jueves, marzo 30, 2006

¿Ha llegado San Martín?

Si en entradas anteriores no hacía más pergeñar lo que todo el mundo piensa sobre la especulación urbanística, hoy parece que, por lo menos por una vez, la justicia no es una concepto utópico y se ha metido mano al ayuntamiento más... del país.

Este fin de semana me comentaban los rumores sobre concesioes "irregulares" en las obras que tienen en pie a Cerdanyola del Vallès. La misma ciudad donde planan peligros urbanísticos como el Centre Direccional, los proyectos del Túnel de Horta y la Vía de Cornissa. La misma ciudad donde se nos frustró la compra de un piso porque a nuestros vendedores, el constructor había cometido una irregularidad que afectaba a su nueva vivienda. Quien dice Cerdanyola o Marbella, dice (ponga aquí su ciudad) ¿Hasta cuándo la impunidad en el sector urbanístico? ¿Quedará esta acción en una cortina de humo, una distracción, un caramelito para contentar a los pobres curritos como nosotros?

Argh, me sulfuro... :/

viernes, marzo 24, 2006

Oda a la primavera

Lo siento, pero el título cursilón se me ha ocurrido de camino al trabajo. No, no pienso escribir una oda; la poesía se me da francamente mal. Sin embargo, esta época del año es especial: el Sol, justo pasado el equinoccio, va subiendo su altura aparente (o avanza en la eclíptica) y los días no sólo se hacen más largos, sino que la luz tiene una cualidad más intensa y más alegre, y contrasta con las jornadas mortecinas del invierno que acabamos de superar. Empieza a hacer calorcito y apetece ya llevar manga corta; no hace ese frío que te obliga a embutirte en capas de ropa, pero no hace esos 35º y 110% de humedad de la costa catalana que no te deja respirar, ni son esos 52º en la Macarena de vacaciones a Sevilla (que ni clima seco ni leches; el agosto en Sevilla es un infierno). El verdor se cuela allá donde todavía no ha llegado el cemento y la especulación (no cuento los campos de golf, auténtica plaga de hoy en día en simbiosis parasitaria con las urbanizaciones en la costa mediterránea), y la actividad vuelve al reino animal. Para los que sufren alergias relacionadas con las gramíneas es una época horrible; por fortuna, mi única alergia reconocida es a la piel de los melocotones. Eso sí, parece ser que soy un bocado exquisito para todo tipo de mosquitos. Pero ese debe ser mi lugar en la pirámide alimenticia :)

Y todo esto coincide con un par de fechas así especiales. La primera, de la que últimamente me voy olvidando: hoy cumplo años. 34, concretamente. La segunda, el día 30 hará 11 años que Nuria y yo empezamos a salir.

Claro que el día de hoy es muy especial por una razón muy esperanzadora.

Mis mejores deseos de paz para todos.

sábado, marzo 18, 2006

Huecos

Sé que estos días he estado dando mucho la brasa con el concierto de Simple Minds. No quiero aburrir a la audiencia... pero seguiré escribiendo sobre ellos.

Estuve un par de días con la voz cascada; el jueves, aún tenía agujetas en las pantorrillas. Pero, exceptuando El País y la edición digital de La Vanguardia, no he encontrado más reseñas sobre el concierto. Claro signo de que ya no interesan tanto como en tiempos. Penita.

Lo que sí he encontrado es un análisis muy bien documentado (y con el que, en cuestión de gustos, no estoy de acuerdo, pero que está muy bien escrito, sin duda) en la revista digital Babab: podéis pinchar aquí para conocer algunas de las claves de ese declive de la banda en los noventa. Suscribo al 100% la afirmación que, después de la marcha del teclista Mick MacNeil, el sonido de la banda perdió fuerza y consistencia. Y originalidad.

Pero hoy no quería hablar de eso. Tampoco sabía de qué hablar. Bueno, quizá sí: de la vecina que no saluda porque se encarga de la limpieza y, hace dos semanas, en la reunión, nos quejamos de lo sucia que está la escalera. O de los que desconfían del presupuesto de la escalera de al lado para cambiar la antena (compartida entre las dos comunidades, ahí es ná, por obra y gracia de un constructor chapucero) y pretenden aprobar uno sin reunión (no lo hagáis nunca, niños).

He levantado la vista hacia la librería, el lugar donde pierdo la mirada cuando quiero concentrarme... y he visto el hueco.
El primer hueco
La mudanza ya está en marcha. En mayo, firmamos. En junio, estaremos ya en Cerdanyola.

Hay un hueco que simboliza el cambio que acaba de ponerse en marcha esta semana. Un espacio de unos 40 cm entre un manual de Access y A Feast for Crows.

Y piensas que, dentro de unos meses, o de unos años, cuando mire atrás, será el recuerdo de un tiempo que siempre echarás de menos. Un huequecito que parece que se abre en el corazón. Estoy empezando ya a echar de menos este pueblo, estos años, este esfuerzo.

Bueno, ahora hay una foto del momento. Podré mirarla, dentro de un tiempo, y usarla como ancla para este momento en que escribo. Lástima que, a veces, se eche de menos otras anclas de otros momentos. Ahi están el teléfono, el correo electrónico, ir al bar donde quedabas con los amigos, o incluso los diarios que te recuerdan un día, un curso mágico, unas vacaciones.

Me estoy volviendo nostálgico. Tanto que, a veces, incluso me espanta. Pero podría aprovecharlo, por supuesto. Podría escribir sobre todos esos huecos que con los años se van acumulando. El colegio... no, no merece la pena. Mis primeros buenos años empezaron en el instituto. 3.º de BUP, la clase de 3.º C, fue la mejor de aquella promoción. Descubría el The Unforgettable Fire que me grabó Javi Zendón; Bruce Springsteen de parte de Pepe; tengo unas fotos de cuando fuimos a Calella a pasar un día grisáceo a la playa, con el profe de religión, no recuerdo su nombre pero sí el apodo, Michael Knight. Las juergas en el Chic de Sant Cugat, las primeras fiestas del instituto en el desaparecido Drac Roig, donde me harté de bailar lentas con amigas mientras mis colegas no se comían un rosco (ni yo: bailaba con amigas, pero no con ninguna de las chicas con las que me habría gustado salir, a pesar de que aquellas eran muy guapas). Después llegó COU, y el miedo a la Selectividad pendía cual espada de Damocles. Fue el año más bonito... y el más triste. Caí enamorado de mi compañera de pupitre, a la que conocía desde 1.º, porque la conocí muy bien... y era la mejor persona que había conocido hasta el momento. Pero tenía novio. Aunque las cosas no le iban bien con él, por lo que me comentaba una confidente. Fue un curso tenso, y muchos de mis amigos no pasaron curso porque la Dirección se negaba a que el instituto siguiese en las últimas posiciones del ránking de la Selectividad. Una chorrada que propició que les fastidiase la carrera a unos cuantos.

Después los seis años de Universidad. Más amigos, un grupo que fue una piña... con lo pernicioso que eso llega a ser. A uno de ellos no le volví a dirigir la palabra porque lo responsabilicé de una locura que cometió otra amiga por amor y por neurosis. A otros los veo muy de tarde en tarde; una de estas amigas, Montse, me la encontré estas Navidades en El Corte Inglés: ella vive en Italia, y fue toda una sorpresa. De muchos no sé nada desde hace tiempo... y se me llena el alma de más y más huecos y entonces dices: "¡Qué demonios! Estoy de mudanza; voy a ver si encuentro la agenda y los llamo."

Y en eso estoy. En eso, y en aprovechar la nostalgia. Es un motor para hacer cosas: lo usaré para escribir narraciones: mis amigos, los que están a mi lado, los que están ahí y cualquier día los veo, e incluso a los que ya nunca más voy a ver porque les he perdido la pista, se merecen que escriba sobre aquellos tiempos mágicos que compartimos. Aunque la memoria, a veces, sea traicionera. Que, por otra parte, puede llegar a ser uno de los mejores aliados para la creación.

martes, marzo 14, 2006

La mano de Mel Gaynor

Anoche regresé a casa cerca de las dos de la madrugada. Y, aunque exultante, estaba bastante cansado físicamente, así que anoté el repertorio del concierto (con la ayuda de una grabadora digital que captó, entre zumbidos y distorsiones, el eco de la música), lo mandé a la lista de correos internacional de YahooGroups (para suscribirse, pinchar el link al final de la página), y me acosté.

Jim Kerr en acción
(Uy, ¿he dicho grabadora? Uf, que no teman los de Doctor Music. Me la olvidé en el bolsillo. Pero no, no me llevé la cámara. Las fotos las sacó Nuria con la del móvil.)

Y el repertorio que interpretaron ayer estaba compuesto por las siguientes canciones (entre paréntesis, el álbum al que pertenecen):

Intro (seguramente extraído de la cara B del primer single, Home)
Stay Visible (Black & White 050505, 2005)
Home (Black & White 050505)
East at Easter (Sparkle in the Rain, 1984)
Up On The Catwalk (Sparkle in the Rain)
Book of Brilliant Things (aunque originalmente en el Sparkle in the Rain, sólo tocaron la segunda parte en una versión casi idéntica de la del directo In the City of Light, 1987)
See the Lights (Real Life, 1991)
Big Sleep (New Gold Dream (81, 82, 83, 84), 1982)
All the Things She Said (Once Upon a Time, 1985)
Waterfront (Sparkle in the Rain)
Hypnotised (Good News from the Next World, 1995)
Jeweller (part 2) (Black & White 050505, aunque originalmente incluido en el álbum que jamás vio la luz, excepto como parte del Silver Box, Our Secrets Are the Same)
Underneath the Ice (Black & White 050505)
Someone, Somewhere in Summertime (New Gold Dream (81, 82, 83, 84))
Speed Your Love To Me (Sparkle in the Rain)
Don't You (Forget About Me) (banda sonora de El club de los cinco)
Dolphins (Black & White 050505)

Eddie Duffy al bajo y Mel Gaynor a la batería
Primeros bises:
Different World [TAORMINA.ME] (Black & White 050505)
Seeing Out the Angel (Sons and Fascination, 1981)
New Gold Dream (81, 82 ,83 ,84) (New Gold Dream (81, 82, 83, 84))

El brazo que molesta es mío...
Segundos bises:
Stranger (Black & White 050505)
Glittering Prize (New Gold Dream (81, 82, 83, 84))
Alive and Kicking (Once Upon a Time)

Jim, Stay Visible!
El concierto empezó a las 22.00h; la apertura de puertas se produjo a las 20.30h y no hubo artista invitado. Aunque entramos de los primeros (a las 19.15h ya estaba en la cola), al ser el escenario más cortito de lo habitual para un grupo que se especializó en los conciertos de estadio, la gente ocupó enseguida la parte central y la izquierda (a la derecha del cantante) del frontal de la tarima para estar cerca de Jim Kerr y de Charlie Burchill. Así que nos pusimos a la derecha (izquierda del cantante), cerca de los altavoces y del pie de micrófono del bajista Eddie Duffy, un tipo francamente divertido, muy expresivo y muy comunicativo con el público. Y muy bueno técnicamente con el instrumento. De jovencito, cuando entre mis sueños se contaba el que hemos tenido casi todos, tocar en un grupo, mi instrumento iba a ser el bajo, y de hecho tengo uno en casa, ocupando sitio.

Por cierto, que Ana, una amiga nuestra que venía a verlos por primera vez, y a la que convencí que el mejor sitio era cerca de Eddie Duffy, me dio la razón: le pareció un músico muy atractivo. ¡Eddie, me debes una, que te consigo fans! :D

Eddie Duffy, el nuevo y espectacular fichaje de la banda
La gente empezó a impacientarse sólo apenas un cuarto de hora antes del inicio del concierto. Os podéis imaginar la media de edad :) Mi sobrino, con 28 años, era de los más jóvenes.

¿Y qué decir del show en sí? Una gozada. De los que les he visto, sinceramente sea en el que mejor he conectado con ellos. Mi primer concierto fue en la gira del Real Life y, aunque aún arrastraba público (un Palau Sant Jordi lleno hasta la bandera), presentaban un disco para mí decepcionante. Y peor aún, era la primera gira sin Mick MacNeil, ex teclista que le daba esa amalgama al sonido de los de Glasgow que perdieron hasta este último Black & White 050505. Después vinieron las giras del Good News from the Next World, donde ni siquiera contaban con Mel Gaynor en la batería y venían con un disco que entraba de lleno en el AOR, rígido y repetitivo; Néapolis, en la sala Luz de Gas y con invitación que no conseguí; The Floating World Tour, en el campo de fútbol municipal de Silla (Valencia) medio lleno (medio vacío), con unos músicos excelentes en el escenario pero con un ambiente... vacío; y un concierto en el jardín del Palau Sant Jordi, en los actos... del centenario de Harley-Davidson. Público heterogéneo, pero con los chicos exudando vitalidad.

Ayer salieron a actuar con las entradas agotadas, con más de 25 años a sus espaldas, y con ganas, muchas ganas de sentirse jóvenes. Jóvenes y despreocupados. A Jim Kerr no lo atenazaba esas ganas de hacerse gustar, no dio ninguno de sus típicos saltos a lo "Kick It In", gesticulaba de forma comedida y, sobre todo, salió a disfrutar. Charlie Burchill siempre disfruta en los conciertos. Su estampa típica es una sempiterna sonrisa, siempre por detrás del cantante, y dirigirse al público y corear la canción sin micrófono. Nunca oiréis a Charlie por los altavoces, pero es innegable su pasión por la música.

Charlie arrancando un sonido brillante a las guitarras; Jim, en olor de multitudes
Ya os he dicho que Eddie Duffy es muy bueno. Corrijo. Es un crack. Tiene un estilo seguro, depurado, pero su sonido es espectacular. Una de las grandes bazas de los Simple Minds está en su sección rítmica, y con semejante bestia a la batería como es Mel Gaynor (cuya batería ayer estaba apantallada, supongo que para no atronar a sus compañeros de escenario) se necesita un bajo potente.

Y en los teclados, Mark Taylor. Un teclista competente, pero cuyo sonido en la gira del Real Life era demasiado artificial, demasiado de órgano, que no casaba con el sonido habitual. Bueno, ayer lo pillé en un acorde a destiempo, pero, ¡ey!, es la magia del directo.

Como decía, el grupo salió sin grandes pretensiones. Venían a disfrutar, y sin la preocupación por demostrar quiénes son, pudieron disfrutar e hicieron disfrutar al público. Un público que no saltó tanto como saltaba hacía 15 años. Un público bastante más relajado, pero que respondía a los requerimientos de Jim a participar, a corear, a tocar las palmas y, si hicieron la mitad de burradas que hice ayer, hoy habrán tenido dificultades para poder hablar y se habrán masajeado las piernas para aliviarse las agujetas.

La máquina en marcha
Bueno, la mayoría bailaba, movía la cabeza... Algunos, empero, aún se comportaba (nos comportábamos) como adolescentes alocados. Detrás nuestro, un grupo de fans, por el acento británicos, nos empujaron contra la valla. Le cambié el sitio a Nuria y me puse delante. La única que siguió fue una chica que intentó colarse entre los dos. Se retiró cuando se dio cuenta de que éramos pareja. Se puso detrás mío, apretujándome, y durante el "Home", al saltar, me restregó sus senos contra la espalda. Trece años atrás, una chica tan guapa me hace eso... En fin, la situación era, cuanto menos, embarazosa. Le dejé un hueco en primera fila. Coreó todas las canciones, le lanzó besos a Eddie, a Jim, saltó, bailó... Hay gente que nunca perderá esa ilusión y ese entusiasmo :)

El concierto se inició con las dos primeras canciones de su último álbum, poniendo en marcha la máquina arrolladora: pletóricas, vibrantes, arrancando los primeros coros de la noche. Tras 15 años de discos que no cuajan, han dado con los primeros auténticos himnos para los directos. Fue toda una declaración de intenciones: la máquina estaba bien engrasada y se dirigió al álbum más tenso y crudo de su carrera. Con "Book of Brilliant Things" llegó el momento para el lucimiento de Mel Gaynor. ¡Cómo destroza la batería! Literalmente... No sé si fue tras "See the Lights", pero los del crew tuvieron que sustituirle uno de los parches.

They don't forget about us!
Para fans que han seguido al grupo durante tantos años, fue un regalo para nuestros oídos esos clásicos menos populares, menos facilones que los éxitos como "Don't You" o "Alive and Kicking". Y para ellos, para nosotros, cantaron con brío "Up On The Catwalk" o "All The Things She Said". "Waterfront" arrancó la primera de las ovaciones que acabaron con mi garganta. Pero mereció la pena. "Hypnotised", empero, calmó al público. El único momento que no me convenció. "Jeweller" volvió a prender el combustible, alternando con esa maravilla tecno new wave de "Someone, Somewhere In Summertime". "Don't You", esa canción que Jim tanto odia, puso el público en pie, cantando el coro con una pasión que dejó descolocado al hombre. Después de la tormenta, la calma. "Dolphins" es una de las composiciones más preciosas que han hecho últimamente.

Los bises: "Seeing Out The Angel", rescatada del 81, una joya electrónica, un portento de base rítmica, un retumbar de graves en el estómago. Una gozada. Y "New Gold Dream" salvaje, brutal, quizá la mejor canción de la noche. Segundo bis: "Stranger" funciona con un ingenuo "la-la-la" que funciona como los clásicos. Y el cierre, la apoteosis, con "Alive and Kicking".

Alive and Kicking
¿Os dije que estaban muy comunicativos? Jim se acercó a cantar con el público, a saludar al público, a estrechar manos en grupos, a sonreír, a guiñar el ojo (a la chica de al lado), a sonreírle a un friki ingenuo a la par que... que agarrándose a la valla saltaba muy por encima de los demás. Al acabar "Dolphins" Jim, bastante comedido en público, soltó un you are a fuckin' fantastic audience bastante inusual.

Disfrutamos todos, ellos y nosotros. Y, al acabar el concierto, los músicos se acercaron al borde del escenario, repartieron algunas púas, y Mel Gaynor bajó a estrechar manos.

Y estrechó también la mía.

Aclaro que no soy mitómano, pero no voy a negar que me hizo mucha ilusión.

Y así, ronco, con los oídos zumbando, cansado, pero contento, muy, muy contento, me reencontré con los amigos y salimos del Razzmatazz, satisfechos con lo que habíamos vivido.

Jim, Charlie, Mel, Eddie, os espero algún día de nuevo por Barcelona. Stay visible!

lunes, marzo 13, 2006

Confesiones de un friki algo inocente a la par que nervioso

Apenas tres horas para el concierto. ¡Estoy que me subo por las paredes!

Uno de los mejores discos en directo de los ochenta: In The City of LightsA veces, esta ilusión en ocasiones infantil hace que uno cometa alguna tontería. Porque veréis, los Simple Minds han formado y forman aún una parte importante de la banda sonora más íntima de mi vida. Han estado en el primer amor, me han sacado de las depresiones post-calabaza (que ha habido más de una); han sido el combustible de la adolescencia, la sintonía de las dudas filosóficas, los compases del paso a la vida adulta. Han estado ahí sacándome de los peores momentos, y haciéndome vibrar en los mejores. Caramba, si hasta mis sobrinos tocaron "Alive and Kicking" cuando entraba en la iglesia y me dirigía al altar a esperar a que llegase la novia.

(Sí, me casé por la iglesia. A Nuria le hacía ilusión, y me dije "¿Por qué no?". Tampoco fue tan duro: el cura fue enrolladete. Ah, para los curiosos: en la entrada de la novia sonó la marcha nupcial que todos conocemos. En la salida: "Throne Room", de John Williams -sí, la marcha de la victoria del episodio IV y original de Star Wars.)

A ver, que me desvío.

Como os decía, Simple Minds es, para mí, un grupo muy especial. Y cualquier cosa relacionada con ellos me hace especial ilusión. Como lo sería, por ejemplo, sacarles algunas fotos.

¿Os habéis fijado cómo, cada vez más, aparecen flashes en los conciertos? La prohibición de introducir material fotográfico en los recintos es cada vez más laxa, teniendo en cuenta que muchos ya cuentan con pequeñas (y no tan pequeñas) cámaras digitales en los móviles. Y requisar un móvil es mucha tela. Pero yo no veo tan sólo móviles alzados entre el público. También cámaras digitales. No llevé nuestra cámara al concierto de U2 por la consabida prohibición que indica en el reverso de la entrada. Y allí había casi más cámaras que asistentes.

Si la gente entra cámaras y se llevan un recuerdo a su casa, ¿voy a ser tonto y me voy a conformar sólo con el recuerdo? Que no es poco, por otra parte.

Sin embargo, está expresamente prohibido.

Si la llevo, ¿me la requisarían?

¿Voy a dejar pasar la oportunidad?

¿Qué mejor que preguntar? Pues ni corto ni perezoso: esta tarde entro en la web del Razzmatazz, sección "Conciertos", miro la ficha del concierto: hay un teléfono de información, que corresponde a la promotora Doctor Music.

Voy a quedar como un idiota, pero es igual. Llamo. Atiende una voz femenina.

-Buenas tardes.
-Buenas tardes. Disculpa que te moleste. Esta tarde voy a ir al concierto de los Simple Minds a la sala Razzmatazz, y bueno... Ya sé que en la parte posterior de la entrada se prohibe el acceso de material fotográfico, pero tengo una cámara digital no profesional, y como hoy en día se ven muchas en los conciertos, me preguntaba si estaría permitido, ya sabes...
(Breve silencio)
-Bien -contesta, con tono afilado-, ¿qué es lo que pone en la entrada?
-Vale, que no está permitido. Ya me has contestado la pregunta. Es que, como todo el mundo mete cámaras, me daría rabia dejar pasar la oportunidad. Muchas gracias por todo. Buenas tardes.


Ejemplo de foto que me gustaría sacarY cuelgo, porque del otro lado no van a contestar a mi saludo. De acuerdo que yo solito ya quedaba como un imbécil, pero que te lo restrieguen es algo que ya me ha sacado de las casillas. Si yo contestase así a todo el que me pregunta cuándo estará Festín de cuervos, otro gallo me cantaría :D

Si no esta noche, mañana os hago un pequeño resumen de la velada.

Stay Visible!

domingo, marzo 12, 2006

Con las entradas agotadas...

Fotograma del vídeoclip 'Home'
... y no hace mucho. Pero, al menos, no será tan embarazoso como el concierto que ofrecieron en Silla (Valencia) hace unos tres años, en el estadio municipal de fútbol, en el que el escenario estaba situado en un lateral (casi en el córner, oye) y, al girarte, veías más arena que gente en la parte de atrás.

Jim Kerr, Charlie Burchill, Mel Gaynor (en la batería) y Eddie Duffy en acciónMañana es el gran día: Simple Minds en Razzmatazz. Ya llevan mes y medio de gira, sin contar los shows previos (uno de ellos celebrado en la sala Aqualung de Madrid, y que, por lo que me dijeron, grabaron cámaras de Antena 3. Si alguien se entera de su emisión, por favor, que deje aquí un comentario, plis plis plis).

Portada del suplemento Què Fem de La Vanguardia Por lo que se comentan en listas y en la mejor web que hay sobre ellos, Dream Giver, parece que vuelven pletóricos de forma. Incluso tienen cobertura en prensa, con portada en el suplemento de fin de semana de La Vanguardia. Ya os contaré cómo ha ido :D

martes, marzo 07, 2006

Injerencia

Esta tarde, hablando con Teresa, de La Frutería de Sentmenat, me he enterado de la siguiente noticia (lo siento, no he encontrado ningún enlace en castellano y gratuito, a excepción del diario ABC, que difiere "ligeramente" en la versión...).

Parece mentira que aún hoy en día hayan instituciones que persigan un ejercicio tan sano como el de la sátira. Por lo visto, tampoco queda tan lejos de aquí la condena del tipo que recibieron los humoristas gráficos daneses por las caricaturas de Mahoma. ¿Condenarán también los carnavales de Cádiz, las fallas de Valencia, las contraportadas de Ferreres en El Periódico?

jueves, marzo 02, 2006

Los correctores: tan necesarios

Pulsando sobre el título del artículo, o aquí, leeréis una entrada del 24 de febrero de la bitácora Addenda et corrigenda, en el que se reproduce un artículo del escritor (y presentador de un interesantísimo programa sobre libros en la autonómica catalana, Alexandria) Màrius Serra sobre la necesidad de la figura del corrector literario.

Os aseguro que el trabajo de un buen corrector es casi indispensable para ofrecer un libro cuya lectura sea todo un placer. Y también que, cada día más, ya sea para ahorrarse costes o por presiones de plazos de entrega, se prescinde de ellos.

Falta, evidentemente, la reivindicación a que su trabajo, además, esté bien pagado.

domingo, febrero 26, 2006

Chicas

Parece que las vacaciones que se autoconcedieron los miembros de Pulp van a ser desgraciadamente muy largas: el 13 de marzo, en el Reino Unido al menos, el líder de los de Sheffield, Jarvis Cocker, sacará un disco de versiones (más información aquí).


Ah, el inquieto Jarvis, el nerd de la música pop, ávido lector de género (ahí quedan títulos como "Space", "Masters of the Universe" o el videoclip de "Help the Aged", con imágenes que homenajean descaradamente la obra de Philip Jose Farmer A vuestros cuerpos dispersos), astronauta frustrado, el cantante de tantos sueños de juventud rotos, trovador de la common people, el que aparece apenas unos instantes en el escenario de la sala de baile de la academia de magos Hogwarts; excéntrico, afectado, un egocéntrico que se burla de sí mismo, y sobre todo, un narrador visceral. Sí, señores: Jarvis Cocker es uno de mis ídolos literarios. Sí, de mayor quiero escribir como él. Quizá más adelante, además de escribir algún ensayo sobre los Simple Minds, quizá lo haga también sobre Jarvis Cocker y Pulp. Sus inicios fueron titubeantes, con hiatos que duraban lustros en una búsqueda de un sonido y una identidad a las que se acercaba pero que no acababa por encontrar. Sus tres primeros discos, It (juego de palabras con púlpito: pulp-it), Freaks y Separations vacilan entre el folk experimental del primero y un acercamiento a sonidos más añejos, que hunden sus raíces en el swing, el sonido pre-beatles, la música de cabaret y la experimentación rítmica tomando como base la música disco de los setenta mezclándola con el mejor groove. Incesantes cambios de formación, una rotura de pelvis por cuestiones amorosas, curso de cinematografía que apelaba a sus inquietudes narrativas, nula voluntad de promoción por parte de su primera discográfica... Todo un cúmulo de circunstancias indicaban que Pulp iban a caer pronto en el olvido.

Pero, en 1992, lograron sacar su primer hit: "Babies".

A partir de aquí, todo ya es historia.

Pero quiero detenerme justo aquí, en "Babies".

Comentaba antes que Jarvis Cocker es un narrador nato. En los discos anteriores, Cocker jugaba con la ambientación en la letra, consiguiendo resultados tremendamente sugerentes en algunas composiciones. Pero "Babies", para mí, inaugura lo que sería un conjunto de canciones con presentación, nudo y desenlace, narraciones encajadas y subrayadas por el tempo musical, que multiplican su impacto emocional con un uso magistral de los crescendos. A destacar el sonido mellotron que Candida Doyle bordó tras los teclados.

Ahora que el Radio.Blog de aquí a la derecha me lo permite, podréis escuchar una de las historias más impactantes que he leído y escuchado jamás sobre desamor y cuernos.

Babies

Well it happened years ago
When you lived on Stanhope Road
We listened to your sister
When she came home from school
'Cos she was two years older
And she had boys in her room
I listened outside, I heard her
Alright

Well that was alright for a while
But soon I wanted more
I wanted to see as well as hear and so I
I hid inside her wardrobe
And she came home round four
And she was with some kid called David
From the garage up the road
I listened outside, I heard her
Alright

Oh, I wanna take you home
I wanna give you children
And you might be my girlfriend
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah

When I saw you next day
I really couldn't tell
'Cos you might go and tell your mother
And so you went with Neve
Oh yeah, and Neve was coming on
And I thought I heard you laughing
When his mum and dad were gone
I listened outside, I heard you
Alright

Oh, I wanna take you home
I wanna give you children
And you might be my girlfriend
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah

Oh yeah

Oh well, I guess
It couldn't last too long
I came home one day
And all her things were gone
I fell asleep inside
I never heard her come
Oh, and she opened up the wardrobe
And I had to get it on, yeah
Oh, listen

Oh we were on the bed
When you came home
I heard you stop
Outside the door
I know you won't believe it's true
I only went with her 'cos she looks like you
My God!

Oh, I wanna take you home
I wanna give you children
And you might be my girlfriend
Yeah yeah yeah yeah yeah

Oh
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah
Yeah
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah
Yeah
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah
Oh, yeah.


Y una posible traducción:

Chicas

Ocurrió años atrás
cuando vivías en Stanhope Road,
oíamos a tu hermana
cuando volvía del colegio
porque era dos años mayor
y tenía chicos en su habitación.
Escuchaba desde fuera, la oía
perfectamente

La diversión duró un tiempo
pero pronto quise más,
quería ver además de escuchar, así que
me escondí en su armario.
Volvió a casa a eso de las cuatro
y vino con un chico llamado David
del garaje, calle arriba.
Escuché fuera, le oí
perfectamente:

Oh, quiero traerte a casa,
quiero darte niños
y tú serías mi novia
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah

Cuando te vi al día siguiente
no pude contártelo
porque podrías chivarte a tu madre.
Y así te fuiste con Neve
Oh sí, y Neve estaba salido.
Estaba seguro de haberte oído reír
cuando su mamá y su papá no estaban en casa
Escuché desde fuera, os oí decir
muy bien:

Oh, quiero traerte a casa,
quiero darte niños
y tú serías mi novia
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah

Oh sí

Oh bien, me imagino
que aquello no podía durar mucho tiempo;
entré un día en casa,
y todas sus cosas habían desaparecido.
Me quedé dentro, dormido,
no la escuché entrar.
Oh, y cuando abrió el armario
tuve que montármelo con ella, sí,
pero atiéndeme:

Oh estábamos en la cama
cuando llegaste a casa.
Te oí pararte
al otro lado de la puerta.
Sé que no me creerás, pero es cierto,
Sólo me la tiré porque se parecía tanto a tí,
¡oh, Dios!

Oh, quiero llevarte a casa,
quiero darte niños
y tú serías mi novia
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah

Oh
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah
Yeah
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah
Yeah
Yeah yeah yeah yeah yeah yeah
Oh, yeah.


Una historia verosímil (y habría que preguntarle al bueno de Jarvis cuán autobiográfica es) en cuanto no es la típica historia en plan I love you escuchada hasta la saciedad: una historia repleta del morbo adolescente hacia todo lo relacionado con el sexo, vouyerismo, y la amarga sensación de perder lo que más quieres por tu propia mano porque, inevitablemente, estás abocado al fracaso. Ese fracaso vital se traduce en textos, como el anterior, donde asoma el cinismo (mucho más presente, y más hiriente, en su obra cumbre, Different Class; pero eso es tema para otro post); un cinismo que no es sino un arma para preservar una sensibilidad a flor de piel, y que lo convierte en un excelente narrador de las pasiones humanas, de todas, sin ocultar ni las más oscuras, cotidianas y oscuras.

Como podéis comprobar, la estructura de la narración consta con una estrofa de presentación, dos de nudo, una de preparación para el desenlace, y el clímax en un final tortuoso y amargo como pocos, con la revelación de la cruda verdad en la última frase. La catarsis. Una canción para mi particular top 10.

Quizá lo sea también del vuestro. En breve, en vuestra Radio.Blog.

sábado, febrero 25, 2006

Una radio en el blog

¿Habéis visto eso que cuelga a la derecha del texto, de fondo blanco y letras verdes? Es una radio. Haced un click en una canción y empezará a sonar en streaming en vuestros altavoces.

Por si no me faltase tiempo, me encontré con el enlace del título de casualidad y me hizo ilusión. Ahora, cuando me aburra, iré subiendo canciones para que sepáis un poquito más de mis gustos... si a alguien le interesa, claro. Y si no, ¡qué caramba!, disfrutad de la música y ya está.

(Por si las moscas: en la página aseguran que el streaming este es legal, en base al derecho a hacer una copia de seguridad de discos comprados legalmente. Chicas y chicos, yo no lo sé, pero no aviséis a la SGAE por si acaso.)

A veces, las canciones no duran ni diez segundos antes de saltar a la siguiente. Algún bug, me temo, que espero que con la versión 3.0 se solucione.

A disfrutar :)

jueves, febrero 23, 2006

Por la boca muere el pez

Tarde o temprano le tenía que pasar. Y ya tarda en cometer algún delito por injurias o lesión al honor o cosas de esas. Es lo que ocurre cuando ladra los rencores por las esquinas (¿y quién dijo eso?).

La noticia, en el título del post o aquí.

sábado, febrero 18, 2006

Mudanzas

Sí, amig@s, nos mudamos. Este verano abandonaremos este recogido pueblo del norte del Vallès Occidental para regresar a Cerdanyola del Vallès, donde aún viven nuestras respectivas familias y gran parte de nuestros amigos.

Me temo que, durante unas cuantas semanas, me voy a refocilar entre la nostalgia adelantada por dejar Sentmenat y la nostalgia más antigua aún de los años, sobre todo los de adolescencia y juventud, que viví en Cerdanyola y que, por alguna extraña razón, dada la cercanía de nuestra nueva vivienda a mi antiguo barrio y al instituto, desde ya mismo ronda mi cabeza.

Y, curiosamente, a pocas semanas del concierto de Simple Minds en Barcelona, suena en la cadena el primer single de su Black & White 050505:

Home

God gave me travelling shoes,
God gave me the wanderer’s eye,
God gave two gold coins to help me to the other side.
He then turned around and said - be careful how the small things grow,
When God gives you travelling shoes,
You know that it is time to go.
Home,
Home,
Home.

He then sent in the ship at night,
And it took me to a hidden port.
Slipped me the key at last,
To open up my prison door.
Gave me blackbird's wings,
Gifted me with beggar's eyes.
But when God sends in the jackals,
You know that it is time to say bye, bye, bye.
So I’m going home.

Home,
Home,
Home,
Home,
Home.

So God gave me travelling shoes,
Gave me one last reprieve.
He then gave me hunger,
Denying me the air to breath.
Not even one small case,
Not even one last goodbye.
But God gave me travelling shoes,
And without them I would surely die,
So I’m going home.

Home,
Home,
Home,
Home


Intentamos una traducción:

Hogar

Señor, dame calzado para viajar,
Señor, dame la vista del errante,
Señor, dame un par de monedas de oro para poder llegar al otro lado.
Él se volvió y dijo: "Ten cuidado de cómo crecen las pequeñas cosas
cuando el Señor te dé el calzado para viajar
sabrás que habrá llegado el momento de irse".
Hogar,
hogar,
hogar.

Entonces Él mandó el barco de noche
que me llevó a un puerto secreto.
Me camufló por fin la llave
para abrir la puerta de la celda.
Me dio alas de mirlo,
me obsequió con la vista del mendigo.
Pero cuando Dios envía a los chacales
sabes que es momento de decir adiós, adiós, adiós.
Me voy a casa.

Hogar,
hogar,
hogar,
hogar.

El Señor me dio calzado de viaje,
me dio un último respiro.
Entonces me condenó a pasar hambre,
me negó aire para respirar.
Ni siquiera un pequeño detalle,
ni siquiera un último adiós.
Pero el Señor me dio calzado de viaje
y sin ellos seguramente moriría.
Así que me voy a casa.


Hogar, casa, mi casa... La verdad, la tradu no está muy p'allá, pero os podéis hacer una idea :)

sábado, febrero 11, 2006

The downloader: descargas gratis (y legales)

Buenas noticias para los melómanos: en esta web, de lunes a viernes, se ofrece una canción gratis (y legalmente) para descargar. Además, ofrece información sobre el mundo de las descargas musicales, guía de descargas y más cosas... que aún no he tenido tiempo de investigar.

domingo, febrero 05, 2006

Aplaude, di si, este disco me gusta

Aplaude, di sí...También podría haber titulado este artículo como Entre el hype y la hipnosis. ¿Qué nos lleva a gustar, amar esa música o, en casos extremos (y a veces enfermizos), idolatrar al artista? Unirse a la corriente general, o adherirse a los críticos más cool y/o sesudos, identificarse con una tribu (siempre me ha hecho gracia esta denominación); o gustarte lo que le gusta a tu pareja o a tus amigos, si no eres lo suficientemente maduro (casos haylos).

O simplemente, pinchar el disco y dejarte llevar.

A veces puede parecer que sé de música popular: ni de largo conozco ni el 10% de lo que se pincha en radios o clubs. Uno tiene que acercarse a la tienda de discos, hablar con los amigos, sumergirse en publicaciones tan elitistas como Rockdelux o, mejor aún, surfear por la web y encontrarse joyas como The Downloader, donde cada día te puedes descargar gratis, y legalmente, una canción de un nuevo artista.

El consejo de un buen amigo, gran crítico y, a la sazón, melómano Julián Díez, me decidió a escuchar el disco homónimo de esta banda de Brooklin. Y, como me sucedió en su momento con Debut o Different Class, soy incapaz de saber cómo o por qué, pero las melodías suenan una y otra vez dentro del cráneo, y repito la escucha ad infinitum.

¿Que podría decir de Clap Your Hands Say Yeah? Nada que no puedas leer en esta reseña en la lengua de Shakespeare. ¿Es un caso de hype? Puede serlo para algunos; pero es de extrañar en una banda que distribuía sus discos en los States sólo a través de su página web, y que en Europa han tenido que buscar a un socio porque la empresa se les antojaba inmanejable. ¿Excentricidad de los críticos? Lo dudo: no les he prestado atención hasta después de escuchar el disco. Y el caso es que no pasa un sólo en que no tararée "Is This Love?" o "Details of the War". ¿A qué suena? No, no voy a repetir que la voz de Alec Ounsworth se parece a la de David Byrne más joven y más descarado; sí que es un disco optimista..., optimista con reservas. Si no, atentos al cierre del disco, "Upon This Tidal Wave of Young Blood":

Now that everybody's here
Could we please have your attention?
There is nothing left to fear
No now that bigfoot is captured
But are the children really right
alright alright

There is danger in the night
There are things we can't control but
Will we give ourselves a fright
When we become less than human?
There are people who say why oh why oh why?
Now there are other ways to die
Oh why oh why?

But upong this tidal wave
oh god oh god
But upon this tidal wave
oh god oh god of
Young Blood
Young Blood
Young Blood
Young Blood
Young Blood
Young Blood
Young Blood
Young Blood

We are men who stay alive
Who send your children away now
We are calling from a tower
Expressing what must be
Everyone's opinion
"They are going out to bars
and they are getting into cars
I have seen them with my own eyes."
"AMERICA PLEASE HELP THEM!"

They are child stars...
(with sex, and drugs, and rock...)


Intentamos su traducción...

Sobre esta marea de sangre joven

Ahora que estamos todos
¿puedo pediros vuestra atención?
Ya no hay qué temer
Ahora que bigfoot ha sido capturado
Pero, ¿se encuentran de verdad bien nuestros hijos?
¿Están bien? ¿Están bien?

La noche es peligrosa
hay cosas que no podemos controlar pero
¿acaso nos asustaremos
cuando nos volvamos menos que humanos?
Hay gente que se pregunta por qué, oh por qué, oh por qué
Existen otras formas de morir
Oh por qué, oh por qué.

Pero sobre esta marea
oh dios, oh dios
Pero sobre esta marea
oh dios, oh dios, de
Sangre Joven (x8)

Somos supervivientes
que despachamos a nuestros hijos.
Llamamos desde una torre
y expresamos lo que debe ser
la opinión general:
"Van a los bares
y suben en coches,
los he visto con mis propios ojos."
"América, por favor, ayúdalos"

Son los hijos de las estrellas...
(sexo, drogas, rock'n'roll).

Poético. Completo. Sin fisuras.
De melodías tan bien entramadas que, al acabar la escucha, no recuerdas haber reconocido ningún instrumento, sino que todo es un gran instrumento polifónico y coral. Una voz que dispara imágenes a la mente mientras remoza un armazón sonoro, colándose aquí y allá, yendo del grave al agudo y al vibrato y a la explosión.

Un disco hipnótico. La prueba de que me gusta es que no dejo de escucharlo una y otra vez.

Editando: Se me olvidaba. Clap Your Hands Say Yeah actúa el día 24 de febrero en la sala Razzmatazz 3 de Barcelona, y el 25, en la sala Heineken de Madrid. Por si alguien se anima y se acerca a verlos. En Barcelona, la entrada cuesta 14,00 euros anticipada (la putada es que es a través de Tick Tack Ticket...). Igual nos vemos el 24...

sábado, enero 28, 2006

The Amazing Spider-Man: Revelations, de J. Michael Straczynzki

Ingenuidad. Esa es la palabra que andaba buscando en la entrada sobre Rising Stars, que no se me ocurrió en aquel momento y que me vino a la cabeza leyendo este segundo trade paperback del Trepamuros con J. Michael Straczynski a cargo del guión.

Este Revelations recopila cuatro números, el primero de ellos dedicado a los atentados del 11-S. Ingenuo en cuanto consta de 27 páginas en las que hombres y superhéroes trabajan hombro con hombro en el desescombro de la Zona Cero, en las que las lágrimas surcan mejillas y supermejillas. 27 páginas que, necesariamente, acaban siendo largas, e inevitablemente, el tono acaba siendo demasiado sermónico. Y ojo, porque eso no quita que, cuanto menos este lector, esté de acuerdo con lo que dice Stracynski. Pero sus deseos de un futuro utópico son eso, utópicos; y aunque respetables, la ingenuidad es tan obvia, y acaba siendo tan forzada, que rechina en una obra de arte. Un homenaje emotivo, sí, pero forzado.

También se transpira cierta ingenuidad en los dos siguientes números, cuando Peter Parker se adentra en los suburbios de Nueva York, o cuando tiene una conversación muy reveladora con tía May. Pero, al fin y al cabo, Spider-Man tiene también ese lado ingenuo, el que le provoca tantos problemas con la opinión pública, el tío que tiene buenas intenciones y que los medios de comunicación tachan de aprovechado, de amenaza, de elemento desestabilizante. El superhéroe más humano (al menos, que yo conozca; si Rafael Marín lee esta entrada, quizá sepa enmendarme la plana. ¿Verdad, Rafa?)

Pero, como comenté en el anterior artículo, una de las cualidades de Straczynski es la de elaborar unos personajes tridimensionales, completos más que complejos, y su mirada alcanza recovecos erróneamente olvidados en nuestra vida cotidiana: la ambigüedad del amor a los seres queridos, que danza entre el altruismo y el egoísmo, o la cobardía para retomar una relación que se ha enfriado (como se muestra bellamente en el último número sin que medie diálogo alguno).

Aciertos y desaciertos de un buen guionista que parece que insiste en escojer dibujantes que no empañen su guión con dibujos atractivos, y que elabora unas tramas poco convencionales en cuanto a su dimensión para lo que estamos acostumbrados a ver hoy en día.

lunes, enero 23, 2006

Dormir, soñar...

Morir, dormir, no despertar más nunca,
poder decir todo acabó; en un sueño
sepultar para siempre los dolores
del corazón, los mil y mil quebrantos
que heredó nuestra carne, ¡quién no ansiara
concluir así!

¡Morir... quedar dormidos...
Dormir... tal vez soñar!


Hamlet, William Shakespeare

(En recuerdo a un buen amigo, una maravillosa persona, que justo ahora empieza a soñar...)

sábado, enero 21, 2006

Rising Stars, de J. Michael Straczynski

Rising Stars: Born in Fire
Una esfera luminosa cae en el pueblo de Pederson (Illinois, Estados Unidos). Su destello afecta a 113 niños que estaban siendo engendrados en el momento de la colisón. A lo largo de la infancia cada uno de los especiales (tal como los llaman) empieza a desarrollar un superpoder: capacidad de volar, fuerza, rapidez, pero también hay quien desarrolla una belleza irresistible, quien posee una inteligencia fuera de todas las tablas de C.I., quien habla con los muertos, quien sana e incluso resucita, quien alcanza la condición de santo...

El paso a la madurez lleva a los 113 de Pederson por sendas diferentes. Algunos optarán por el anonimato. Hay quien considera que ha de poner sus poderes al servicio de la sociedad; hay quien piensa que son una condena, y hay quien los usa en su propio beneficio.

Y quien usará sus poderes para devolver los golpes que el rechazo por ser diferentes les asesta.

Quien haya visto Babylon 5 sabrá del talento de J. Michael Straczynski como guionista de gran talento, poseedor de una visión de conjunto que le permite imbrincar numerosos arcos argumentales en sus series y no dejar ninguno suelto. Siempre que la productora le deje, claro está, no como sucedió con las temporadas cuarta y quinta de Babylon 5. Quien no la haya visto aún... pues aún tiene una deuda pendiente con la que ha sido la mejor serie de ciencia ficción de todos los tiempos hasta la llegada de la nueva versión de Battlestar Galactica.

Rising Stars: PowerComo el autor inteligente que es, respeta, adapta y convierte numerosos lugares comunes del género de superhéroes en una visión más realista y mucho más madura. El superhéroe deja de ser un superhombre, en su versión más nietcheziana, para convertirse en una persona con una habilidad, un talento (o una maldición). A su vez, ese perfil más humano sirve para que el autor vuelva a incidir sobre una de sus obsesiones: el rechazo, presente en forma de xenofobia en Babylon 5 y, aquí, en la repulsa al diferente, al "rarito". Una vista multifacética del miedo a lo diferente que impulsa al hombre (e incluso al superhombre) a las más abyectas barbaridades.

El punto fuerte de Straczynski es, sin lugar a dudas, la caracterización de personajes (valga como ejemplo las caídas y auges relacionadas de Londo Molari y G'Kar: toda una tragedia digna de un buen alumno de Shakespeare), y en ellos descansa gran parte del interés de Rising Stars aunque, debido al gran elenco de personajes que cruzan sus páginas, en algunos casos los trazos son mínimos e, inevitablemente, los secundarios resultan mucho más rígidos de lo que nos tiene acostumbrados.

Los dos primeros tomos de la colección en paperback fueron una lectura compulsiva, desde la perfilización de los protagonistas en su infancia, a través de la asunción (o no) de su identidad en una turbulenta adolescencia, hasta alcanzar una edad adulta en la que empiezan a ser conscientes de su difícil encaje en el mundo.

Pero.

Rising Stars: Fire and Ash
Sin embargo, el tercer tomo, Fire and Ash, me ha dejado bastante frío. Lo esperaba con impaciencia, a pesar de que, una vez los 113 de Pederson se hacen con las riendas de su destino y la narración pasa a centrarse más en la trama (una mayor tensión entre los especiales y algunos elementos reaccionarios del gobierno de los Estados Unidos), Straczynski empieza a pecar de cierta ingenuidad en el planteamiento. Sí, porque su proverbial caracterización desaparece cuando aparecen los militares (todos ellos una panda de ceporros a más no poder), o cuando desglosa los logros de los especiales en un mundo mucho mejor que está apenas pasada Utopía, girando en el primer cruce a la izquierda.

En esos detalles, la credibilidad de la obra queda mermada, y los últimos capítulos, a pesar de que el disparador del desenlace puede llegar a ser explosivo, conducen a un final flojo por poco inesperado y por pecar de mesianismo. Y a pesar de mi identificación casi completa con el punto de vista del guionista respecto a los temas que aborda. La suspensión de la incredulidad había quedado abortada mucho antes.

Aun así, os recomiendo encarecidamente los dos primeros tomos, Born in Fire y Power, si sois de los que preferís las neurosis de Peter Parker a la arrogancia de Clark Kent.

viernes, enero 13, 2006

De reflexiones y miradas

Un momento de reflexión:

Mirando atrás, los posts publicados van desde mis impresiones de lecturas y escuchas hasta la frustración de ciertas noticias, casi siempre relacionadas con este curso político tan tenso.

A pesar de que una bitácora viene a ser como un "diario en abierto", precisamente este hecho me inhibe de escribir lo que realmente siento, o lo que pienso que debería publicar. En ocasiones porque no me veo capaz de formular con un mínimo de coherencia mis impresiones. A veces, porque sería demasiado rabioso, o bilioso, o directamente no conduce a nada más que a una invitación a trolls (normalmente a la derecha de la derecha) a comentar barbaridades.

Y, otras veces, repasando el fichero, me ínvade la sensación de estar frivolizando.

¿Qué utilidad puedo darle a la bitácora? Esta sería una pregunta concreta, más concreta, al menos, que la genérica "¿para qué sirve una bitácora?".

Después de unas semanas de gandulear por casa, cuando me siento delante del ordenador y abro un nuevo documento de Word y no se me ocurre nada, también me pregunto: "¿Qué utilidad tiene lo que escribo?"

Bien, depende de si pongo toda la carne en el asador. Si lo que hago es diferente. Si aporto algo diferente.

Si mi mirada es diferente.

Si soy capaz de mirar.

Un escritor (que no es sino una persona que necesita plasmar lo que pasa por su cabeza en palabras) ha de tener una mirada propia, una que no se deje influenciar por el entorno, capaz de discernir lo esencial de lo accesoria, que sirva de herramienta para los cimientos de la personalidad propia. Una mirada de la que poder aprender, que tiene que estar exenta de juicios, porque eso implica una mentalidad llena de prejuicios. Una condición necesaria, aunque no suficiente, para que la vida de cualquiera no acabe siendo un guion escrito de antemano, un sendero trillado y gastado que cruza muy lejos del paraje más bello.

A veces, obcecado en el trabajo, en la casa, en los libros, a veces, digo, giro la cabeza y me da por mirar no superficialmente, sino críticamente. Incluso se oye el velo cayéndose de los ojos (flusss).

Y, en ocasiones, entiendes que lo más cómodo sea mantenerlos entelados.

Mi mirada cae, por ejemplo, últimamente en un hecho que hace años no era tan frecuente como ahora. ¿Os habéis fijado en las personas que se acercan a una cabina, simulan descolgar para hablar y, al cabo de un rato, empiezan a aporrear el teléfono y a examinar el cajetín de devolución esperando encontrar alguna moneda? Me llama la atención el intento de disimular, cuando acto seguido se trasladan al teléfono de detrás y repiten la misma operación. Este es el hecho accesorio: esa necesidad de aparentar unas formas. El hecho esencial: ¿por qué hay tanta gente que necesita de esas pocas monedas (porque no es tan fácil que caigan monedas por aporrear el depósito y no se van a llevar muchas, ciertamente)? En su mayor parte, ancianos. Es fácil deducir que su pensión, si tienen, no llega para gran cosa. ¿Qué historia habrá detrás de cada uno de ellos? ¿Sus familiares no pueden ayudarlos? ¿Están solos?

lunes, enero 09, 2006

El eterno padawan de Sentmenat

No, la foto no está retocada con Photoshop.

El padawan Álex

Tomada en nuestro despacho dos días después de Reyes. El sonido está tomado directamente de los efectos especiales de la saga.

Mañana empezaré a transitar por los caminos de la Fuerza para ser... un poquito más sabio, al menos.

viernes, enero 06, 2006

Mi segundo de gloria

Hoy iba a hacer otra entrada de maldades navideñas, pero he cambiado de idea. Hoy toca ombliguismo puro. Al fin y al cabo, también caigo en el consumismo de estas fechas. Pero bueno, ya entra en la inconsistencia de mi personalidad.

Mi Reina Maga particular me ha regalado un DVD titulado Minuscule, un documental sobre la gira del álbum Vespertine de mi idolatrada Björk. Muestra imágenes de la gira mundial que realizó en Liceos y otras salas de conciertos de música clásica.

Mientras lo veía, recordaba ese inmenso, intenso, divino concierto en el Liceu de Barcelona. Y en estas que aparecen tres niñas del coro de voces de Groenlandia que acompañaba a la islandesa, hablando en el Parc Güell de Barcelona.

Mola, imágenes de Barcelona. ¿Es posible que también grabasen el concierto?

La siguiente escena: Björk, Zeena Perkins, Matmos y el coro, saliendo de entre las bambalinas al escenario para recibir la ovación final.

El escenario: el Liceu.

El público aplaudiendo a rabiar. Björk preguntando: "¿Do you speak English?", y éste contestando "Yeah". Sí, yo estuve allí.

Y siguen los aplausos, y se oye una voz gritando: "guapaaaaaaaaaaaaaaaa". Y creo recordar que yo grité eso, entonces...

Mi segundo de gloria en el Liceu

Mi segundo de gloria. Compartido con Björk. Joder, es que ya me puedo morir tranquilo.