miércoles, noviembre 30, 2005

Esta noche no se pierdan...

Anoche, mientras redactaba el post anterior, vi en la Noche Hache la entrevista que Eva Hache le realizaba a Pablo Carbonell. Y emitieron un extracto del programa que este último presenta, 1 Equipo, en el que le preguntaba a Josep Piqué sobre la extracción de oro en la cuenca asturiana, y la contaminación de sus acuíferos por el uso de cianuro en la limpieza. Y Piqué, a quien tengo por uno de los mejores políticos del país por su saber estar, se sobró con él como pocas veces he visto en la tele a un político faltar a un entrevistador. Dudaba de la veracidad de la información, argumentando que tan solo eran «tres ecologistas» los que vociferaban sobre el tema, y qué credibilidad iban a tener «tres ecologistas» y un «acéfalo» (en palabras del propio Carbonell) si el Estado no había tomado ninguna medida (como si esto fuese un argumento: más bien todo lo contrario. Para ese tipo de agresión por omisión están las organizaciones ecologistas).

Más que el ninguneo al entrevistador, me molestó ese desprecio a las organizaciones que intentan, con pocos medios y tragando bilis, remediar en algo la casa que le vamos a dejar a nuestros nietos. Y si no, ojo al dato. Y preguntémonos, como hico la presentadora ayer, España ¿cumple algún objetivo del Protocolo de Kioto?

Bueno, si podéis, ved el programa esta noche, a eso de las 22:00h y, como en todo, sacad vuestras propias conclusiones.

Mi cita anual con Allen ha sido...

Implacable. Como una tragedia griega. Porque de eso se trata: Allen dispone en Match Point los elementos que establecerán un desenlace inevitable... con un giro final redondo y original que destila ironía y humanidad a partes iguales.

Si en los clásicos se trataba el poder, la venganza, los celos, Allen dirige la mirada a un concepto que destaca mucho más en la sociedad occidental que en la de Homero o Shakespeare, por lo menos en cantidad: el arribismo. Pero no se esperen que en la película de todos los años de este año, la historia reencarne una variación sobre el mismo tema de siempre, las neurosis del neoyorquino proyectadas en los personajes. En una línea que empezó a desarrollar en Melinda y Melinda, aunque aquí engarzado con otro tema muy caro en la obra de Allen, el artista y su obra (o la obra que modela al artista), la cámara del director mueve el objetivo del mundo interior al exterior. Y como ojo escrutador, observa y no juzga, muestra y deja en el espectador la tarea de comprender los motivos.

Como las obras maestras, sales del cine y, durante días, le darás vueltas a las preguntas que te planteas: ¿traicionarías tus principios por sobrevivir? ¿Y por mantener un nivel de vida? Y por amor, ¿qué serías capaz de hacer? Y ya que estamos, ¿qué es el amor: la familia o la pasión?

Tremenda. Me he quitado el mal sabor de boca del Harry Potter del otro día. Aparte de las interpretaciones soberbias de Jonathan Rhys-Meyers y Scarlett Johannson, que ilumina la pantalla con una belleza de proporciones... Caramba, ¿qué hago siendo políticamente correcto en mi bitácora? Johannson está para mojar pan y no parar :) (y reconozco que Rhys-Meyers, también)

domingo, noviembre 27, 2005

Harry Potter y el cáliz de la decepción

Vaya por delante que aún no he leído ninguno de los libros de la saga de J.K. Rowling; y nótese el uso del adverbio aún en la frase anterior, pues algunos amigos, nada sospechosos de consumir lecturas sin calidad, me hablan maravillas de las aventuras en papel del aprendiz de mago. Quizá cuando mi pila me dé un respiro, decida ojearla. Quizá no por los primeros libros, más orientados al público infantil, y que quizá, solo quizá, pequen de falta de experiencia. Pero me dejo llevar por un prejuicio infantil. (El chiste es mío.)

Dejadme también aclarar un segundo punto: jamás juzgo, cuando veo una adaptación, su fidelidad al libro que adapta. Todos habremos oído hablar de las críticas que le llovieron a Peter Jackson por dejar fuera de su El Señor de los Anillos algunos pasajes de la obra más famosa de Tolkien... para alivio de los espectadores. Esa crítica es más bien cosa de los nacionalistas de La Comarca... Retomando el hilo: una adaptación no deja de ser la visión de un artista, cineasta, sobre una obra de otro artista, escritor (normalmente). Así que ha de plasmar su visión, dejar su huella; una adaptación fiel párrafo por párrafo, además de hacer inviable un proyecto cinematográfico, no quedaría muy lejos de lo que se entiende por copia. Vale, lo que digo es de perogrullo, ¿verdad? Pues hay gente que no lo siente así.

¿Cuál es mi experiencia, pues, con el mundo de la Academia Hogwarts? Pues solo la primera película de la serie, Harry Potter y la Piedra Filosofal. Apenas entretenidilla, pero con una dirección muy floja. Que no está mal para ver una sobremesa en vez de esas películas tan de Antena3 sobre crímenes pasionales basados en hechos reales que abofetean el sentido de la incredulidad más laxo. Pero me aburrí. Mucho. Siempre lo cuento: en mitad del partido de quidditch, que se supone que tenía que ser uno de los momentos álgidos, simplemente bostecé y miré el reloj. La segunda película de la serie, obra del mismo director, Chris Columbus (el artífice de películas no aptas para diabéticos como La señorita Doubtfire o Nueve meses, y guionista de algún acierto casual como Gremlins), según el tráiler, parecía incidir en los mismos aspectos de aventura para niños, así que pasé de ir al cine. La tercera entrega, Harry Potter y el prisionero de Azkabán ya atrajo más mi atención, pues parecía virar hacia los aspectos más oscuros de la magia. Pero, por otras cuestiones que no vienen al caso, no pude ir a verla.

Volvamos a la película que fui a ver anoche: Harry Potter y el Cáliz de Fuego. Si la primera parte me aburrió, la segunda ni me interesó, y la tercera no pude verla, ¿qué me motivaba a ver esta cuarta entrega? Muy fácil: el grupo Weird Sisters, que toca en la escena del baile en Hogwart's, y que interpreta los temas, compuestos para la película: "Do the Hippogriff", "This is the Night" y "Magic Works", compuestos por Jarvis Cocker. La banda está compuesta por el mismo Jarvis Cocker, su compañero en el bajo en Pulp, Steve Mackey, sus acompañantes en el proyecto Relaxed Muscle, Jason Buckle en la guitarra rítmica y Steve Claydon en los teclados, y los componentes de Radiohead Jonny Greenwood, guitarra solista, y Phil Selway, batería. Estas tres canciones las podéis escuchar online aquí. Sí, cada uno tiene sus manías, y no me iba a perder al cantante de Pulp en su faceta de actor (algún día iniciaré una serie de entradas sobre el grupo de Sheffield y la relación de Cocker con el cine).

Así que mis expectativas no eran muy elevadas, y después del giro al negro del prisionero de Azkabán, iba dispuesto a dejarme sorprender. Vaya si me sorprendí. Al minuto 15 de metraje ya estaba deseando irme a casa. Por lo menos, en la Piedra Filosofal aguanté una hora sin aburrirme. El único momento que disfruté fue el del baile, y porque me desentendí completamente del diálogo y me concentré en la música.

¿Qué ocurrió? Que ya desde el principio no existe tensión narrativa: se van desarrollando escena tras escena sin que el nexo de unión, también conocido como trama, tenga consistencia. La sensación como espectador fue la de asistir a una serie de sketches aparentemente inconexos, pues los personajes se adecúan al argumento sin que parezca que existan motivaciones o conflictos coherentes que los conduzcan a traves de las crisis que han de superar. En particular, el cabreo de Ron con Harry por la inclusión de su nombre en el Cáliz de Fuego que lo lleva a participar en el torneo (tranquilos, no es ningún spoiler gordo: de hecho, ninguna de las sorpresas hacen honor a su nombre) merecería el calificativo de chiquillada. Y eso es lo que parece la película de principio a fin: una secuencia de imágenes maravillosas para alarde del departamento de efectos especiales y regocijo de los niños, pero poca, muy poca chicha, para quien quiera disfrutar de una película con su presentación, nudo y desenlace. Sin tensión. Sin intriga. Sin trama. Decepcionante. Más, viniendo de un director en teoría competente como Mike Newell.

Al salir de la sala, mis amigas me comentaron que se habían dejado buena parte del argumento del libro fuera del metraje. Eso podría explicar la falta de consistencia en la narración; pero, como comentaba más arriba, el guionista y el director han de ser capaces de realizarnos una adaptación: se verán forzados a dejar cosas fueras, pero han de saber tomar las decisiones artísticas necesarias para trasladar aquello que les interese, aunque sea cambiando la historia, pero sin que por ello la narración adolezca de fisuras, pues al fin y al cabo la intención es contar una historia. No es un programa de Cruz y Raya. Mike Nicholls y su equipo, pues, han demostrado con este título cierta incompetencia narrativa.

La duda que me quedó ayer: ¿merece la pena que vea en DVD El prisionero de Azkabán?

Tras la segunda escucha, os recomiendo especialmente "Magic Works". Preciosa.

domingo, noviembre 20, 2005

"Perfect Day", una canción perfecta

Es curioso comprobar cómo en la música pop las tendencias se hacen obsoletas apenas empiezan a popularizarse. Hoy Coldplay presentarán su decepcionante X&Y en el Palau Sant Jordi, y Keane, aunque sin tanta repercusión (todavía), y desde una vertiente más melosa (si cabe), consiguen con su primer largo un trabajo más sincero y compacto, allí donde Chris Martin parece dar un paso en falso intentando superar A Rush of Blood to the Head pero sin abandonar el "sonido Coldplay" que dicho trabajo establece.

Coldplay y Keane, por mucho que insistan en radios generalistas, no es que presenten un sonido rompedor: desde The Smiths hasta Frank Sinatra, toques épicos a lo U2 o Radiohead, su música no deja de ser una amalgama de estas influencias, que un oído bien entrenado captará sin esforzarse. Así como la sensación del momento, Franz Ferdinand, deben mucho (por no decir que copian) el electricismo de The Jam, de donde también beben otros adalides del nuevo rock "sucio", como The Strokes o The Libertines. O como los emergentes Kaiser Chiefs, que fagocitan influencias del punk de Sex Pistols, pero limando su aspecto más combativo.

Si nos deslizamos al terreno del indie (aunque ya no tan indie desde que es devorado por masas de posmodernos) aún podremos encontrarnos con alguna sorpresa en el campo de la electrónica. Fuera de ahí, nos encontramos con bandas que retoman, reciclan o reviven sonidos de décadas anteriores. Y teniendo a Pulp de "vacaciones permanentes" (una banda que hizo del revival un auténtico paso de gigante hacia delante), y a la espera de lo que pueda salir de las mentes delirantes de Thom Yorke y sus cada vez más experimentales Radiohead, cabe echar un vistazo al pasado...

A pesar de tenerle un gran respecto, reconozco que nunca he prestado la atención que merecía a Lou Reed. Hace años que un buen amigo me grabó el álbum Transformer (hará unos ¡18 años! ¿Os acordáis de cuando nos grabábamos LPs de vinilo en cintas de 60? ¿Y las cintas de metal?). En aquella época, sin embargo, me dejé deslumbrar por The Joshua Tree (deslumbrante, ciertamente) y Rattle and Hum (eh..., ciertamente, uno de los patinazos de los irlandeses) y ahí se quedó, para escuchas esporádicas de un tardoadolescente que prefería el hervor en la sangre del rock épico que no las letras descarnadas del novayorqués... que tampoco entendía demasiado bien.

Sin embargo, en el Festival de Blues de Cerdanyola compré el CD, que había vuelto a ocupar un lugar en la memoria gracias a un reportaje sobre el mismo emitido por el Canal 33. Copié algunas canciones para un CD en mp3 (vale, también me ayudé con la mula), y una canción en concreto se filtró y quedó grabada en mi disco duro/cerebro. Es la grandeza de las melodías sencillas, desnudas de una instrumentación que ahoga la transmisión. Reed jamás ha tenido una gran voz (quienes no le gustan, se quejan de su voz monótona, amelódica); pero es uno de los intérpretes que mejor la saben usar para contar una historia. Transformer es un gran fresco sobre los outsiders que escapan, o huyen, de una sociedad monolítica, incapaz de atender todas las necesidades. Y sobre outsiders pocos saben más que Reed, durante muchos años compartiendo vivencias con la troupe de adláteres de Andy Wharhol.

Para quienes quieren contar grandes historias, Lou Reed, así como Jarvis Cocker en Pulp, son excelentes ejemplos a seguir: los grandes acontecimientos se reflejan en historias cotidianas, en breves pinceladas de cotidianidad. Requiere una gran capacidad de análisis para saber separar qué quieres contar, dónde encontrarlo, y qué personaje modelar para mostrarlo en toda su intensidad. Requiere la mirada de un observador atento, alguien capaz de deslizarse en el personaje para dotarlo de consistencia, desprenderse de prejuicios y mostrar una exquisita sensibilidad para no contaminarlo con tus propios esquemas.

"Pefect day" podría ser la historia de cualquiera, una persona humilde, baqueteada por la vida, sin aspiraciones. Un don nadie. ¿Cómo puede brillar el amor en alguien tan aparentemente muerto en vida?

Si podéis, poned en vuestro iPod/reproductor mp3/radio/disco duro/aunque-sea-id-a-cantarlo-a-un-karaoke "Perfect Day". Acompañad la escucha con la letra (pulsando el título del post o aquí). Escucharéis a Lou Reed que cuenta una historia común, cercana, patética, ayudado por una sencilla melodía en tono menor. Una pequeña historia que encierra uno de los grandes temas del hombre: la huída de la soledad, el miedo a la miseria del alma en un espacio tan inhumano como es la ciudad.

Intento ofreceros una traducción lo más fiel posible:

Un día perfecto
bebemos sangría en el parque
y después, cuando anochece
vamos a casa.

Un día perfecto
damos de comer a los animales en el zoo
después vamos al cine
y volvemos a casa.

Oh, es un día tan perfecto
Estoy contento por haberlo pasado contigo
Oh, es un día tan perfecto
haces que me sienta a gusto me mantienes colgado.

Un día perfecto
nos olvidamos de los problemas
Domingueros de nosotros mismos
es tan divertido.

Un día perfecto
Haces que me olvide de mí mismo
Creí que era alguien diferente
Alguien bueno.

Oh, es un día tan perfecto
Estoy contento por haberlo pasado contigo
Oh, es un día tan perfecto
haces que me sienta a gusto me mantienes colgado.

Cosecharás lo que has sembrado (x4)

Editando: ¡Gracias, Jorge! Corregido.

sábado, noviembre 19, 2005

Buenos días, buenas tardes, buenas noches...

Hola, por favor, gracias... Palabras de uso cada vez menos cotidiano, al menos en la ciudad.

Ya me perdonaréis, pero me revienta sobremanera que en las típicas "situaciones de ascensor" (al entrar a un ascensor, mismamente, o a un vestíbulo, una sala de espera pequeña, cuando te cruzas con alguien en el pasillo), un saludo cortés reciba como respuesta la callada, peor aún cuando viene acompañada con una mirada de incredulidad (o de pasotismo).

Cuanto más poblada la ciudad, más maleducada, desconsiderada parece la gente. Raro es el día en que alguien, en Barcelona, hace caso omiso del saludo. En Sentmenat es mucho más difícil.

Estos días he estado bastante alejado de la bitácora. He pasado unas cuantas semanas ensimismado con "A Feast for Crows". En breve, en vuestros monitores. :)

martes, noviembre 15, 2005

Las hojas en otoño

Paseando bajo la cúpula plomiza, los hombros alzados contra la ventisca, a qué otro lugar podría mirar más que al suelo? Empieza a estar salpicado de hojas que aún conservan el verde seco, estival. Algunos árboles empiezan a estar desnudos; la mayoría aún conservan buena parte, y la única diferencia es el color verde parduzco, las copas menos frondosas...

... Pero algo no va bien...

... ¿A alguien le suena que, a mediados del mes de noviembre, aún no se hayan caído las hojas?

¿Será realmente el síntoma de un cambio?

sábado, noviembre 05, 2005

Concurso

Hacía ya tiempo que no encontraba tiempo para ésta nuestra bitácora.

Bitácora a la que le estoy buscando un nuevo nombre. Pero como mis meninges están secas, pues me gustaría que algún amable lector me ayudase.

"El eterno aprendiz de Sentmenat": bueno, como bien decía mi padre, "aprendiz de todo, maestro de nada". Y así fue que, picando un poco en todas las áreas, sé un poco de todo pero mucho de nada. Eso lo podéis comprobar leyendo entradas anteriores.

Sentmenat... Un lugar muy agradable que durante cuatro años ha sido nuestro hogar. Pequeño (para los estándares de la provincia de Barcelona), acogedor, relajado.

Dentro de poco dejaremos Sentmenat para volver a nuestra ciudad natal, Cerdanyola del Vallès. Donde tenemos a nuestras familias, a parte de nuestros amigos, un pasado que llama a la nostalgia (el peso de estos veintitrece años se hace notar). Aquí también dejamos buenos recuerdos, pero los lazos no son tan fuertes.

Eso sí, una vez estemos en Cerdanyola, podré despacharme a gusto de algún vecino...

¡Espero vuestras ideas!

P.D.: No, no voy a pagar ningún premio, que el precio de los pisos no da más que para Sugus :p

jueves, octubre 27, 2005

Alas negras, palabras negras

Recapitulemos: quizá uno de los mayores problemas de este país, si no el que más, es el aumento desbocado del precio de la vivienda. Factores: múltiples. En resumen, una sola palabra: especulación.

Largo y tendido se ha hablado del endeudamiento de las familias, los pelotazos urbanísticos, el blanqueo de dinero, el crecimiento descontrolado, la falta de suelo edificable, etcétera. Pero en este mundo tan interconectado, a veces las consecuencias son insospechadas.

El pasado lunes, una avioneta se estrelló contra una grúa sin señalizar y sin los permisos correspondientes, que al parecer pinchaba en la servidumbre aeroespacial del Aeropuerto de Sabadell (es decir, en la zona aérea reservada al vuelo, tanto al acceso como al despegue de las instalaciones).

El aeródromo está situado en el extremo noroccidental de Sabadell, entre esta ciudad, Sant Quirze, Badia y Cerdanyola. Los vecinos de la zona exigen el cierre o el traslado del aeropuerto, dada su proximidad a los núcleos de población. No debe haber ni doscientos metros entre la pista y las viviendas más cercanas y, lógicamente, su seguridad está en entredicho. La de los vecinos y la de los usuarios.

Pero...

El Aeropuerto de Sabadell se inauguró oficialmente en 1934, aunque en 1925 ya se usaban algunas pistas provisionales (ver aquí). Sabadell ha sido, junto con Terrassa, la ciudad más importante del Vallès, uno de los centros textiles más importantes del país. Pero su desarrollo masivo, así como el de las ciudades del Cinturón de Barcelona, conoció su etapa más desbocada entre las décadas de 1950 y 1960. Y actualmente, dada la escasez de terreno y la avidez conque, de un solar, de unos baldíos, de unos prados o incluso de un corredor biológico, se alzan edificios/colmena como champiñones, dadas estas condiciones, la urbe ha rodeado el aeródromo. Hoy en día puedes caminar desde Sabadell a Montcada sin salir de la ciudad. Nuestros padres y abuelos recuerdan, sin embargo, las viñas y los bosques que cubrían el Vallès.

El uso del aeródromo ahora se considera peligroso. Sin embargo, parece que nadie tiene en cuenta que no han sido los responsables del aeródromo los que han acercado tanto los edificios a las pistas, cuando lo lógico es que el perímetro de seguridad sea lo más amplio posible. Se alzan voces que apuntan al lado equivocado, que no nos va a devolver la vida de los cuatro jóvenes que alzaron el vuelo y se toparon con una grúa sin permisos en un pasillo aéreo que debería estar libre, ni va a aliviar el dolor de unas familias que, a esas horas, creían que sus maridos, novios, hijos, iban a quedar a tomar un café, acompañar al piloto y volver a casa a cenar.

Sirva esta entrada como humilde y sincero homenaje a estos cuatro jóvenes, y un recuerdo muy especial para Toni. Descansen en paz.

lunes, octubre 17, 2005

Curiosidad malsana

Esta tarde he estado merodeando por el Festival de Blues de Cerdanyola, en el Parc del Turonet. Una carpa bien pertrechada que ha visto desfilar unas cuantas bandas y una feria del disco de ocasión en la que, buscando buscando, me he agenciado con el Transformer de Lou Reed y un piratilla del concierto de U2 de la Elevation Tour en el Palau Sant Jordi (8 de agosto del 2001: sí, también le cantaron el "Happy Birthday" a The Edge).

Y me ha asaltado la duda de no fumador. Mera curiosidad malsana, nunca mejor dicho (y sin ánimo de emitir juicios de valor, porque no soy quién para eso): ¿por qué la gente acostumbra a fumar porros en los conciertos? ¿Algún fumador que me lo pueda explicar? Como no fumador, al que el olor lo pone amarillo ictericia, me es imposible probarlo (no, muchas gracias, que ya veo a alguno diciendo que no es tan molesto como el tabaco; el olor a maría me ha puesto más de una vez verde bilis, lo siento).

jueves, octubre 13, 2005

Nostalgia y el nivel de la vida

Hace unos años, 20 millones de pesetas por un piso me parecía en el límite de las posibilidades de cualquiera. Hoy, mirando precios para volver a Cerdanyola (ay, al final he caído en los brazos de la nostalgia), el precio medio para un piso decente roza los 60. Y tenemos un Ministerio de la Vivienda. ¿Qué ha hecho este Gobierno para parar el subidón de los precios? ¿Y el anterior? ¿Y el anterior?

Y mira que más me vale no hablar de política: hablar no merece la pena, sólo actuar. Pero, cuando vamos a los aspectos cotidianos, resulta que es difícil evitar el tema.

martes, octubre 11, 2005

El mundo se ha vuelto dickiano


Publicado por primera vez en Argentina por Almigesto en 1995, y tras ser revisado por el autor, se acaba de poner a la venta en España Idios kosmos. Claves para Philip K. Dick, de Pablo Capanna, título con la que el Grupo AJEC inaugura su colección de ensayo Tycho. Una iniciativa loable, que espero que en un futuro, aparte de seleccionar títulos de calidad (e Idios kosmos es uno de los mejores acercamientos a la obra de Dick), mejore tanto en el aspecto (con una edición fanzinerosa en cuanto a su aspecto amateur) como en cuidado (los criterios no están para cambiarlos en cada capítulo, ¡caramba!).

A estas horas no voy a entrar en detalle, pues no tengo ni la capacidad ni los conocimientos. Sólo que, esta tarde, he tropezado con la siguiente nota a pie de página que me ha hecho gracia. Se comentaba uno de los delirios que Dick explicaba, ya en los años previos a su muerte, quién sabe si porque realmente había sufrido una de sus alucinaciones o si estaba alimentando su fama de loco, o simplemente riéndose de su interlocutor. En ese "delirio", aseguraba que en 1945, Dios había cambiado el curso de la historia, evitando que Alemania ganase la Segunda Guerra Mundial, tal como pasa en El hombre en el castillo (libro que intentaré reseñar si puedo más adelante). Según Dick, la línea temporal "real" tenía un Nixon que acababa de ser depuesto en agosto de 1974. El pie de página dice:

Hablando con Gwen Lee y Doris Saunter, Dick recordaba que en una de sus novelas de los años sesenta había previsto la llegada de Nixon, entonces gobernador de California, a la presidencia de los Estados Unidos. Murió sin conocer a la dinastía Bush y sin llegar a ver la llegada a la gobernación (y quizá a la presidencia) de Arnold Schwarzenegger. El conocido fisiculturista y actor protagonizó Desafío total, basado precisamente en uno de los textos de Dick. Otra prueba más, si faltaba alguna, de que el mundo se está volviendo dickiano.


Dickiano, si alguien no conoce el término, en una primera y basta aproximación, se refiere a una situación en que la realidad es invadida por elementos ajenos a ella, haciéndola cuestionable, o al menos equiparándola con aquella situación que parece irreal.

Como, por ejemplo, la reforma del Estatut. La defensa a ultranza de la Constitución por unos políticos que en su momento apoyaron el No. España jugándose llegar a la repesca contra San Marino. Un, dos, tres, responda otra vez.

miércoles, octubre 05, 2005

Entradas Simple Minds ya a la venta

Jim Kerr, vocales; Eddie Duffy, bajo (nueva incorporación); Charlie Burchill, guitarra; y Mel Gaynor, 'the best drummer in the world'.
Y yo ya tengo las mías :)

32,80 euros (29,00 + 3,80 por "Precio distribución" -risas enlatadas- a través de Tick Tack Ticket).

Habrá artista invitado (había leído que Goldfrapp los teloneaba en el Reino Unido. Ojalá también se baje por la Ciutat Comtal; sus discos son impactantes).

¡Nos vemos el 13 de marzo en el Razzmatazz 1!

lunes, octubre 03, 2005

Café, eclipse y entradas Simple Minds

Una pequeña pausa para hacer un café, mientras una luz triste cae sobre l'Eixample. Aprovecho para subir la noticia: las entradas para el concierto de los Simple Minds el 13 de marzo en la sala 1 de >Razzmatazz >se ponen a la venta este viernes, 5 de octubre, a partir de las 10:00 h. Disponibles en la red de chupasangres del BBVA que es Tick Tack Ticket (y no, me niego a linkarlos). Y sigo sin saber el precio.

Esta mañana he venido caminando desde la Plaça Tetuan hasta Ausiàs Marc con la versión del In the City of Light de "Book of Brilliant Things". Cuando la música empieza a romper como una tormenta en el acántilado, un agradable cosquilleo me ha erizado el vello de la nuca y los brazos. Un botón de muestra:

I thank you for the shadows
It takes two or three to make company
I thank you for the lightning that shoots up and sparkles in the rain
Some say this could be the great divide
Some day some of them say that our hearts will beat
Like the wheels of the fast train, all around the world

I open up to take a look into the bright and shiny book
Into the open scheme of things
Book of brilliant things
Book of brilliant things

Some say we can be together for a very long time
Some say our hearts will beat like the wheels of a fast train
All around the world
All around the world
All around the world


Words & Music : James Kerr, Charlie Burchill, Mel Gaynor, Derek Forbes, Michael MacNeil (C) EMI Publishing Ltd Reproduced without permission

domingo, octubre 02, 2005

Dos lecturas si tienes una hora

Porque ese es el tiempo medio que tardarás en leerte cualquiera de estos dos libros.

Flores para Algernon, en su versión original (un cuento largo que Daniel Keyes alargaría un año después hasta alcanzar la extensión de novela, con la que ganó merecidamente el premio Hugo en 1960), nos muestra el diario de Charlie, un chico con discapacidad mental; diario en el que, con un esfuerzo entrañable, detalla su día a día. La narración empieza cuando, igual que el ratón Algernon, Charlie es escogido para probar una técnica quirúrgica que, posiblemente, le haga evolucionar hasta niveles de superdotado para... Una lectura sin duda deliciosa, para niños desde 5 años hasta ciento y muchos. Y la adaptación (traduciendo hasta los errores ortográficos) es digna de elogio.

Provocación se situa en las antípodas de Flores para Algernon. Stanislaw Lem retoma el género del ensayo sobre libros imaginarios, y reseña Der Völkermord, de Horst Aspernicus (trad.: El genocidio; ya os podéis imaginar de qué trata); y Un minuto humano, de J. Johnson y S. Johnson, un completo libro de tablas y estadísticas que detalla
todo
lo que le pasa a la Humanidad en un minuto.
Como dice David Torres en el prólogo:

Con Lem, siempre tengo la sensación de que se me escapa algo. No en vano, en Alemania, es considerado un filósofo, y en Rusia, un científico. Como nadie, ni siquiera él, es profeta en su tierra, en Polonia lo conocen ante todo como escritor de libros para niños.* En realidad, desde 1961, año en que publicó Solaris (una de las obras maestras de la ciencia ficción, y una de las novelas del siglo [XX]), su nombre fue colocado al lado de Calvino, Borges y Cortázar, en ese reducido grupo de escritores que forman el corazón mismo de la literatura fantástica, una selecta vanguardia a la que más tarde se incorporarían autores tan dispares como Burgess, Barth o Torrente Ballester.


*Digo yo, como a los infantes polacos les den como lectura Ciberíada, parábola robótica sobre la estupidez humana, quien lo logre entender será, sin lugar a dudas, un superdotado. Yo aún le tengo que dar unas cuantas lecturas para extraer un 50% de lo que Lem me quiere decir.

Suscribo las palabras de Torres. Aun así, la impresión de su primera lectura es quizá el análisis más descarnado sobre la barbarie humana, pues indaga en lo más íntimo y nuclear de la podedumbre que, excepto santones y sencillos, en mayor o menor medida todos albergamos. El Holocausto analizado en su fundamento filosófico. Demoledor. En el otro extremo de esta provocación, la sátira sobre la pequeñez del hombre respecto al Universo, pequeñez que el hombre, a través de la ciencia, intenta una y otra vez superar. El único libro que, durante unos días, y mientras no llegó alguna votación de última hora, tenía una media de 5,00 en el hit parade de Gigamesh. Y no es para menos.

Daniel Keyes
Flores para Algernon
Título original: Flowers for Algernon
Traducción de Paz Barroso
Ilustraciones de Etienne Delessert
Ed. SM, colección El Barco de Vapor, núm. 164
ISBN: 84-675-0348-3
P.V.P.: 6,20 euros

Stanislaw Lem
Provocación
Título original: Prowokacja
Traducción de Joanna Bardzinska y Kasia Dubla
Ed. Funambulista, colección LiteraDura, núm. 164
ISBN: 84-934079-6-8
P.V.P.: 13,95 euros

Nuevas convenciones sociales: OT

Antes, años atrás, la tertulia a la hora del café, según contaba mi padre, giraba en torno al fútbol, el precio de la cesta de la compra o, algunas veces, sobre las actuaciones en Gente Joven. ¿Alguien se acuerda?

Bien, hoy en día tenemos Operación Triunfo para tomar el relevo de Gente Joven... y del fútbol y de todo lo demás, exceptuando a Gran Hermano (el de la tele, no el de George Orwell, libro in-dispensable -como diría el gran lumbreras del Jesulín de Lubrique-). ¿Por la calidad musical? No, desde luego, por mucho que a usted le guste: entrar en la academia y ser el más guapo, el más simpático, el más llorón (personaje en el que se basa el Lobhombre de Calico Electrónico, seguro) les asegura un contrato y la permanencia de las listas, superando a cualquier lanzamiento de Subterfuge, Sanctuary y demás independientes. ¿Alguno de ellos sabe tocar medianamente un instrumento? ¿Poner la pasión en la voz que pondría Martirio? ¿Crear unas letras mínimamente inteligentes, que no repita Bulería veinte veces?

Un poco más de cultura musical, por Dick bendito...

viernes, septiembre 23, 2005

Experiencias de márketing directo en literatura

Para Álex, a ver si adivina qué personaje de esta novela podría ser.
Rudy. 10-VII-2005


Así reza la dedicatoria que Rodolfo Martínez, Rudy, escribió en el ejemplar de Sherlock Holmes y las huellas del poeta que acababa de comprar en la parada de Negra y Criminal en la Semana Negra de Gijón.

No sería capaz de decir ahora la cantidad de libros pendientes de lectura. Fácilmente pasan la centena. Este comentario me estuvo rondando mientras veía el libro reposando tumbado sobre otros, bien dispuestos en el estante.

Así que pasó por delante de muchos otros libros que también me pedían mi atención.

Y fui leyendo, curioso, pero sin condicionar la lectura por la duda. Y, al llegar a la segunda parte del libro, ¡zas! (y nunca mejor dicho) aparece un personaje con el me dio la sensación de compartir algunas peculiaridades de mi carácter. No voy a entrar en detalles, porque no sé si me halaga o me da apuro. Para los que se lo hayan leído, supongo que el último comentario les habrá dado una pista. Para los que no, les diré... que se compren el libro y se lo lean.

lunes, septiembre 19, 2005

León el Africano

A mí, Hasan, hijo de Mohamed el alamín, a mí, Juan León de Medicis, circuncidado por la mano de un barbero y bautizado por la mano de un papa, me llaman hoy el Africano, pero ni de África, ni de Europa, ni de Arabia soy. Me llaman también el Granadino, el Fesí, el Zayyati, pero no procedo de ningún país, de ninguna ciudad, de ninguna tribu. Soy hijo del camino, caravana es mi patria y mi vida la más inesperada travesía.

León el Africano, Amin Maalouf


Uno de los inicios más preciosos que he leído. Disfrutadlo.

Nuevas convenciones sociales: el catálogo Ikea

El Corte Inglés ya no marca las estaciones en este país: ahora, es la publicación anual del catálogo Ikea para la el año (que, para la empresa sueca, empieza en septiembre) la que, cual solsticio de invierno, marca el inicio de la temporada. Ni los libros del cole, ni la nueva temporada de la Liga de las Estrellas, nada le puede hacer sombra al sol de medianoche.

Y es que, desde que Ikea se estableció con sus dos primeros almacenes en este país, cada temporada, en nuestros buzones, aparecía un catálogo de más de 200 páginas, en las que una serie de diseñadores que nos dicen suecos, que nos dicen jóvenes, que nos dicen imaginativos, reciclan las ideas más camp de los 50 y los 60 envueltas en una pátina de pseudomodernidad. Ahora, afianzada en nuestro país y sin necesidad de semejante esfuerzo publicitario, éste no aparece en todos los buzones; es más, pasan a venderse en los kioscos. Y este hecho, el que ya no aparezca cada septiembre puntualmente junto con la liquidación de agosto de la tarjeta de crédito, alienta el tráfico de catálogos entre familiares, amigos y conocidos. Acabo de presenciar cómo una conversación entre cuatro amigos ha estado a punto de ser abortada porque alguien sacaba de la bolsa el dicho(so) catálogo.

Curioso cómo algunos rituales cambian con las nuevas generaciones. Ni Star Trek, oiga.

Por cierto, si has comprado últimamente en Ikea, ve con cuidado con ciertas regletas.

sábado, septiembre 17, 2005

National Geographic y una espantosa película catastrofista

Ya os he hablado de Bruce Sterling, autor encuadrado básicamente en el movimiento del ciberpunk, pero cuyo rasgo más característico es, diría yo, cierta "rabia" en su estilo.

Ayer, por cierto, colgué el párrafo que "misteriosamente" desapareció en la penúltima página de su cuento "No opinamos lo mismo" publicado en el Gigamesh 41. Si os quedásteis con la ganas, lo podéis descargar aquí.

Sterling lleva un cuaderno de bitácora que actualiza casi a diario. Quizá un pelín tendencioso, pero como cojea de la misma tendencia que yo, pues miel sobre hojuelas :D Pero este artículo está anarroseado directamente del National Geographic. Y cuando un año antes alerta sobre lo que supondría un huracán abatiéndose sobre Nueva Orleáns y "adivina" todo lo que en realidad ocurrió...

... y nos ponemos a buscar culpables...

lunes, septiembre 12, 2005

El día de la marmota, según Pilar Rahola

Mira que pocas veces estoy de acuerdo con ella, y no por las ideas que defiende, sino por su acercamiento, demasiado radical en muchas ocasiones, demagógico en su mayoría, partiendo de supuestos tan arbitrarios como los que critica. Pero, en esta ocasión, en El Periódico de Catalunya (y perdonadme, que ya sé que el link abierto sólo dura un día, así que aprovechad) en este artículo le mete cera a mi querido Tripartito. Porque se la merece, básicamente. Porque su inoperancia llega a cansar y, al final, acabaremos yendo a no votar y franqueando de nuevo la entrada a la Generalitat a CiU. Y no es plan.