lunes, agosto 07, 2006

... y la Luna

Una estampa bien diferente a la de este mediodía:

La Luna sobre Cerdanyola y Collserola

Dedicado a todos los que buscan la belleza en la noche. Bona nit :)

... y en la Tierra, fuego

Iluso de mí: mientras estaba apretando los tornillos de una bandeja de documentos, pensaba que el olor de barbacoa procedía de alguno de los dúplex de la planta baja, debajo de nuestro piso, o de algunas de las casas de enfrente de nuestra calle.

Y cuando me giro, veo una columna de fuego alzándose tras los árboles.

Enseguida he llamado al 112, por si acaso, y ya habían dado el aviso a los bomberos. Por lo visto, el fuego se ha originado en las estribaciones de Horta, en la parte sur de Collserola.

Ha habido un momento, a eso de las 14:45, que el viento ha arrastrado la columna hasta mi barrio y un manto amarillo sucio ha nublado la visibilidad. El olor a madera quemada se ha hecho más intenso, y las cenizas han empezado a colarse por las ventanas (ahora mismo veo algunas sobre el teclado negro de la torre). Hemos tenido que cerrar las puertas, a pesar del calor de agosto.

Espero, deseo que no sean más que rastrojos, que no se extienda más allá de lo que sería un susto, que no afecte al parque, que no provoque una catástrofe.

Claro que, si tenemos en cuenta algunos proyectos polémicos que pretenden hendir el Parque, y la resistencia generada... Llamadme malpensado si queréis, pero ¿cuántos de aquí conocen urbanizaciones levantadas en terreno forestal que, casualmente, se quemó?

Seguiremos informando.

Actualización 15:40h: apenas unas hebras de humo blanquecino asoman por encima de los árboles. Mientras, en la web de Catalunya Informació, leo la noticia de que el fuego está controlado y que lo ha originado una chispa provocada por un accidente de tránsito en la carretera de Horta. Sí, he sido malpensado y he cometido un juicio precipitado... Pero mejor no dar ideas :)

viernes, agosto 04, 2006

Agua en Marte

Una foto de la NASA con el bastante aclaratorio título de Water on Mars, fechado el pasado 1 de abril del 2005.

(vía Microsiervos)

jueves, agosto 03, 2006

Desaprensivos

Como el o los m*m*n*z*s que han registrado la URL del hosting gratuito donde tenía alojada la radio y la han redirigido a un anuncio cutresalchichero de registros de direcciones "baratas".

Con su pan se la coman, para no decir que se pueden alojar la URL por donde el sol no brilla.

Así que, hasta que encuentre alguna cosa gratuita y decente, nos quedamos sin radio en esta bitácora.

Una historia de amor y oscuridad, de Amós Oz

Amós Oz, eterno candidato al Nobel de literatura
Descubrí a Amós Oz (haciendo patente una vez más mi ignorancia supina y patanera) en la edición del 2004 del festival literario Kosmopolis, al que asistí, una vez más, en calidad de fotógrafo para la revista Gigamesh.

(Algunas de las intervenciones de los participantes en este link. La memoria del festival se puede descargar siguiendo este otro link.)

Habitualmente, tras estudiar los actos de género, echar un vistazo a las instalaciones, tomar algunas fotos curiosas o interesantes, Juanma y yo nos escurríamos hacia los actos más interesantes. Normalmente él me hace de guía, pues su conocimiento del panorama literario internacional, sin distinción de géneros, es increiblemente vasto. Detalle de la pared del CCCB, lleno de mensajes de asistentes al Kosmópolis. Pero, en este caso, le recomendé yo asistir a la charla sobre su obra más reciente, esta Una historia de amor y oscuridad que Siruela acababa de traducir en España. La noche anterior, en el programa entonces ubicado en la parrilla del 33 La nit al dia, Mònica Terribas lo había entrevistado junto al filósofo palestino Sari Nusseibeh, aprovechando el Premio Catalunya concedido a ambos por su lucha en favor de la paz en Israel, Palestina y Oriente Medio. Aquella entrevista me dejó boquiabierto por la calidad humana que destilaban ambos. Y, aunque Nusseibeh no se contaba entre los participantes del encuentro literario, decidí escuchar la charla de Oz.

Salí de allí convertido en un lector fiel de su obra, sin haber leído aún ninguno de sus títulos.


Recuerdo de su conferencia la lectura de un extracto del primer capítulo de este libro, en que narraba cómo, en la Jerusalén del Protectorado Británico que veía con temor el avance de las tropas nazis hacia el Bósforo y hacia Egipto, su familia quedaba por correo del día y hora para llamarse por teléfono. En aquella época había pocos teléfonos instalados, y tenían que acercarse a la farmacia del barrio para, a la hora acordada, llamar a la farmacia de Tel Aviv donde sus tíos esperaban la llamada de Jerusalén. Un acto social que los tenía en vilo durante casi toda la semana anterior, para simplemente intercambiarse cumplidos, algunas convenciones sociales («¿Qué tal la familia?», «¿Qué tal tus chicos?») y quedar para la siguiente conversación telefónica. Una conversación absurda y diríase surrealista, si no fuese porque, entre líneas, Oz deja claro:

-la incapacidad de sus padres, y de sus tíos, de expresar su emotividad (que más adelante se comprende a través de la historia de las tres generaciones anteriores de los Klausner y los Mussman);
-la posibilidad de que, atrapados en una pinza por los ejércitos del Tercer Reich, aquella fuese la última vez que oían sus voces.

He esperado a la edición en bolsillo para hacerme con esta autobiografía novelada del israelí, y la espera ha merecido la pena. De catalogarlo, incluiría esta obra en la categoría de "libros que me han dejado una profunda huella". La técnica de Amós Oz es depurada, un maestro en intercalar emociones sin mencionarlas, lírico y rítmico, pero hay algo inaprensible, algo que soy incapaz de detectar, de señalar, de decir "mira, ahí es donde está enseñando sus vísceras y su corazón", pero ya en el primer capítulo me tenía hechizado.

Como comentaba, no es una autobiografía al uso: arranca con un niño que está empezando a comprender las circunstancias del barrio humilde en el que vive, de la gente que sus padres frecuenta, las ilusiones, las esperanzas y las penurias, tamizado por su inocencia infantil, para remontarse a la dura vida de sus abuelos y bisabuelos en una Europa claramente antisemita. Marcado por la ideología conservadora de su padre, su tío Yosef y sus abuelos, el Oz preadolescente (Klausman aún entonces, antes de renegar de su padre y cambiarse el apellido) sueña con una Eretz Israel que se erige sobre unos hombros jóvenes, musculosos y bronceados, una tierra labrada con sudor que vive en paz con sus vecinos árabes hasta que la guerra de la independencia, el suicidio de su madre y la incapacidad de conectar con su padre lo lleva a un kibbutz. Oz no tiene ningún reparo en confesar la ideología de derecha que condujo su vida hasta la llegada al kibbutz, la confusión y el replanteamiento de toda su moral cuando se encuentra cara a cara con la dureza de la vida del kibbutzim, cuando observa con otros ojos no al enemigo árabe, sino al vecino, al comerciante palestino que también se ha visto expulsado de la que había sido su tierra; y la lucha del autor por no dejarse llevar, nunca más, por alguien que le quiera dictar qué ha de pensar. Y tampoco evita, aunque dé un rodeo de centenares de páginas, en hurgar en aquellas zonas de su ser más desagradables. Una auténtica catarsis.

Rabia, ira, dolor, decepción; pero también amor, respeto, veneración, aceptación de los errores, los propios y los de sus padres y abuelos, aunque en algún caso, como en el de su madre, el quiste le haya amargado el corazón durante décadas. Amor y oscuridad: los dos polos de una fuerza que empujan a la vida a ser vivida, a veces superando los obstáculos, a veces, si no sabes sobreponerte, a quedarte varado en la cuneta.

De todo el libro, me gustaría señalaros este extracto, más significativo si cabe en los tiempos que vivimos hoy en día. Amós hace guardia en el perímetro del kibbutz con un kibbutzim veterano:

Una noche de invierno tuve que hacer guardia con Efraim Avneri. Con botas, abrigados con viejos anoraks y gorros de lana que picaban, caminábamos por el barro a lo largo de la valla, por detrás de los almacenes y el establo. [...] Le pregunté a Efraim si, en la guerra de la Independencia o en los sucesos de los años treinta, había tenido ocasión de disparar y matar a alguno de esos asesinos.
No podía ver la cara de Efraim en la oscuridad, pero cierta ironía rebelde, cierta tristeza sarcástica y extraña había en su voz cuando me contestó, tras un breve silencio reflexivo:
-¿Asesinos? Pero ¿qué esperas de ellos? Desde su punto de vista, nosotros somos extraterrestres que hemos aterrizado aquí y hemos invadido su tierra, poco a poco hemos ido apoderándonos de ella y, mientras les asegurábamos que habíamos venido para ayudarles, para curarles la tiña y el tracoma, para liberarles del atraso y la ignorancia y del yugo de la opresión feudal, con artimañas nos íbamos quedando con su tierra pedazo a pedazo. Así pues, ¿qué pensabas? ¿Que nos iban a agradecer nuestra bondad? ¿Que iban a salir a recibirnos con tambores y máquinas fotográficas? ¿Que nos iban a entregar respetuosamente las llaves de todo el país solo porque nuestros antepasados estuvieron aquí alguna vez? ¿Qué tiene de raro que se hayan alzado en armas contra nosotros? Y ahora que les hemos causado una derrota aplastante y cientos de miles viven en campos de refugiados, ¿qué quieres?, ¿esperas tal vez que compartan nuestra alegría y nos deseen lo mejor?
Me quedé atónito. A pesar de que ya me había alejado mucho de la retórica del Jerut y de la familia Klausner, aún no era más que un dócil producto de la realidad sionista. Las palabras nocturnas de Efraim me espantaron e incluso me hicieron enfadar: por aquellos días un pensamiento de ese tipo se consideraba una traición. Estaba tan asombrado y asustado que repliqué a Efraim Avneri con una queja mordaz:
-Si es así, ¿por qué vas por aquí con un arma? ¿Por qué no te vas del país? ¿O coges el arma y te pasas a luchar a su bando?
En la oscuridad oí su risa triste:
-¿A su bando? Pero en su bando no me quieren. En ninguna parte del mundo me quieren. Nadie en el mundo me quiere. Esa es la cuestión. Parece que en todos los países hay demasiados como yo. Solo por eso estoy aquí. Solo por eso llevo un arma, para que no me echen también de aquí. Pero no usaré la palabra «asesinos» para hablar de los árabes que han perdido sus pueblos. De ninguna manera, no usaré a la ligera esa palabra para referirme a ellos. Con respecto a los nazis, sí. Con respecto a Stalin, también. Y con respecto a todos los saqueadores de tierras ajenas.
-¿Pero no se deduce de tus palabras que nosotros aquí también somos saqueadores de tierras ajenas? ¿Qué pasa?, ¿es que no estábamos aquí hace dos mil años? ¿No nos expulsaron de aquí a la fuerza?
-Es muy sencillo -dijo Efraim-: si no es aquí, ¿dónde está la tierra del pueblo judío? ¿Debajo del mar? ¿En la luna? ¿O es que solo el pueblo judío, entre todos los pueblos del mundo, no se merece una pequeña patria?
-¿Y qué pasa porque se la hayamos quitado a ellos?
-Tal vez hayas olvidado que, casualmente, ellos intentaron matarnos a todos en el 48. En el 48 hubo una guerra terrible y ellos mismos fueron quienes plantearon la cuestión en términos de o ellos o nosotros, y nosotros vencimos y les quitamos las tierras. ¡No hay que enorgullecerse de ello! Pero si ellos nos hubiesen vencido en el 48, habría que enorgullecerse mucho menos: ellos no habrían dejado con vida ni a un solo judío. Y realmente en todo su territorio no vive hoy día ni un solo judío. Pero esta es la cuestión: como les quitamos lo que les quitamos en el 48, ahora ya tenemos. Y como ahora ya tenemos, no debemos quitarles más. Se acabó. Esta es toda la diferencia entre tu señor Begin y yo: si algún día les quitamos más, ahora que ya tenemos, sería un grave pecado.
-¿Y si dentro de un momento aparecen aquí los fedayines?
-Si aparecen -suspiró Efraim-, tendremos que tirarnos aquí mismo al suelo, en el barro, y disparar. Y nos esforzaremos mucho en disparar mejor que ellos y más deprisa que ellos. Pero no les dispararemos porque sean un pueblo de asesinos, sino por la sencilla razón de que también nosotros tenemos derecho a vivir, y por la sencilla razón de que también nosotros tenemos derecho a tener un país. No solo ellos. Y ahora, por tu culpa, me siento como Ben Gurión. Si me perdonas, me voy un rato al establo a fumarme un cigarro en silencio, y mientras tanto, vigila bien. Vigila por los dos.


No parece que la cosa haya cambiado mucho en medio siglo, teniendo en cuenta que las causas del conflicto siguen en el mismo punto. Y la solución no es fácil; ni fácil tiene que ser, viviendo en la zona, saber distinguir entre verdad, apreciación y propaganda. En esta columna, parece que Amós Oz cae en la trampa del "ataque defensivo", teniendo en cuenta que parece bastante claro, por ejemplo, que uno de los objetivos de las acciones militares es provocar un cambio en el gobierno libanés.

martes, agosto 01, 2006

Otra canción del verano

Este tema lo vi y escuché por primera vez este pasado fin de semana, en una de las televisiones locales del Empordanet. A pesar de que la rumba no es uno de mis géneros favoritos, la fuerza, la retranca y, sobre todo, la rabia que destila esta canción me hizo conectar con ella al momento.



Y es que todos sabemos de algunos aspectos de nuestras poblaciones que no nos gustan, que nos hartan y que nos rebelan. Por aquí también tenemos alcaldes... y autoridades... y gente que no sabe dónde ni cómo expresarse.

(Ah, la web del grupo: Juanshows. Y más, aquí.)

Mañana mismo empiezo

Leído en El Periódico de Catalunya el domingo 30 pero, como sólo se puede consultar online sin registrarse las noticias del día en curso:

Beber dos cervezas al día puede reducir el riesgo de padecer alzheimer

jueves, julio 06, 2006

Running the World

Liado como estoy con la mudanza (que se me ha comido unas cuantas entradas que tengo proyectadas en mente), no he tenido tiempo ni de cambiar el nombre a la página. Porque, claro está, ya no estoy en Sentmenat.

Pero... ¡Guau! ¡Esperad un momento! Jarvis Cocker también tiene blog. Y una nueva canción en él. Para que los amigos (o como se llamen los usuarios de MySpace) dejen sus comentarios sobre la nueva melodía.

Mmm... Y yo que no quería desperdigar mis fuerzas creándome un usuario (y, por tanto, un nuevo espacio en Internet) en MySpace...

jueves, junio 29, 2006

Los 100 mejores videoclips (según Pitchfork)

Leo en la sección de noticias de la sala Razzmatazz que la revista electrónica de música Pitchfork ha publicado una lista con sus 100 videoclips más impresionantes de la historia de la música (hasta el momento).

Además, todos están disponibles en YouTube, así que... ¿por qué no disfrutamos un poquito de ellos? ;)

(Bueno, quizá el de David Hasselhoff no sea para disfrutar precisamente. Eclécticos l@s muchach@s de Pitchfork.)

miércoles, junio 28, 2006

(No tan sólo) los motivos de una ideología

¿Es necesario sincerarse completamente en un cuaderno de bitácora? Querido diario... No, no es eso; o no debería serlo. Si estás leyendo estas palabras, tú y yo sabemos que estás a un paso de entrar en un espacio íntimo, siempre que te franquee el paso. Y un diario es, más bien (o me imagino que debería ser; el único diario que inicié apenas duró una semana, lo que tardé en reponerme, durante el viaje del paso del Ecuador de la carrera, de un desengaño amoroso del que ahora sólo quedan buenos recuerdos. Para tirar a la basura, vamos), un volcado de cerebro para uno mismo. Y exponerlo al público podría llegar a ser indecente. O pornográfico, directamente :)

Vale, entonces establecemos un contrato: te dejo leer hasta donde yo estime oportuno. O lo que me pidas. ¿Con qué límite? ¿Valen los límites? ¿Quién los impone, y quién está de acuerdo con ellos?

Una de las normas de convivencia entre los radioaficionados, que no parece que se cumpla mucho en la Red, es la de no hablar de política. Pero ¿cómo puede nadie desligarse de la política? El mero hecho de vivir, de tomar una actitud en una sociedad, ya es política.

Sinceramente, hablar de política me parece un ejercicio la mar de sano. Un ejercicio que deberíamos practicar más, y practicarlo con esas cualidades que se suponen en cualquier conversación sobre cualquier otro tema y que parecen olvidarse en cuanto salen a relucir unas siglas, una ideología o unos colores: mesura, buena educación y respeto al otro.

Voy a hablar de política, pues. Si tengo que definirme de alguna manera, sería como comunista. ¿Trotskista, stalinista...? Nada de eso. Tal como me enseñaron en filosofía de COU, El capital y El manifiesto comunista señalaba cómo en las relaciones económicas de finales del XIX y principios del XX, la clase empresarial explotaba a la clase obrera, pagando su esfuerzo, invertido en la producción de bienes, por debajo de su auténtico valor: la plusvalía.

Karl Marx, como casi todo filósofo, es bastante poco pragmático. Pocas veces sueño con las barricadas... menos cuando me provocan, claro :) ¿Por qué desearía un gobierno de izquierdas, pero uno de verdad? Porque no creo que, tal como defiende (y respeto, pero no comparto) la derecha, sean las fuerzas económicas las que impulsan el progreso social: si acaso, el progreso económico, pero siempre a costa de la clase obrera; y creo que ha quedado más que demostrado que, cuando el Estado no vela por los servicios sociales, el sector privado no se va a ocupar del bienestar.

Si mantuviésemos una discusión sobre esta diferencia fundamental entre las dos principales tendencias políticas, podríamos estar horas y horas sopesando las tendencias económicas y sociales. Pero ¿es esto lo que ocurre hoy en día? No: cada uno se ha apropiado de causas, usándolas como banderas exclusivas. La unidad de la patria es exclusivo de la derecha, al igual que la idea de familia tradicional, las buenas relaciones con la iglesia, con el café para todos; el federalismo es exclusivo de la izquierda, así como la diversidad cultural, el buenrrollismo... Y con esas ideas peregrinas hace ya años, tantos años, que escurren el bulto de los temas que más nos afectan: los económicos y los sociales. Mucho Estatut, mucha familia y poco debate sobre el precio de la vivienda, las pensiones y el salario mínimo.

Y eso me molesta sobremanera: cada día tengo una impresión más clara de que se gobierna sin pensar en el pueblo; entestados los partidos en una clara guerra de desgaste, enarbolando las banderas antes mencionadas, atontan a los ciudadanos hasta que estos sólo son capaces de ver las banderas, seguirlas... y enzarzarse en un campo de batalla construido con falacias y mentiras.

Pero temo que esto ha ocurrido desde tiempos inmemoriales.

¿Os he dicho que estoy leyendo Una historia de amor y oscuridad, de Amós Oz? Otro día hablaré largo y tendido de esta magnífica novela autobiográfica. Ahora quiero detenerme en un extracto cargado de sabiduría popular. Esto es lo que Sonia, tía de Amós Oz, le contaba respecto a su abuelo materno:

Tu abuelo era comunista de corazón, pero no bolchevique rojo. Stalin le parecía otro Iván el Terrible. Era, como decirlo, una especie de comunista-pacifista, un narodnik, un comunista-tolstoiano contrario al derramammiento de sangre. Le daba miedo el mal que se oculta en el alma de personas de toda condición: siempre nos decía que llegaría un día en el que habría un gobierno popular compartido por las gentes honestas del mundo. Y que lo primero que había que hacer era eliminar poco a poco los países, los ejércitos y las policías secretas, y sólo después, poco a poco, se podría ir pensando en la igualdad entre ricos y pobres: pedirles impuestos a unos y dárselos a otros, pero no de repente, para que no hubiera derramamiento de sangre, sino poco a poco. (...).
Lo malo de Trotski, Lenin, Stalin y sus camaradas, eso pensaba tu abuelo, era que intentaron enseguida regular de nuevo la vida según lo que decían los libros, los libros de Marx, de Engels y de otros grandes pensadores como ellos que tal vez conocían muy bien la literatura pero que no tenían ni idea de la vida, ni de la maldad, la envidia, el egoísmo, la perversidad y la alegría por el mal ajeno. (...).


En definitiva: menos dogmatismo y más pragmatismo. Eso es la política. O eso debería ser.

sábado, junio 17, 2006

Housismos

Una de las razones por las que no me he acercado mucho a la bitácora ha sido el visionado completo de las dos temporadas de House.

Aunque esté trufado de spoilers, no puedo resistirme la tentación de dejar un link a un listado con los mejores aforismos de la serie: Housismos. También os recomiendo este par de vídeos: uno del productor ejecutivo Bryan Singer (director de Sospechosos habituales y las dos primeras X-Men) comentando su interés hipocondríaco en todo lo relacionado con los hospitales, y otro con Hugh Laurie, Sela Ward y Jennifer Morrison (mi idolatrada doctora Cameron) sobre el triángulo... ¿amoroso? entre sus respectivos personajes.

(Sí, lo siento, todo está en la lengua de Shakespeare.)

Caló

32º C. Humedad relativa: un 50%.

¡Ozú, qué caló!

Cuando pequeño, y aún ahora, siempre oigo la cantinela de que, en la tierra de mis padres, en Sevilla, hace mucha más calor que en Barcelona, pero no es tan enganchosa, porque la humedad relativa es más baja (a pesar de que el Guadalquivir no es precisamente una torrente de montaña, sino que es navegable hasta la antigua Híspalis).

Sinceramente: yo no aguanto ni los 52º C en la Macarena en agosto, con una HR del 10%, ni los 35º C de Barcelona al 100% de humedad. El calor me aplatana, me mata las ganas de hacer absolutamente nada; me empapa el cuerpo entero de sudor (sí, podéis reíros: entero), dejándome una sensación incómoda. Además, tengo el sudor fuerte y una manía por la higiene corporal que se dan de bofetadas al llegar esta época.

Campos secos al suroeste de Sentmenat

Este año ha sido excepcionalmente seco. Perdón: ha sido tan excepcionalmente seco como el año pasado y como los últimos años en los dos últimos decenios. Conduciendo desde Polinyà a Sentmenat, a ambos lados se pueden observar los campos de cereales, de amarillo pajizo en vez de dorados, secos hasta la extenuación. Valdrán más para alimentar hogueras que ruedas de molino.

Ni siquiera la espectacular tormenta del jueves por la noche habrá paliado mínimamente una tierra seca y sedienta.

La tormenta, cerniéndose sobre el pueblo desde el sur

Y, sin embargo, esta mañana me he demorado en la calle, saboreando los últimos días en Sentmenat. La calor parece aletargar el reloj, amortiguar los ruidos, serenar los ánimos de la gente en un mundo que, conectado a la gran ciudad, parece chutarnos adrenalina a niveles casi letales.

Sudando como un pollo, he bajado por la calle mayor, he cruzado la plaza del Ayuntamiento, he conversado con el dueño del supermercado Suma, con la nueva panadera de la O'pan, con Teresa de La Fruiteria. Y me he lamentado de no haber aprovechado un poco más el tiempo en este pueblo, porque, para la gente que hemos crecido en una urbe más poblada (que, muchas veces, es sinónimo de más deshumanizada), ese contacto más cercano significa mucho. Aún me cuesta romper esa barrera que la timidez, y una innata desconfianza al otro que arraiga cuando uno crece en la ciudad, me pone delante. Pero espero ir aprendiendo. Empezaré, dentro de dos semanas, en una ciudad que tiene previsto crecer de 60.000 a 100.000 habitantes.

Edificando sobre un entorno natural y amenazado. Amenazado de muerte, claro está, lapidado bajo ladrillos y hormigonera. Y los políticos se llenan la boca del eufemismo progreso para no oír la palabra especulación, amortiguada ya por el tintineo de las monedas.

Y todo esto no hace más que traerme al recuerdo un precioso cuento de Angélica Gorodischer en Kalpa imperial: "Acerca de ciudades que crecen descontroladamente".

¡Ozú, qué caló! Voy a arreglar el piso, que esta tarde tenemos visita.

lunes, junio 12, 2006

La Tierra y la Fuerza

Mi hermano ha venido de visita unos días desde Sevilla. En su maleta, me traía este botecito:

Si el corazón cabe en un puño, la tierra cabe en un bote

No tenía ni idea de qué contenía el cilindro de plástico.

Echémosle un vistazo a su interior:

Arena blanca, tostada por el sol del Magreb

Arena del desierto. "Me la trajo una amiga que fue a Túnez", me dijo.

Me quedé ojiplático.

¿Esta arena...

Un terruño de Tatooine sobre el escritorio

... viene de aquí?

Los caminos de la Fuerza son inescrutables.

domingo, junio 11, 2006

La mermelada de perlas y las nuevas tecnologías

Hay quien ante los nuevos retos de los nuevos tiempos se agarrotan en los viejos modos. La inseguridad que genera la falta de visión en el futuro crea un caldo de cultivo para las salidas más disparatadas, espoleadas por el miedo al resultado.

A esta observación tan general vamos a buscarle un par de ejemplos:

-Una sociedad de defensa -dicen- de los artistas que se ha convertido en un organismo de recaudación de multas para delincuentes en potencia. Como todos somos delincuentes en potencia, nos multan directamente a todos. Y, en el reparto de dividendos, no veo yo que artistas del circuito underground reciban ni las migajas.

-Unos artistas inquietos que, aprovechando la inmediatez de Internet y la gran calidad de sonido de las tecnologías mp3 y flac, distribuyen (previo pago) todos sus conciertos de su gira.

Yo apuesto a que los Pearl Jam saldrán beneficiados, tanto económicamente como por prestigio, de sus decisiones respecto a la distribución de música por la red de redes. Y la SGAE... Bueno, que no le extrañe que surjan algunas voces críticas (como esta o, más divertida aún, esta otra).
El último disco de Pearl Jam
Por cierto, atentos a las fechas de Pearl Jam en España: 1 de septiembre del 2006 en el Pavelló Olímpic de Badalona, el 2 de septiembre en el Azkena Rock Festival de Vitoria/Gasteiz, y el 7 de septiembre en el... ¿Madrid Arena? ¿Sala Arena? ¿Plaza de Toros?. Bueno, y el 4 y el 5 en el Pavilhao Atlântico de Lisboa (para los que les pille más cerca). Si vais, nos vemos el 1 de septiembre en Badalona (en la pista y dando botes, por supuesto).

viernes, mayo 26, 2006

¿Y si, en vez de atizar, trabajasen en los grupos antimafia?

Nunca me ha gustado generalizar, ni ser demagogo (cosa que estoy haciendo ahora mismo), pero hay acciones que te llevan a pensar así de la totalidad de lo que se conoce (casi que diría que eufemísticamente) de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Porque, mientras unos ciudadanos viven inmersos en el miedo, otros aún recordamos cómo manifestaciones pacíficas se tornaban violentas a golpe de porra y bala de goma (algunos amigos y familiares sufrieron si no los golpes, sí las carreras delante de los antidisturbios en la UAB por el simple hecho de ir a buscar el autobús a la parada equivocada, justo por donde había pasado horas antes el Rey y donde, de forma pacífica, un grupo de estudiantes mostraron sus tendencias republicanas. Acción de la Policía Nacional que, por cierto, propició que José María Aznar y Julia García Valdecasas fuesen declaradas personas non gratas en el campus, condición que a día de hoy no sé si han revocado o no).

A la que uno medita un poco sobre semejante injusticia, que con tus impuestos se financien patanes armados que pueden abrirte la cabeza porque estabas en el lugar equivocado en el momento menos idóneo, y sin embargo las encuestas sigan hablando del aumento de la sensación de inseguridad entre la ciudadanía (que también es para dar de comer aparte), acaba mirando torvamente a cualquier uniformado. No debería ser así.

En fin, que si no querían caldo, que tomen dos tazas: recordad que se siguen convocando sentadas por el derecho a una vivienda digna. ¡A desperezarse y a sentarse (aunque suene paradójico)! Que se enteren que, en democracia, nos asisten los derechos de libre reunión y de manifestación.

(Evidentemente, lo de la agresión está tomado vía El Teleoperador)

jueves, mayo 25, 2006

Meme friqui, o frikimeme

Pues tomo la iniciativa que proponen Alvy, Nacho y Wicho en la inconmensurable Microsiervos (a vuestra lista de favoritos ¡ya!), y me apunto al meme friqui.

Problema: el objeto más friqui que tengo en casa ya lo publiqué el día de Reyes.

-Un sable láser, con su luz, su sonido y sus sensores de movimiento para darle más veracidad (iba a escribir realismo, pero partamos de la base que construir un sable láser va a ser un poquito imposible).

Otras cosas friquis que poseo (sí, poseo, son Mis tesssoooroooooooosss):

-Póster de Star Wars. A New Hope enmarcado;
-Un modelo a medio construir (después de muchos años) del Halcón Milenario;
-Los Themes de los Simple Minds (a ver si os vais a creer que sólo de Star Wars vive el friqui);
-Un original de Tyrion Lannister, dibujado (y regalado) por Corominas;
-Una púa de Eddie Duffy, actual bajista de Simple Minds, atrapada gracias a Nuria del concierto de la gira The Floating World Tour en Silla (Valencia);
y seguro que unas cuantas cosas más que, dado que estoy escribiendo esto en menos de cinco minutos y en el curro, ahora mismo no recuerdo.

Hala, a quiénes voy a pasarles el meme:
-A Juanma (por friqui y por tenerlo aquí al lado);
-A Small Blue Thing (por instigarme a escribir el post, ea; por cierto, muy rico el chiste de Forges);
-A Simbionte (son el paradigma del friquismo);
-A Josean Cotrina (por ser cojonudo, caramba).

También me haría gracia que se apuntasen al meme Julián Díez e, incluso, a César Mallorquí, pero con que pasen un buen rato con este post-friqui ya me vale :) Ah, y N, si quebrantase su concisión habitual.

Editando: se me olvidó comentar que las "normas" de este meme las tomé de aquí (gracias de nuevo a los microsiervos). Recordad incluir foto de lo más friqui de vuestras vidas... :)

jueves, mayo 18, 2006

Quien a hierro mata...

Después se quejarán de que si los llaman mafiosos, pero es que hay actitudes que hablan por sí mismas:

La SGAE se enfrenta a una denuncia por vulnerar la Ley de Protección de Datos y a una posible multa de 600.000 euros.

(Vía Alt1040, a través de Vakaboja)

viernes, mayo 05, 2006

Aprovechando que el Duero pasa por Valladolid, o la anarquía de los sueños

Hoy vamos de entradas frívolas.

Esto de los sueños es algo bien curioso, ¿verdad? Quien es capaz de recordar algunos de los sueños que tiene de noche puede llegar a reírse, espantarse, o incluso sacarle algún provecho.

No acostumbro a recordarlos; pero, en un par de ocasiones, logré plasmarlos en algo por lo menos legible, aquí y aquí. Ah, y el premio del concurso de cuentos de mi colegio, el C.P. Les Fontetes, cuando estaba en 7.º de EGB. Pero mi profesor perdió el original que, escrito a máquina, resultaba la única copia que tenía. Hoy, si lo releyese, seguro que le agredecería haberlo perdido.

Por lo general, es difícil tener un sueño con una trama coherente. Ni siquiera que el ambiente sea coherente. A veces sólo son sensaciones, miedos, esperanzas sin forma ni color.

Pero, en ocasiones...

Sé que me voy a arrepentir al escribirlo, igual que cuando lo conté en la oficina: mis compañeros aún se ríen cuando lo recordamos.

Bien, allá va.

El sueño empezaba cuando estaba embarcado en un ferry con la compañía de circo a la que pertenecía. El ferry había abandonado la ribera sur del Duero y se dirigía al puerto de Valladolid, en la ribera norte del Duero. (Ya: como todo el mundo sabe, aprovechando que el Duero pasa por Valladolid...) La compañía era numerosa, y recuerdo que mi madre también formaba parte, aunque no Nuria, con la que, por lo que se desprende de lo que pasó después, había roto hacía unos años.

Atracamos en el puerto de Valladolid después de haber surcado el ancho Duero, que, en las primeras imágenes del sueño, era más ancho que el Amazonas: desde el ferry, de Valladolid sólo se veían los edificios más altos, y de la ribera no se veía nada. Estamos ya en el muelle, descargando los bártulos de la compañía, cuando llega una chica con un niño de unos ocho años que me llama, visiblemente molesta. Es Chenoa.

Inciso: para los que habéis leído posts anteriores, os podéis imaginar que la música ligera no me va nada; ni que decir tiene de los productos prefabricados y clónicos que han sido embutidos por la factoría Operación Triunfo. En el caso de la mallorquina, ni siquiera es que me atraiga físicamente, aunque sí que le alabo su desparpajo y su falta de complejos, como cuando le confesó a Buenafuente en una entrevista que era consciente de tener poco pecho y caderas anchas, pero que ella quería vestir de forma seductora y demostrar que no hay que ser una modelo anoréxica y exhuberante (vaya oxímoron, ¿verdad?) para salir sexy por la tele.

Pues allí está esperándome la cantante con un niño. Mi madre me increpa y me dice algo como que no me vaya con semejante mujer de vida dispersa (por decirlo fino), a la que culpa de mi ruptura matrimonial. Y yo le replico que me deje: que, al fin y al cabo, es la madre de mi hijo y que voy a hacer lo que me venga en gana.

Mi hijo. Ese niño de ocho años es hijo mío y de Chenoa.

Lo flipas en colores.

El sueño prosigue en un restaurante, de los de tirando a de lujo, donde Chenoa me está criticando haberla dejado con el niño, de ser un irresponsable, de haberle roto el corazón y lindezas por el estilo. Aguanto el chaparrón y le contesto que está exagerando, que no es así, pero que paso de discutir con ella. Que lo único que quiero hacer es disfrutar de mi hijo, compartir aquel rato con él, jugar con él. Hacer de buen padre, vamos. Que lo echaba de menos.

Aquí acaban los recuerdos del sueño. Espero que, por lo menos, os hayáis reído un poquito con él :)

miércoles, mayo 03, 2006

La autopista (esta vez, en Eivissa) y la libertad de expresión

Como decía en alguna anotación anterior, nos rasgamos las vestiduras por la censura ajena integrista (completamente condenable, of course) y hacemos oídos sordos y ojos ciegos a la que, llamémoslos otros poderes, ejercen mucho más cerca.

Pues resulta que en Eivissa (Ibiza en castellano) van a construir una autopista. Dejaré a vuestro logos que decida si es necesaria según los datos. En pocos medios se han hecho eco de que, desde el 23 de febrero, la viñeta de Franky, irónica con este proyecto (como ha de ser la obra de un humorista gráfico) ha sido "desestimada" del Diario de Ibiza sin ofrecer explicaciones.

Hoy me he enterado a través de la viñeta de Ferreres en la contraportada de El Periódico de Catalunya, y surfeando un poquito he dado con la página que enlazo en el título y aquí.

Sirva este post como agria queja contra la vulneración de nuestro muy constitucional país de la libertad de expresión. Y ya que Franky da permiso para reproducir sus viñetas, citando su autoría, pues ahí va la que más me ha gustado de su selección.

Chiste de Franky

(c) 2006, Franky (Eivissa)

¡Ánimo, Franky, que estos tiranos no van a hacer callar al pueblo!

lunes, mayo 01, 2006

La carretera

Carretera B-142, llegando a Sentmenat

Esta es la carretera que, hace cinco años, nos llevó por primera vez a Sentmenat.

Esta es la carretera por la que nos condujeron, un año después, para casarnos en la parroquia de Sant Menna.

Esta es la carretera por la que trajimos nuestra ropa, nuestros libros, nuestras almohadas.

Esta es la carretera que nos verá alejarnos para ir a nuestro nuevo hogar dentro de unos meses.

Por esta carretera bajamos todos los días, Nuria en coche hasta el Polígono Industrial Santiga, yo en autobús hasta la plaça Tetuan de Barcelona. Es la que conecta nuestra casa con nuestros trabajos. La que lleva desde el pueblo a la gran ciudad. Por la que circulan los camiones de los que se alimentan las fábricas, las economías.

Pero, si os fijáis, a los lados, despreocupados de eso que venimos a llamar sociedad o civilización, los árboles, los arbustos, las hierbas y las cosechas crecen ajenas a este ajetreo que nos hemos inventado.

De vez en cuando, merece la pena salirse un momento de la carretera y ver la vida desde el margen. Te ayuda con la perspectiva.