejor y lo peor, lo anecdótico, lo estrafalario y lo más chachi guachis.
De todas las listas, las que espero con fruición son las musicales. Lo mejor del año anterior según sitios musicales como Mondo Sonoro, Pitchfork o Rockdelux, cuyos tres primeros números del año compro religiosamente para poder escuchar sus recopilaciones. Aunque se puedan descargar. El esfuerzo que hacen bien merecen esos poco más de quince euros, a pesar de que acabe mentándoles a sus árboles genealógicos a causa de omisiones flagrantes y su, a todas luces, sectaria posición pro-Primavera Sound anti-Summercase. No digo que no puedan tener razón, pero hombre, un poco más de análisis y menos entrañas.
Pero, como nunca llueve a gusto de todos, y cada uno tiene sus gustos, sus filias, sus fobias y sus placeres culpables, y dado que ningún año he visto una lista a mi gusto, pues ahí se la brindo a todos ustedes: mi top-ten del 2008. Elaborado con la inestimable ayuda de Last.fm y su scrobbling.
10. Glasvegas, Glasvegas
9. Ode to J. Smith, Travis
Un disco sorprendente por venir de quienes viene. Predomina la electricidad, sin descuidar una base armónica rica y estructurada, y se adentran en una narrativa más sórdida: la vida de un obrero y sus miserias cotidianas. No desaparece completamente la melancolía ni la belleza, pero quedan en un segundo término tras presenciar el arranque directo y valiente del disco.
8. Viva la Vida, or Death and All His Friends, Coldplay
Después del fiasco de X&Y (¡qué malo que es el disco, por los dioses de Kóbol!) y el gusto por la grandilocuencia y la "humildad", creí que, más allá del A Rush of Blood to the Head no me iba a interesar nada más de la banda de Chris Martin. Pues me equivoqué. Tampoco es que el disco sea la repanocha, pero contiene melodías extremadamente pegajosas, de esas que no se van del interior del cráneo ni con disolvente ni con mordiscos zombis. Ahora que parece que se han vuelto a meter en el estudio, y que Brian Eno le ha prohibido al cantante acercarse mientras los otros tres miembros componen, esperemos que el resultado mejore este sorprendente buen disco. Para muestra, la canción que le da título.
7. Red, Guillemots
Aunque inferior a Through The Windowpane, se le tiene que reconocer a esta banda cosmopolita su inquietud artística. Después de sus dos largos, creo que les queda por probar tan sólo la ópera y la jota. Echo de menos, respecto a su anterior trabajo, la sutileza en que Fife Dangerfield encaraba las piezas más suaves. El jazz, el soul, el disco y el rock grandilocuente se apelotonan uno tras otro, provocando en ocasiones una sensación de prisa que no acaba de hacerle bien. De todas formas, una obra meritoria, a la que le falta un single tan redondo como "Make-up Lovesong #43".
6. Skeletal Lamping, of Montreal
Divertidos, psicodélicos (pero no tanto como MGMT) y sorprendentes: cada canción de of Montreal es en sí una suite que bien podría dar para un CD, convenientemente troceada y alargada; pero no, los de Athens inventan y reinventan a cada estrofa, a cada vuelco de la melodía. Más enjundiosos que Scissors Sisters, sin lugar a dudas.
5. Santogold, Santogold
Nunca he sido mucho de música dance; sin embargo, el debut del proyecto Santogold, cuya cabeza visible es la de Santi White, irrumpió en el 2008 con una base rítmica negra y discotequera sobre la que se sustentan zarpazos más propios del rock y del noise, mucho más atractivo (aunque no por ello mejor, se entiende) para los aficionados al rock que la apuesta más étnica de M.I.A. (a la que, espero, la maternidad no la aparte de la música). La voz de Santi White hechiza ya a la primera escucha, preñada de convicción y vigor.
4. Narrow Stairs, Death Cab for Cutie
No sorprenderá tanto como Translantiscism, pero es toda una gozada dejarse perder por los paisajes acústicos y los personajes atribulados a los que Ben Gibbard da cancha en este disco. Impresionante la introducción de "I Will Posess Your Heart", cuatro minutos en los que no sobra ni una corchea.
3. Hold On Now, Youngster... y We Are Beautiful, We Are Doomed, Los Campesinos!
A todo volumen, a toda velocidad, con toda la carne puesta en el asador. El combo galés de nombre tan hispanicorrural empezó el año con uno de los títulos mejor recibidos por la crítica especializada. La sangre de la música exhuda vitalidad por los cuatro costados, y las letras alambicadas destilan acidez, sin la sutileza o la elegancia de Pulp, pero oye, de vez en cuando está bien dejarse de metáforas e ir al grano.
A finales del 2008 sacaron otro disco que, insistían, ni era un B-sides ni un segundo disco: un CD más documental que levantaba un poco el pie del acelerador sónico, pero que contenía una dosis de amargura inquietante. Si algo hay que criticarles sea una especie de horror vacui que, en ocasiones, puede llegar a hacer la escucha de sus canciones un pelín cargante.
2. Third, Portishead
Impresionante. Y nada más que añadir. Sería el número uno de esta lista, y de cualquier otra, si no fuera porque...:
1. The Rhumb Line, Ra Ra Riot
Estos muchachos de Syracuse (New York) me tienen robado el corazón desde el último Wintercase. Su disco de debut está compuesto de canciones que en cualquier otra mano (Coldplay, por ejemplo) habrían quedado ñoñas, pretenciosas y vacuas. Aquí no: son diez canciones bellas, delicadas, melancólicas a veces, optimistas en ocasiones, que invitan al oyente a escucharlas en una habitación a oscuras, con un flexo encendido, y dejarse conquistar por la ilusión y la cálida sinceridad con que están realizadas.
Yo y el otro Álex hemos estado pelín desconectados de este lugar, cada uno con sus compromisos y sus jaleos. Prometo ser más constante (no puedo hablar por Álex, pero sí por mí).
Una de las tradiciones del primer mes del año es la de hacer listas temáticas sobre el año anterior. Lo mejor y lo peor, lo anecdótico, lo estrafalario y lo más chachi guachis.
De todas las listas, las que espero con fruición son las musicales. Lo mejor del año anterior según sitios musicales como Mondo Sonoro, Pitchfork o Rockdelux, cuyos tres primeros números del año compro religiosamente para poder escuchar sus recopilaciones. Aunque se puedan descargar. El esfuerzo que hacen bien merecen esos poco más de quince euros, a pesar de que acabe mentándoles a sus árboles genealógicos a causa de omisiones flagrantes y su, a todas luces, sectaria posición pro-Primavera Sound anti-Summercase. No digo que no puedan tener razón, pero hombre, un poco más de análisis y menos entrañas.
Pero, como nunca llueve a gusto de todos, y cada uno tiene sus gustos, sus filias, sus fobias y sus placeres culpables, y dado que ningún año he visto una lista a mi gusto, pues ahí se la brindo a todos ustedes: mi top-ten del 2008. Elaborado con la inestimable ayuda de Last.fm y su scrobbling.
Estos debutantes de Glasgow se han descolgado con un disco de épica oscura, inquietante y comprometido socialmente. No es grupo de melodías facilonas, sino de más largo recorrido, de posos reminiscentes. Una promesa que se ha afianzado y que promete no ser el enésimo hype de los que hemos vivido en esta época vertiginosa, musicalmente hablando.
Un disco sorprendente por venir de quienes viene. Predomina la electricidad, sin descuidar una base armónica rica y estructurada, y se adentran en una narrativa más sórdida: la vida de un obrero y sus miserias cotidianas. No desaparece completamente la melancolía ni la belleza, pero quedan en un segundo término tras presenciar el arranque directo y valiente del disco.
Después del fiasco de X&Y (¡qué malo que es el disco, por los dioses de Kóbol!) y el gusto por la grandilocuencia y la "humildad", creí que, más allá del A Rush of Blood to the Head no me iba a interesar nada más de la banda de Chris Martin. Pues me equivoqué. Tampoco es que el disco sea la repanocha, pero contiene melodías extremadamente pegajosas, de esas que no se van del interior del cráneo ni con disolvente ni con mordiscos zombis. Ahora que parece que se han vuelto a meter en el estudio, y que Brian Eno le ha prohibido al cantante acercarse mientras los otros tres miembros componen, esperemos que el resultado mejore este sorprendente buen disco. Para muestra, la canción que le da título.
Aunque inferior a Through The Windowpane, se le tiene que reconocer a esta banda cosmopolita su inquietud artística. Después de sus dos largos, creo que les queda por probar tan sólo la ópera y la jota. Echo de menos, respecto a su anterior trabajo, la sutileza en que Fife Dangerfield encaraba las piezas más suaves. El jazz, el soul, el disco y el rock grandilocuente se apelotonan uno tras otro, provocando en ocasiones una sensación de prisa que no acaba de hacerle bien. De todas formas, una obra meritoria, a la que le falta un single tan redondo como "Make-up Lovesong #43".
Divertidos, psicodélicos (pero no tanto como MGMT) y sorprendentes: cada canción de of Montreal es en sí una suite que bien podría dar para un CD, convenientemente troceada y alargada; pero no, los de Athens inventan y reinventan a cada estrofa, a cada vuelco de la melodía. Más enjundiosos que Scissors Sisters, sin lugar a dudas.
Nunca he sido mucho de música dance; sin embargo, el debut del proyecto Santogold, cuya cabeza visible es la de Santi White, irrumpió en el 2008 con una base rítmica negra y discotequera sobre la que se sustentan zarpazos más propios del rock y del noise, mucho más atractivo (aunque no por ello mejor, se entiende) para los aficionados al rock que la apuesta más étnica de M.I.A. (a la que, espero, la maternidad no la aparte de la música). La voz de Santi White hechiza ya a la primera escucha, preñada de convicción y vigor.
No sorprenderá tanto como Translantiscism, pero es toda una gozada dejarse perder por los paisajes acústicos y los personajes atribulados a los que Ben Gibbard da cancha en este disco. Impresionante la introducción de "I Will Posess Your Heart", cuatro minutos en los que no sobra ni una corchea.
A todo volumen, a toda velocidad, con toda la carne puesta en el asador. El combo galés de nombre tan hispanicorrural empezó el año con uno de los títulos mejor recibidos por la crítica especializada. La sangre de la música exhuda vitalidad por los cuatro costados, y las letras alambicadas destilan acidez, sin la sutileza o la elegancia de Pulp, pero oye, de vez en cuando está bien dejarse de metáforas e ir al grano.
A finales del 2008 sacaron otro disco que, insistían, ni era un B-sides ni un segundo disco: un CD más documental que levantaba un poco el pie del acelerador sónico, pero que contenía una dosis de amargura inquietante. Si algo hay que criticarles sea una especie de horror vacui que, en ocasiones, puede llegar a hacer la escucha de sus canciones un pelín cargante.
Impresionante. Y nada más que añadir. Sería el número uno de esta lista, y de cualquier otra, si no fuera porque...:
Estos muchachos de Syracuse (New York) me tienen robado el corazón desde el último Wintercase. Su disco de debut está compuesto de canciones que en cualquier otra mano (Coldplay, por ejemplo) habrían quedado ñoñas, pretenciosas y vacuas. Aquí no: son diez canciones bellas, delicadas, melancólicas a veces, optimistas en ocasiones, que invitan al oyente a escucharlas en una habitación a oscuras, con un flexo encendido, y dejarse conquistar por la ilusión y la cálida sinceridad con que están realizadas.
jueves, diciembre 25, 2008
Feliz solsticio y feliz día 25,...
... en el que celebramos el aniversario del nacimiento de un hombre que cambió la historia y fue clave para el desarrollo de la humanidad tal como la conocemos:

(Visto en Las penas del agente Smith, quien lo vio en LOL god.)
A ver si me sacudo la pereza un día de estos y subo material original (de mi autoría, y que no sea una patochada). Y a ver qué está haciendo mi amigo Álex (el otro, digo), que sé que andaba en líos con la ex aquella del nombre figurado... Me escama...

(Visto en Las penas del agente Smith, quien lo vio en LOL god.)
A ver si me sacudo la pereza un día de estos y subo material original (de mi autoría, y que no sea una patochada). Y a ver qué está haciendo mi amigo Álex (el otro, digo), que sé que andaba en líos con la ex aquella del nombre figurado... Me escama...
martes, noviembre 25, 2008
Una entrada rápida...
... para señalaros el nuevo banner que aparece ahí a la derecha, el de MEMPEC Movement. Que seguro más de uno y más de dos por aquí lo han sufrido, y no en silencio, precisamente, pero tan molestos como las almorranas...
domingo, noviembre 09, 2008
Sinceridad
Es una de las virtudes (e incluso cuando, más que una virtud, resulta un defecto) que más valoro en todos los ámbitos.
En el musical no lo es menos.
El viernes por la noche, Nuria y yo asistimos a la primera de las tres giras del festival Wintercase'08. Un servidor, como la gran mayoría de los asistentes (la mitad del aforo de la sala Razz 2; así a ojo unas seiscientas personas, no más), acudía para ver a los cabeza de cartel de esa noche, los galeses Los Campesinos! (el signo de admiración va incluido en el nombre; no se trata de ninguna muestra de hoygan). A estos los acompañan en esta gira los neoyorquinos Ra Ra Riot y, en Barcelona, se añadían los ganadores del concurso de maquetas Levi's, los riojanos Naive.
Así que, a eso de las ocho, llegamos a una sala que aún estaba vacía y a unos chavales por lo visto aburridos de afinar instrumentos mientras esperaban que el espacio se llenase un poquito. Justo en ese momento, el cantante dice: "Bueno, empezamos, ¿no?", se presentan y empiezan a soltar ráfagas de rock. Ya sabéis que los teloneros tienen la ingrata tarea de rellenar el silencio de música mientras el público acaba de tomarse unas birras en el bar de al lado; pero esta vez, aparte de sus "colegas de Logroño y Barcelona" que habían ido a verlos, su propuesta honesta, un rock directo, sin imposturas, claro, diáfano, <i>back to the roots</i> que se diría. Nos lo pasamos bien escuchándolos, y eso, para abrir una noche como la del viernes, ya es una buena señal. Y tan entregados estaban a la música que, excepto el bajista, no se dieron cuenta que, desde las bambalinas, la organización les reclamaban que desalojasen ya el escenario antes de la última canción.
SONGWRITER
Tras el cambio de instrumentos, a eso de las nueve menos cuartos saltaron al escenario seis jovencísimos músicos, con una pinta de niños buenos que no se aguantaba: los Ra Ra Riot. Había escuchado su disco dos días antes y sonaban bien, agradables, quizá un pelín demasiado solemnes y melancólicos como para divertir al público en directo. Pues no andaba yo equivocado ni nada.
Quizá fuera porque son canciones hechas para el otoño, y tocarlas en esta época les otorga ese brillo especial. Tocaron los temas de su cedé <i>The Rhumb Line</i> con una espontaneidad que parecía eliminar cualquier barrera entre artista y público, entre escenario y pista, entre un lado y el otro de la valla. Serán jovencísimos, pero no novatos, y aunque en su contra juegue la escasa envergadura del vocalista, Wes Miles, sí que es cierto que sabe dotar la letra de delicadeza y sinceridad. Y aunque sus melodías, acariciadas por violín y violoncello, hablan de tiempos perdidos y de amigos que se fueron (el batería y compositor original falleció antes de grabar su álbum de debut, y a él está dedicado), su base rítmica golpea y transmite una pulsión que incita al baile, a disfrutar el momento, al <i>carpe diem</i>.
Tomad nota: Ra Ra Riot son un grupo al que seguirle la pista. Ah, y estarán de vuelta por Barcelona el próximo verano, según dijo Wes al finalizar la actuación, y me comentó de nuevo cuando charlamos brevemente a la salida del concierto.
Ya cerca de las diez les toco el turno a Los Campesinos! Si me sorprendió la sinceridad de las dos propuestas anteriores, la espontaneidad de Naive y la melancolía optimista de Ra Ra Riot, ¿qué decir de los de Cardiff? Estos tocan a saco, como si la vida les fuese en ello. Canciones verborreicas, pletóricas, preñadas de ironía y rabia, guitarras electrificadas que combinan perfectamente con un violín que nos retrae al folk de taberna, un cantante, Gareth Campesinos!, que se desgañita frase sí y frase también, y una cantante, Aleksandra Campesinos!, que embelesa con su voz etérea. Ahí ya fue un saltar y no parar de principio a fin. Y aunque ya es un lugar común que todos los grupos digan que el público de Barcelona es genial y que les encanta tocar aquí (tanta coincidencia es sospechosa), digo yo que si el cantante, en la que tenía que ser la última canción del <i>show</i>, <i>Sweet Dreams, Sweet Cheeks</i>, acaba cantando desde mitad de la pista, después lo sigue uno de los guitarras, y este acaba haciendo equilibrios con la guitarra sobre la valla, mientras los dos cantantes y el otro guitarra rematan el tema subidos sobre los monitores puestos de pie, y cuando ya han encendido las luces de la sala regresan para tocar un bis inesperado, algo habría en su afirmación.
Sinceridad.
(Vaya, a esto lo llamo yo grabar con una steady cam :D Por otra parte, quizá la mejor forma de transmitir el dinamismo del grupo.)
Me encantan las bandas sinceras. Esa noche la disfruté como pocas.
Ah, y la muestra de que charlé (apenas fuese apenas un minuto y a ráfagas) con los chicos de Ra Ra Riot:

Todo un gustazo, por cierto, comprar el CD y darle el dinero en mano a los artistas (en este caso a la violinista Rebecca Zeller).
Postdata: Documentándome un poquito para esta entrada me he encontrado, a través de Last.fm, el siguiente enlace donde se puede descargar las actuaciones de Ra Ra Riot y Los Campesinos! Pero, si podéis, compradles los discos...
P.D.2: "Barcelona, sois <i>fucking</i> asombrosos." -Uno de Los Campesinos! :)
En el musical no lo es menos.
El viernes por la noche, Nuria y yo asistimos a la primera de las tres giras del festival Wintercase'08. Un servidor, como la gran mayoría de los asistentes (la mitad del aforo de la sala Razz 2; así a ojo unas seiscientas personas, no más), acudía para ver a los cabeza de cartel de esa noche, los galeses Los Campesinos! (el signo de admiración va incluido en el nombre; no se trata de ninguna muestra de hoygan). A estos los acompañan en esta gira los neoyorquinos Ra Ra Riot y, en Barcelona, se añadían los ganadores del concurso de maquetas Levi's, los riojanos Naive.
Así que, a eso de las ocho, llegamos a una sala que aún estaba vacía y a unos chavales por lo visto aburridos de afinar instrumentos mientras esperaban que el espacio se llenase un poquito. Justo en ese momento, el cantante dice: "Bueno, empezamos, ¿no?", se presentan y empiezan a soltar ráfagas de rock. Ya sabéis que los teloneros tienen la ingrata tarea de rellenar el silencio de música mientras el público acaba de tomarse unas birras en el bar de al lado; pero esta vez, aparte de sus "colegas de Logroño y Barcelona" que habían ido a verlos, su propuesta honesta, un rock directo, sin imposturas, claro, diáfano, <i>back to the roots</i> que se diría. Nos lo pasamos bien escuchándolos, y eso, para abrir una noche como la del viernes, ya es una buena señal. Y tan entregados estaban a la música que, excepto el bajista, no se dieron cuenta que, desde las bambalinas, la organización les reclamaban que desalojasen ya el escenario antes de la última canción.
SONGWRITER
Tras el cambio de instrumentos, a eso de las nueve menos cuartos saltaron al escenario seis jovencísimos músicos, con una pinta de niños buenos que no se aguantaba: los Ra Ra Riot. Había escuchado su disco dos días antes y sonaban bien, agradables, quizá un pelín demasiado solemnes y melancólicos como para divertir al público en directo. Pues no andaba yo equivocado ni nada.
Quizá fuera porque son canciones hechas para el otoño, y tocarlas en esta época les otorga ese brillo especial. Tocaron los temas de su cedé <i>The Rhumb Line</i> con una espontaneidad que parecía eliminar cualquier barrera entre artista y público, entre escenario y pista, entre un lado y el otro de la valla. Serán jovencísimos, pero no novatos, y aunque en su contra juegue la escasa envergadura del vocalista, Wes Miles, sí que es cierto que sabe dotar la letra de delicadeza y sinceridad. Y aunque sus melodías, acariciadas por violín y violoncello, hablan de tiempos perdidos y de amigos que se fueron (el batería y compositor original falleció antes de grabar su álbum de debut, y a él está dedicado), su base rítmica golpea y transmite una pulsión que incita al baile, a disfrutar el momento, al <i>carpe diem</i>.
Tomad nota: Ra Ra Riot son un grupo al que seguirle la pista. Ah, y estarán de vuelta por Barcelona el próximo verano, según dijo Wes al finalizar la actuación, y me comentó de nuevo cuando charlamos brevemente a la salida del concierto.
Ya cerca de las diez les toco el turno a Los Campesinos! Si me sorprendió la sinceridad de las dos propuestas anteriores, la espontaneidad de Naive y la melancolía optimista de Ra Ra Riot, ¿qué decir de los de Cardiff? Estos tocan a saco, como si la vida les fuese en ello. Canciones verborreicas, pletóricas, preñadas de ironía y rabia, guitarras electrificadas que combinan perfectamente con un violín que nos retrae al folk de taberna, un cantante, Gareth Campesinos!, que se desgañita frase sí y frase también, y una cantante, Aleksandra Campesinos!, que embelesa con su voz etérea. Ahí ya fue un saltar y no parar de principio a fin. Y aunque ya es un lugar común que todos los grupos digan que el público de Barcelona es genial y que les encanta tocar aquí (tanta coincidencia es sospechosa), digo yo que si el cantante, en la que tenía que ser la última canción del <i>show</i>, <i>Sweet Dreams, Sweet Cheeks</i>, acaba cantando desde mitad de la pista, después lo sigue uno de los guitarras, y este acaba haciendo equilibrios con la guitarra sobre la valla, mientras los dos cantantes y el otro guitarra rematan el tema subidos sobre los monitores puestos de pie, y cuando ya han encendido las luces de la sala regresan para tocar un bis inesperado, algo habría en su afirmación.
Sinceridad.
(Vaya, a esto lo llamo yo grabar con una steady cam :D Por otra parte, quizá la mejor forma de transmitir el dinamismo del grupo.)
Me encantan las bandas sinceras. Esa noche la disfruté como pocas.
Ah, y la muestra de que charlé (apenas fuese apenas un minuto y a ráfagas) con los chicos de Ra Ra Riot:
Todo un gustazo, por cierto, comprar el CD y darle el dinero en mano a los artistas (en este caso a la violinista Rebecca Zeller).
Postdata: Documentándome un poquito para esta entrada me he encontrado, a través de Last.fm, el siguiente enlace donde se puede descargar las actuaciones de Ra Ra Riot y Los Campesinos! Pero, si podéis, compradles los discos...
P.D.2: "Barcelona, sois <i>fucking</i> asombrosos." -Uno de Los Campesinos! :)
viernes, octubre 31, 2008
No sabremos qué es la ciencia ficción, pero...
La ciencia ficción abre horizontes que no le cabe explorar: sus símbolos son las leyendas que en los antiguos mapas trazaban la geografía de las ignorancias. Con su ironía y su optimismo, su ingenuidad y su crítica, su terrorismo y su esperanza, la ciencia ficción invita a pensar. Aunque su ciclo acabe sin estruendo, no sólo habrá vencido las resistencias del mundo de la cultura, sino que habrá sido capaz de renovar la capacidad de asombro del hombre contemporáneo.
Pablo Capanna, Ciencia ficción: Utopía y mercado
Pertenece a las conclusiones del último capítulo de su ensayo. Si os perdéis los referentes (las leyendas, las características y la historia del género), id a comprar su libro (publicado por Cántaro en Argentina: no debe ser difícil de conseguir). Absolutamente recomendable. No: imprescindible.
Venga. ¿Qué esperáis? Saltad. Hop. Hop. Hop.
Post-scriptum: pues parece que, en su página web, sí que es difícil de conseguir. No aparece en su tienda virtual. Me da como cosa ser tan descarado y decir que en la librería Gigamesh podréis encontrar algún ejemplar. Quizá en Cyberdark. Id probando.
Pertenece a las conclusiones del último capítulo de su ensayo. Si os perdéis los referentes (las leyendas, las características y la historia del género), id a comprar su libro (publicado por Cántaro en Argentina: no debe ser difícil de conseguir). Absolutamente recomendable. No: imprescindible.
Venga. ¿Qué esperáis? Saltad. Hop. Hop. Hop.
Post-scriptum: pues parece que, en su página web, sí que es difícil de conseguir. No aparece en su tienda virtual. Me da como cosa ser tan descarado y decir que en la librería Gigamesh podréis encontrar algún ejemplar. Quizá en Cyberdark. Id probando.
jueves, octubre 23, 2008
Doblepensar, doblentradas, doblestafa
AC/DC no han sido nunca santo de mi devoción, pero ¡qué caramba!, son un grupo mítico. Igual el Black Ice World Tour puede que sea la última ocasión de disfrutarlos en directo.
¿Quién se iba a pensar que, en cuatro horas, iban a agotar todo el papel para sus conciertos en España? Bueno, Gamerco, que las ponía a la venta a través de la red de cajeros multiexpendedores ServiCaixa. Porque con la experiencia que llevamos últimamente (U2, Madonna, Bruce Springsteen, Björk..., joé, ¡si hasta Héroes del Silencio agota en horas!) sería un pelín ingenuo suponer que no va haber una avalancha de compradores que vayan a colapsar el servicio. Pero ya estamos acostumbrados: como en este país ni tenemos una banda ancha decente, ni una infraestructura adecuada, ni nos quejamos cuando nos pasan estas cosas...
De la noticia que apareció ayer en la prensa, me quedo con la siguiente frase (fuente El Periódico):
Ni el mejor Orwell, mirusté. Digo yo que, si atender la demanda era imposible, el sistema entonces no funcionó correctamente. Un funcionamiento correcto implica un servicio correcto y fluido hasta que se agotan las entradas. Si los cajeros se colgaban, si los servidores estaban sobresaturados, si se excedió el ancho de banda, el funcionamiento no es correcto. Un servicio por el que, por cierto, se desglosa unos gastos de gestión sobre el valor de la entrada que ronda unos seis euros. Seguro que ni a los que se tiraron cuatro horas delante de la pantalla y consiguieron la entrada a última hora pagarían 6 euros al acomodador de un cine al que no le funciona la linterna y los conduce a través del sistema de aire acondicionado, la sala de máquinas, los baños y la trastienda de las chuches para decirles, una vez los sienta en un sitio que ni siquiera era el suyo a mitad de proyección, que su sistema de localización de asientos funciona correctamente. Valiente caradura. Con este servicio de venta de entradas, más valdría volver a los talonarios y las colas ante las tiendas de discos (ay, no, que ya sólo queda la Fnac...)
En fin, felicidades para los que conseguisteis entradas. Porque para unos cuantos, para escuchar el Highway to Hell han tenido que sufrir todo un calvario...
¿Quién se iba a pensar que, en cuatro horas, iban a agotar todo el papel para sus conciertos en España? Bueno, Gamerco, que las ponía a la venta a través de la red de cajeros multiexpendedores ServiCaixa. Porque con la experiencia que llevamos últimamente (U2, Madonna, Bruce Springsteen, Björk..., joé, ¡si hasta Héroes del Silencio agota en horas!) sería un pelín ingenuo suponer que no va haber una avalancha de compradores que vayan a colapsar el servicio. Pero ya estamos acostumbrados: como en este país ni tenemos una banda ancha decente, ni una infraestructura adecuada, ni nos quejamos cuando nos pasan estas cosas...
De la noticia que apareció ayer en la prensa, me quedo con la siguiente frase (fuente El Periódico):
Fuentes tanto de ServiCaixa como de Gamerco apuntaron que atender a una demanda tan alta era imposible, aunque aseguraron que el sistema funcionó correctamente.
Ni el mejor Orwell, mirusté. Digo yo que, si atender la demanda era imposible, el sistema entonces no funcionó correctamente. Un funcionamiento correcto implica un servicio correcto y fluido hasta que se agotan las entradas. Si los cajeros se colgaban, si los servidores estaban sobresaturados, si se excedió el ancho de banda, el funcionamiento no es correcto. Un servicio por el que, por cierto, se desglosa unos gastos de gestión sobre el valor de la entrada que ronda unos seis euros. Seguro que ni a los que se tiraron cuatro horas delante de la pantalla y consiguieron la entrada a última hora pagarían 6 euros al acomodador de un cine al que no le funciona la linterna y los conduce a través del sistema de aire acondicionado, la sala de máquinas, los baños y la trastienda de las chuches para decirles, una vez los sienta en un sitio que ni siquiera era el suyo a mitad de proyección, que su sistema de localización de asientos funciona correctamente. Valiente caradura. Con este servicio de venta de entradas, más valdría volver a los talonarios y las colas ante las tiendas de discos (ay, no, que ya sólo queda la Fnac...)
En fin, felicidades para los que conseguisteis entradas. Porque para unos cuantos, para escuchar el Highway to Hell han tenido que sufrir todo un calvario...
martes, octubre 14, 2008
Para mis amigos de PubliSistemas, la Cope y la EMT
domingo, octubre 12, 2008
Tetas, tiros y descargas
Acabo de ver un tiro en la cabeza.
¿Me molestan estas escenas? Pues la del tiro en la cabeza, sí. Con los años, he desarrollado una sensibilidad exacerbada a las escenas de violencia, sobre todo a las gratuitas, y cuanto más crueles, peor. Así que, esta noche, seguramente tendré alguna pesadilla (metafóricamente hablando: es decir, ahora mismo siento una corriente de empatía con respecto a la víctima nada agradable. Alguna neura que se escapa de mi control). La de las tetas no me molestó en absoluto, aclaro :)
Sin embargo, ¿no había un horario de protección de la audiencia infantil o similar?
Esta entrada tiene tres objetivos:
1. Romper con el bloqueo de unas cuantas semanas sin escribir por aquí. El bloqueo: muchos proyectos (mucho mirar al futuro) y bajo rendimiento (no centrarme en el aquí y ahora: una de las cosas de la filosofía zen que debería estar aplicando a rajatabla);
2. Demostrar la incongruencia y la hipocresía de los políticos y los directivos (que son los que pagan, y ordenan, me temo, a los programadores de las parrillas), que demuestran que la educación infantil les importa tanto como un mojón en el camino;
3. Que con una programación tan aburrida, tan orientada al cotilleo, la casquería, la bazofia y el fútbol, pues oye, que ya me estoy descargando el S03E03 de Dexter (sí, dije que me molestaba la violencia gratuita: si la obra es buena y el guion lo pide, puedo -con reparos- soportarlo; si la peli es mala, entonces ya me dan arcadas) para vencer el tedio y el sopor de las ondas de televisión españolas.
Feliz domingo.
La película, La hora de la araña; la cadena, creía que Telecinco (sí, la que enjuició y ganó a LaSexta por el affaire Sé lo que hicisteis, disimulándolo con alguna excusa peregrina sobre derechos intelectuales o así), pero no, es Antena 3. Hay tan poca diferencia... Ayer, a esta misma hora, también en Antena 3, vi un par de tetas en primer plano, pertenecientes a una bailarina de un club de strippers. La peli... buf, ni sé cómo se llama. Un momento que busco... Si es que los bodrios que dan en Antena 3, que todos además están cortados por el mismo patrón... Vale, Mentiras y traición. Todo un peliculón, hoygan.
Sin embargo, ¿no había un horario de protección de la audiencia infantil o similar?
Esta entrada tiene tres objetivos:
1. Romper con el bloqueo de unas cuantas semanas sin escribir por aquí. El bloqueo: muchos proyectos (mucho mirar al futuro) y bajo rendimiento (no centrarme en el aquí y ahora: una de las cosas de la filosofía zen que debería estar aplicando a rajatabla);
2. Demostrar la incongruencia y la hipocresía de los políticos y los directivos (que son los que pagan, y ordenan, me temo, a los programadores de las parrillas), que demuestran que la educación infantil les importa tanto como un mojón en el camino;
3. Que con una programación tan aburrida, tan orientada al cotilleo, la casquería, la bazofia y el fútbol, pues oye, que ya me estoy descargando el S03E03 de Dexter (sí, dije que me molestaba la violencia gratuita: si la obra es buena y el guion lo pide, puedo -con reparos- soportarlo; si la peli es mala, entonces ya me dan arcadas) para vencer el tedio y el sopor de las ondas de televisión españolas.
Feliz domingo.
martes, septiembre 16, 2008
Corbatas
En mi primer trabajo me obligaban a llevar corbata.
Antes sólo lo había llevado a alguna boda y por exigencias del guion. La primera corbata que me compraron, la que llevé el día de mi comunión (sí, todos tenemos un oscuro pasado), era de las de falso nudo y goma para ajustarla al cuello. ¡Si en mi boda llevé cuello mao para no usarla!

Y diréis que no es para tanto, que te acostumbras a ella y que, en el entorno laboral habitual es común. Que lo mío son ganas de destacar, pereza o incluso madurez.
Mi problema con las corbatas tienen dos vertientes:
1. Vertiente física: Tengo un cuello bastante recio, y no estoy acostumbrado a ceñírmelo. Jamás he cerrado el botón superior de la camisa cuando la uso, pues lo habitual es que vista camiseta (más cómoda), así que cuando he tenido que disfrazarme de persona elegante, he tenido que dejar el nudo de la corbata suelto, e incluso ocultando el botón desabrochado, para evitar la sensación de ahogo.
2. Vertiente ideológica: ¿Acaso una corbata me ha de hacer más serio, más profesional, más eficiente? Yo creía que eso se demostraba a través del trabajo realizado, y no amoldándose a una apariencia profesional predefinida. Porque se trata de eso: de apariencias.
Así que con acudir limpio, despierto y sonriente al trabajo no había suficiente: había que vestir corbata. Vestido o traje para las chicas, pero para los chicos, corbata. Y daba igual que no conjuntase con el pantalón y la camisa: en ese sentido, cometí auténticas barbaridades cromáticas y ninguno de los directivos (el director general, Pepe, y sobre todo la directora de recursos humanos y a la sazón su esposa, Pilar, el poli bueno y la poli mala del buen vestir para el consultor y el programador) tuvo ni una sóla queja. Ahora, una zapatilla deportiva, unos tejanos, una camiseta, y en diez minutos eras el hazmerreír de la central en Las Rozas.
A los dos meses mi incorporación (con una "beca", que no era más que un cursillo en horario laboral por el que pagaban 70.000 pesetas en negro), me destinaron (con nómina y alta en la Seguridad Social) a la sucursal en Barcelona, por aquel entonces un despacho en dos alas en un edificio de l'Eixample, con apenas seis personas programando en Cobol, cuatro (yo entre ellas) en Oracle, y una secretaría. El director de la oficina vivía en Madrid, así que, una vez al mes, volaba a Barcelona y ocupaba su despacho durante unos cuatro días en total.
Como, a pesar de no ser el mejor programador del mundo (es lo que tiene la intrusión laboral), me llevaba muy bien con mis compañeros (sobre todo con el equipo de trabajo de Oracle, con los que trabé muy buena amistad), me permitieron hacer algo que alguno de ellos ya llevaba años haciendo: guardar la corbata en un cajón para ponérmela cuando Carlos, el director de la sucursal, aparecía por la puerta, y quitármela cuando la cerraba tras él.
A fin de cuentas, me valoraban por el trabajo que desempeñaba, y al cabo de un año y un mes, fui yo quien, harto de un entorno laboral, la programación a medida para clientes financieros, que no me motivaba; de la competitividad rampante (otro día hablaré del chulito que entró como consultor raso y, digamos que haciendo uso de su apariencia física -jugador de balonmano-, consiguió que Pilar lo nombrase director de la sucursal por delante de otros cuya valía profesional -su trabajo- no se merecía el ostracismo), y de aguantar un ambiente viciado por el humo del tabaco.
Más adelante, en otro trabajo, demostré que mi profesionalidad no tenía nada que ver con la forma de vestir. Cuando ofreces servicio como help-desk, el usuario valora que le ofrezcas una solución. Y que lo escuches. Ahí también hice muy buenos amigos. Y que mi compañero de trabajo, trajeado él, emprendiese una campaña de acoso y derribo: se sintió amenazado por mi eficiencia y con mi buena relación con el personal. En fin, él se quedó con el puesto de director de IT, y yo desembarqué en otro trabajo más divertido donde, me parece, la apariencia es lo de menos.
O no.
¿Hay corbatas en el género? Sin lugar a dudas, sí. Porque hay gente que lee género (fantasía, ciencia ficción, terror, aunque la madre del cordero de todos los debates es la CF) que tenga apariencia de género. Que tenga una corbata bien vistosa, clásicota; mucha nave, mucha tecnojerga, mucha apariencia pseudocientífica. Hay gente que huye de las corbatas más hard como de la peste, señalándolos con dedo acusica. Las suyas son corbatas respetables, de marca. También hay obras vestidas con corbatas más al gusto mainstream, que mezclan con descaro lo mejor de ambos mundos, o que directamente usan una corbata con bermudas tejanas, camiseta rota y tirantes. Que se ríe de las convenciones. Y es que la risa es buena, es sana, es subversiva ¿Y qué importará la corbata, si lo que buscamos es una obra que cumpla, por lo menos, con unos requisitos mínimos? Vistámonos con ellas o deshagámonos de ellas, pero no permitamos definir las obras sólo a través del color y el corte de la corbata. Los requisitos a los que hacía referencia son los que conforman la narrativa: trama, temas, tono, personajes, conflictos, resoluciones, etc, elementos que conforman la obra con independencia del género. Por eso me subleva, tanto como que me obliguen a vestir con traje y corbata para pogramar en una sala cerrada "para ofrecer una buena imagen" a unas visitas que no van a dignarse a pasar entre unos currantes, que el lector o espectador discrimine una obra porque aparezcan o no naves espaciales; porque los efectos especiales sean espectaculares o sólo sean renderizaciones cutres; que la obra sea española, americana o iraní; porque los personajes estén de buen ver o sean más feos que pegarle al padre; porque salgan tetas, pollas y culos o dejen de salir; o por cualquiera de las apariencias por las que nuestros prejuicios corbateriles lleva a cerrar la tapa del libro, a cambiar de cadena o a buscar un burger abierto y hacer caso omiso a la narración y los elementos que mencionaba antes, que el lector/espectador disfrutaría si no fuera por esas apariencias, esos prejuicios.
Antes sólo lo había llevado a alguna boda y por exigencias del guion. La primera corbata que me compraron, la que llevé el día de mi comunión (sí, todos tenemos un oscuro pasado), era de las de falso nudo y goma para ajustarla al cuello. ¡Si en mi boda llevé cuello mao para no usarla!
Y diréis que no es para tanto, que te acostumbras a ella y que, en el entorno laboral habitual es común. Que lo mío son ganas de destacar, pereza o incluso madurez.
Mi problema con las corbatas tienen dos vertientes:
1. Vertiente física: Tengo un cuello bastante recio, y no estoy acostumbrado a ceñírmelo. Jamás he cerrado el botón superior de la camisa cuando la uso, pues lo habitual es que vista camiseta (más cómoda), así que cuando he tenido que disfrazarme de persona elegante, he tenido que dejar el nudo de la corbata suelto, e incluso ocultando el botón desabrochado, para evitar la sensación de ahogo.
2. Vertiente ideológica: ¿Acaso una corbata me ha de hacer más serio, más profesional, más eficiente? Yo creía que eso se demostraba a través del trabajo realizado, y no amoldándose a una apariencia profesional predefinida. Porque se trata de eso: de apariencias.
Así que con acudir limpio, despierto y sonriente al trabajo no había suficiente: había que vestir corbata. Vestido o traje para las chicas, pero para los chicos, corbata. Y daba igual que no conjuntase con el pantalón y la camisa: en ese sentido, cometí auténticas barbaridades cromáticas y ninguno de los directivos (el director general, Pepe, y sobre todo la directora de recursos humanos y a la sazón su esposa, Pilar, el poli bueno y la poli mala del buen vestir para el consultor y el programador) tuvo ni una sóla queja. Ahora, una zapatilla deportiva, unos tejanos, una camiseta, y en diez minutos eras el hazmerreír de la central en Las Rozas.
A los dos meses mi incorporación (con una "beca", que no era más que un cursillo en horario laboral por el que pagaban 70.000 pesetas en negro), me destinaron (con nómina y alta en la Seguridad Social) a la sucursal en Barcelona, por aquel entonces un despacho en dos alas en un edificio de l'Eixample, con apenas seis personas programando en Cobol, cuatro (yo entre ellas) en Oracle, y una secretaría. El director de la oficina vivía en Madrid, así que, una vez al mes, volaba a Barcelona y ocupaba su despacho durante unos cuatro días en total.
Como, a pesar de no ser el mejor programador del mundo (es lo que tiene la intrusión laboral), me llevaba muy bien con mis compañeros (sobre todo con el equipo de trabajo de Oracle, con los que trabé muy buena amistad), me permitieron hacer algo que alguno de ellos ya llevaba años haciendo: guardar la corbata en un cajón para ponérmela cuando Carlos, el director de la sucursal, aparecía por la puerta, y quitármela cuando la cerraba tras él.
A fin de cuentas, me valoraban por el trabajo que desempeñaba, y al cabo de un año y un mes, fui yo quien, harto de un entorno laboral, la programación a medida para clientes financieros, que no me motivaba; de la competitividad rampante (otro día hablaré del chulito que entró como consultor raso y, digamos que haciendo uso de su apariencia física -jugador de balonmano-, consiguió que Pilar lo nombrase director de la sucursal por delante de otros cuya valía profesional -su trabajo- no se merecía el ostracismo), y de aguantar un ambiente viciado por el humo del tabaco.
Más adelante, en otro trabajo, demostré que mi profesionalidad no tenía nada que ver con la forma de vestir. Cuando ofreces servicio como help-desk, el usuario valora que le ofrezcas una solución. Y que lo escuches. Ahí también hice muy buenos amigos. Y que mi compañero de trabajo, trajeado él, emprendiese una campaña de acoso y derribo: se sintió amenazado por mi eficiencia y con mi buena relación con el personal. En fin, él se quedó con el puesto de director de IT, y yo desembarqué en otro trabajo más divertido donde, me parece, la apariencia es lo de menos.
O no.
Etiquetas:
Cine y TV,
Fandomeo y friquerío,
Filosofando,
Libros
lunes, septiembre 15, 2008
Puente de septiembre en Invernalia
... o, cuanto menos, se le parecía...
... pues, entre sus paredes, parecía que ya había llegado el invierno...
Agosto, Diada, la Mercè... Espero retomar el blog un poquito más en serio cuando pase el minotauro :)
![]() |
| De Carcassonne, septiembre 2008 |
... pues, entre sus paredes, parecía que ya había llegado el invierno...
![]() |
| De Carcassonne, septiembre 2008 |
Agosto, Diada, la Mercè... Espero retomar el blog un poquito más en serio cuando pase el minotauro :)
jueves, septiembre 04, 2008
Pintan bastos, y reciben los mismos
La crisis está aquí, y ha venido para quedarse. O eso apuntan los más agoreros y/o alarmistas (con los medios de comunicación que nos hemos ganado, no veo yo mucha diferencia).
El refranero popular es una fuente inagotable de dichos, valga la rebuznancia, populares. Una de ellas, que ilustra lo que quiero comentar, es aquella de que, cuando se hunde el barco, las ratas huyen primero. O algo así. No estoy muy puesto en el refranero, lo reconozco. Hoy, el partido que parecía huir de propuestas populistas (no sé por qué me persiguen los adjetivos derivados del latín populus en materia social... eh... uh..., rectifico, que acabo de acordarme de los 400 euros de "regalo" por votarlos... El partido que parecía huir de medidas populistas en materia de inmigración hoy pega un vuelco y, aprovechando el miedo a la crisis, pega el portazo a la inmigración. La "legal", se entiende.
("Santiago y cierra España", le faltó decir.)
A poco que uno piense, se da cuenta de:
1) Le arrebata, en el momento adecuado, esta arma electoral (la del miedo a los foráneos) a los populares (populus, populi);
2) Además, deja a los partidos a su izquierda (un territorio que queda cada día más amplio, a juzgar por los derroteros sarkozianos que está tomando el gobierno de ZP) en terreno enfangado, porque si un partido nominalmente socialista y obrero argumenta que, ante el paro rampante, los españoles van primero, ¿quién se lo va a rebatir?
Pero claro, a uno le da cierta grima que, tras un año aproximadamente de cantar que viene el lobo (léase la crisis), esta medida vaya a aportar algo. Porque, en caso de que usted o yo nos quedemos en el paro, y no procedamos de la hostelería, la construcción o la limpieza, ¿aceptaríamos un trabajo precario en estos ramos? Sí, usted, el profesional de la arquitectura, o de la informática, ¿se ve amenazado por hordas indias, magrebís o chinas? Porque esta es la lectura que, si uno no se esfuerza en discriminar, parece desprenderse de las palabras de Corbacho (el Celestino, el ministro, no el José, aunque sean de la misma ciudad).
Las causas de las crisis parecen bastante más complicadas que una hipotética saturación del mercado laboral del país; algo que, en situaciones de bonanza, es en sí un oxímoron, como creo (y si me equivoco, dejo a historiadores y sociólogos que me ilustren) que ocurrió en Cataluña, Madrid y Euskadi entre los decenios de los años cincuenta a los setenta.
Sin embargo, a los políticos de barra de bar y tertulianos de sofá no nos va eso de analizar la situación socioeconómica del país con profundidad: no lo hacen los políticos, lo vamos a hacer nosotros, que recogemos sólo las migajas ideológicas que en forma de titulares nos van soltando a través de los medios amigos, o convenientemente tergiversadas (que tampoco es tan difícil) por los hostiles.
Dice Juan Varela:
Pero es más fácil gritar los españoles primero y olvidarse de las ingratas tareas de regular mejor el mercado laboral, aumentar la inspección, flexibilizar la contratación para mejorar la calidad y posibilidad de nuevos empleos en lugar de rebajar siempre cotizaciones y salarios, y educar a los españoles en las consecuencias irreversibles de la globalización y el desarrollo económico.
El mercado laboral es internacional, no local, y los hijos del estado del bienestar están ubicados en las partes altas de la pirámide laboral y social. O son capaces de encontrar trabajos de mayor calidad por su educación y especialización o deben competir con las nuevas clases trabajadoras que surgen de una inmigración que siempre, siempre, es sinónimo de riqueza.
Porque esa es la otra cara de la inmigración. Obedece tanto a las duras reglas del mercado que se frena cuando no hay trabajo y aumenta cuando una economía crece.
Con la única excepción de la inmigración de la desesperación. La que muere todos los días en las costas de África y España antes de malvivir en sus países.
Quizá la depuración de un mercado que ha vivido del pelotazo del ladrillo durante tanto tiempo (y que ha hecho oídos sordos durante ese tiempo y más a las voces que advertían del santo fostión que nos esperaba), que ha dilapidado las ayudas comunitarias (¿alguien dijo lino), que ha descuidado la formación, el I+D y que ha permitido un desequilibro tan radical en sus territorios (no, no estoy haciendo coña con las reivindicaciones de Cataluña y Extremadura: las ayudas comunitarias y los fondos de cohesión estaban, se supone, para que todos viviésemos bien, ¿no?) habría desactivado propuestas tan lamentablemente demagógicas y populistas, haciendo que quien las verbaliza se ruborizase hasta las cachas ante las risotadas del respetable.
Pero, claro, eso exige un esfuerzo. Empezando por la clase política y acabando por nosotros mismos, hijos catódicos del tomate y el fútbol. Panem et circenses, populi.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

